¿Quién tumbó a Chavez?. ¿El cáncer inducido de la CIA o la misma enfermedad?

Enigma de novela: ¿Quién tumbó a Chavez?. ¿El cáncer inducido de la CIA o la misma enfermedad?

Cuando Chávez estaba en su fase terminal se formuló la interrogante del título. En cáncer inducido es médicamente casi imposible. Si la CIA lo ha logrado, entonces todos podemos empezar a temblar

La escritora y abogada Eva Golinger asegura que los Estados Unidos generó el cáncer del ex mandatario venezolano. Afirma que existen evidencias concretas de que Estados Unidos cuenta con la tecnología necesaria para atentar contra la vida del presidente venezolano Hugo Chávez.

“Hay información que desde los años 70 intentaban asesinar por ejemplo al presidente cubano en ese momento, Fidel Castro, con radiación, además de otros métodos, algunos pueriles… Eso no es ningún secreto, todo eso ha sido revelado en miles de documentos desclasificados.

Podemos imaginar ahora la capacidad de estas armas que posee hoy día Estados Unidos. Ha empleado diferentes armas biológicas contra sus adversarios porque cuenta con la tecnología necesaria para atentar contra la vida de cualquier político u opositor” agregó Golinger.

Ha habido también otros intentos de atentado contra la vida de Chávez en los últimos años. Muchos medios de comunicación, figuras políticas de Estados Unidos y sus aliados han intentado desfigurar esta información, manipularla y distorsionarla y hacer de quienes lo denuncian como si fuera una locura o como si se tratara de ciencia ficción.

Sin embargo es una realidad, hay evidencias de que esta capacidad existe”, aseguró.

Golinger recordó también que el propio vicepresidente venezolano, Nicolás Maduro, indicó “que ya tienen pistas sobre esa posibilidad.

De hecho, dijo que no hay duda de que se ha producido un ataque contra” el mandatario bolivariano, “hay mucha evidencia circunstancial que eso indica que eso puede ser una probabilidad muy cierta”.

Por las circunstancias internacionales Chavez se ha convertido en uno de los “principales adversarios” de Estados Unidos. “El hecho de no poder confrontarlo y derrocarlo, habría sido la manera empleando el uso de un arma biológica para atacar al presidente Chávez”, finalizó.

¿Se puede provocar un cáncer a alguien sin que se de cuenta? Probablemente no

El vicepresidente venezolano, Nicolás Maduro, afirmó que el cáncer que mató al mandatario de ese país, Hugo Chávez se debe a un ‘ataque’ de los enemigos que inocularon al presidente con la enfermedad.

Por esto, anunció que se creará una comisión científica que determinará si el presidente Chávez fue víctima de un ataque. “Nosotros no tenemos duda, llegará el momento indicado en la historia que se pueda conformar por esa comisión científica que revele que Chávez fue atacado para dañar su salud“, aseguró Maduro.

Hace bastante tiempo que ronda la idea de las autoridades venezolanas sobre la posibilidad de que el cáncer que afecta al presidente Chávez, pudo haber sido “inducido” por mecanismos externos. Esto luego de ver cómo esta enfermedad le afectó a otros mandatarios de la región como el ex presidente de Brasil, Lula da Silva, o la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner.

La duda la planteó el propio Chávez en 2011:

Ante esta situación la pregunta clave es esta: ¿Es posible provocarle un cáncer a una persona?
Con lo que sabemos actualmente, no, no es posible. Inyectar células cancerígenas en una persona no es suficiente para provocarle la enfermedad, pues el tejido anormal debe penetrar y crecer en otras áreas del cuerpo. Si le inyectas a una persona células vivas cancerígenas, probablemente el sistema inmune las atacará y destruirá a la brevedad, por lo que sólo es algo factible si la persona ya tiene un sistema inmunológico debilitado.

De hecho, esto ya lo intentó en un polémico experimento con presidiarios en una cárcel de Ohio el doctor Chester M. Southam en Estados Unidos. Ninguno de los afectados desarrolló una metástasis.

Ya entrando en el mundo de las teorías, uno podría suponer que se podrían extraer tejidos de una persona, exponerlos a un agente cancerígeno, y luego reintroducirlos en su cuerpo, aunque no hay registros de que esta técnica haya alguna vez funcionado para generar cáncer en una persona.

También se podría aumentar las posibilidades de provocar el cáncer a través de la radiación, aunque aún no hay mecanismos capaces de envenenar a una persona (en especial a un presidente) de forma lo suficientemente sigilosa como para no ser detectado fácilmente.

Otra opción sería contaminar las comidas de la posible víctima con aflatoxina, cuya exposición crónica presenta un alto riesgo de desarrollar cáncer de hígado; o con la bacteria Helicobacter pylori, que produce cáncer gástrico; o el virus del papiloma humano, el que puede generar cáncer cervical y anal, entre otras formas.

Sin embargo, ninguno de estos agentes provocarían un cáncer tan rápido como le afectó a Chávez y otros mandatarios sudamericanos en su momento, o siquiera garantizaría la generación de un cáncer, pues por ejemplo en países con una alta exposición a la aflatoxina como China o sectores de África, la tasa de cáncer de hígado es menor a un caso cada mil personas.

El Premio Nobel García Márquez y Chávez: del odio al amor que mata

Gabriel García Márquez, periodista de la revista “Momento” de Caracas entonces, le tenía una gran antipatía al Comandante Hugo Chávez y en cambio adoraba a Fidel Castro que le proporcionó medios para ascender, antes y después del Premio Nobel.

Incluso creó una cátedra universitaria “García Márquez“ y su hijo, nacido en Cuba, se hizo militar a las órdenes del Comandante Castro.

Pero con Chávez, el escritor no comulgaba. He aquí el momento del cambio del odio hacia la simpatía.

“Mientras se alejaba entre sus escoltas de militares condecorados y amigos de la primera hora-dice García Márquez- me estremeció la inspiración de la conversación que acababa de tener con Chávez. Me pareció que había hablado con dos personas distintas.

De que había viajado paras entrevistar y conversar a gusto con dos hombres opuestos. Uno a quien la suerte empedernida le ofrecía la oportunidad de salvar a su país. Y el otro, un ilusionista, que podía pasar a la historia como un déspota más”.

Este es un extracto de la crónica “El enigma de los dos Chávez”. Se publicó por primera vez en la revista Cambio de Colombia en febrero de 1999 y volvió a publicarse el miércoles 6 de marzo, día del cumpleaños de García Márquez, en la revista digital argentina “Anfibia”, con el título “El sol de tu bravura”.

La muerte inexorable se llevó a Hugo Chávez a los 58 años, y deja una lección al mundo y un gran dolor sobre todo en su país y entre algunos mandatarios sudamericanos y sus pueblos que entienden que después de Hugo Chávez no volverán a ser ya nunca agachadas dictaduras de la “United Fruit”.

Atacado, ridiculizado, desprestigiado por medios de comunicación no siempre de derecha, Hugo Chávez, como el Cid Campeador, ganará batallas después de su muerte. Al tiempo.

Para Percy Francisco Alvarado Godoy, las operaciones secretas de la CIA mantienen una dirección permanente e invariable, orientadas tratando de eliminar físicamente a personalidades políticas específicas que desafían el hegemonismo imperial norteamericano, como contra naciones enteras con guerras prefabricadas, agresiones biológicas, campañas sostenidas de ataques mediáticos, amenazas, invasiones y el aislamiento total mediante bloqueos y embargos injustificados.

Este criminal accionar de la CIA fue puesto al descubierto por la Asociación para el Disenso Responsable, la que estimó que, ya en 1987, seis millones de personas habían sido asesinadas como resultado de las operaciones encubiertas de la CIA. Hoy, pasada la primera decena del siglo XXI, las cosas siguen peor, sea quien sea el inquilino de la Casa Blanca.

El presidente Hugo Chávez destapó en 2011 la Caja de Pandora al exponer su sospecha sobre el inusual padecimiento de cáncer por parte de varios mandatarios y personalidades liberales latinoamericanos en los últimos meses, entre los que destacó su propia persona, la presidenta argentina Cristina Fernández, el mandatario paraguayo Fernando Lugo, la presidenta brasileña Dilma Rousseff, el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, entre otros.

“Es muy difícil explicar a estas alturas ya solo con la ley de las probabilidades, lo que nos ha estado aconteciendo a algunos de nosotros (líderes) en América Latina“, dijo Chávez, apuntando sus sospechas hacia Washington y, particularmente, a la CIA.

Chávez reconoció las sospechas de Fidel sobre este inusual fenómeno, las que no dejan de carecer de lógica, sobre todo si parten de quien ha sido objetivo de más de 600 planes de atentado, incluso intentado usar armas biológicas y venenos, durante uno de sus encuentros con él, cuando el Comandante le manifestó con suspicacia: “Chávez, ten cuidado… mira, cuidado esta gente ha desarrollado tecnologías… cuidado con lo que te dan de comer. Cuidado con una pequeña aguja y te inyectan no se qué”.

Por supuesto, ni Fidel ni Chávez se equivocan si se tienen en cuenta algunos elementos y antecedentes esenciales para fundamentar tal acusación, involucrando en la tangible amenaza a la CIA y a las autoridades norteamericanas.

Los laboratorios que Estados Unidos dedican al bioterrorismo superan en presupuesto al de muchas naciones africanas que mueren de hambre

Varios laboratorios de la CIA y del Departamento de Defensa de los Estados Unidos dedican desde hace décadas cuantiosos recursos al bioterrorismo y, particularmente, en la búsqueda de inoculación de enfermedades como el cáncer, así como otros tipos de virus o bacterias, capaces de infligir daño masivo sobre personas específicas, fuerzas militares y ciudadanos comunes, violando las prohibiciones establecidas por las Naciones Unidas.

La guerra biológica o bacteriológica, concebida como un arma de alta efectividad, se implementa mediante el diseño de bombas y otros tipos de agentes de esparcimiento de las enfermedades. De esos laboratorios han salido el napalm, el agente naranja, la cepa del ántrax, la gripe AH1N1, la gripe porcina, así como otros virus letales como el VIH y el ébola.

En el caso particular del cáncer se conoce que, desde 1975, se ha empleado el Fuerte Detrick como instalación donde radica una sección especial dentro del Departamento Virus del Centro para la Investigación de Guerra Biológica, conocida como “Instalaciones Fredrick para la Investigación del Cáncer”, bajo supervisión del Departamento de Defensa, de la CIA y del Instituto Nacional del Cáncer.

Las investigaciones ultra secretas están encaminadas a desarrollar un programa especial de virus del cáncer, sumamente agresivo y letal, para el que existe inmunidad y fue identificado como Virus Humano de la célula T de Leucemia (HTLV).

La insistencia de estos laboratorios de lograr los mecanismos para elaborar artificialmente células malignas o cancerígenas, sumamente invasivas y capaces de propagarse en el organismo desarrollando una metástasis incontenible, se ha mantenido a lo largo de más de cuatro décadas.

De acuerdo con estos proyectos, las enfermedades cancerígenas serían capaces de inhibir cualquier defensa ante su ataque al organismo humano, diseminándose a través de la sangre o de la linfa, luego de ser inoculadas en el mismo mediante diversas vías.

La alteración del material genético de las células humanas que provoca el cáncer por vía artificial en estos laboratorios, son la premisa básica de esta arma desarrollada con la venía del gobierno norteamericano. Para ello se elaboran células madres o stem cells, mediante mutaciones monitoreadas y preconcebidas, convirtiéndolas en un fenotipo maligno más heterogéneo de rápido desarrollo.

Otro elemento sobre el desarrollo de la guerra biológica por parte del gobierno norteamericano, particularmente relacionado con el cáncer, lo es el testimonio grabado del Dr. Maurice Hilleman, prestigioso investigador en vacunas de los Laboratorios Merck, donde admite que sus laboratorios produjeron vacunas contaminadas con leucemia y virus de cáncer en la década de los setenta, las que fueron administradas deliberadamente a ciudadanos soviéticos.

Este hecho macabro salió a la luz gracias al Dr. Len Horowitz, investigador de la guerra biológica de la CIA, quien lo plasmó en su documental “In Lies We Trust: The CIA, Hollywood, and Bioterrorism” (“Confiamos en las mentiras: la CIA, Hollywood y el Bioterrorismo”), estrenado en 2007.

Poco hay que comentar sobre las aseveraciones del Comandante Hugo Chávez, al principio de estas líneas, sobre lo sospechoso de males tipo cancerígeno en varios mandatarios y personalidades latinoamericanas y a su sospecha de que EE UU pudiera ser el responsable.

La señora Victoria Nuland, portavoz del Departamento de Estado, funcionaria de bajo rango de la administración Obama, apenas si pudo usar argumentos para desmentir esa posibilidad. La CIA y el Pentágono, mientras tanto, conocen la verdad.

El examen quizá muy minucioso de las operaciones encubiertas del Pentágono en Cuba hacen pensar que las cosas en EE.UU no cambian ni con un nuevo inquilino en la Casa Blanca

La muerte del asesino del asesino del presidente Kennedy, Jack Leon Ruby, por cáncer inducido, por intoxicación de Talio, en 1967

La CIA ha perfeccionado sus métodos para asesinar, particularmente induciendo el cáncer en determinadas personas. Ha dejado atrás, por citar un ejemplo, el método empleado contra Jack Leon Ruby, mafioso que asesinó al presunto homicida del presidente John F. Kennedy, y quien muriera en prisión, supuestamente por un cáncer, el 3 de enero de 1967.

En realidad, Ruby murió a causa de una intoxicación con Talio, la que le produjo un deterioro acelerado de su salud y su muerte en poco tiempo.

Los síntomas que presentó luego de ingerir el Talio, arma química letal, soluble en agua, incoloro y prácticamente inodoro e insípido, capaz de ser colocado en los alimentos de la víctima sin ser detectado, fueron similares a una reacción invasiva de células cancerosas: fiebre alta, caída del cabello, insuficiencia cardiaca o respiratoria, desplome del sistema nervioso, dolores musculares, parálisis o inmovilidad en determinadas zonas corporales y una muerte dolorosa.

Las administraciones norteamericanas han cuidado celosamente sus programas súper secretos de guerra biológica, al extremo de que, según un informe elaborado por el escritor Steve Quayle para Free Press International, en marzo del 2006, sugirió que cerca de 40 microbiólogos murieron sospechosamente entre el 2002 y ese año.

En todos los casos, no se han encontrado culpables de las muertes, sospechosos suicidios o accidentes llenos de interrogantes.

Washington reaccionó escueta y cínicamente a las declaraciones de Hugo Chávez, tildando de “horrendos y reprensibles”, los supuestos de que EE UU esté involucrado en las enfermedades cancerígenas de los mandatarios latinoamericanos, a través de Victoria Nuland, portavoz del Departamento de Estado.

La CIA y otros organismos del gobierno norteamericano tienen amplia experiencia en bioterrorismo y guerra bacteriológica. De acuerdo con informaciones aparecidas en varios sitios web, el gobierno de los Estados Unidos ha desarrollado múltiples proyectos secretos de guerra biológica, entre los que han sobresalido:

1947- La CIA comenzó a estudiar el Acido Lisérgico (LSD) para emplearlo como arma biológica contra seres humanos. En 1960, el Equipo Asistente Principal de la Inteligencia del Ejercito (ACSI), autorizó el empleo del LSD en Europa y en el Lejano Oriente, para evaluar las reacciones en humanos. Ambos proyectos fueron codificados como Tercera Oportunidad y Sombrero de Hongo, respectivamente.

1953- La CIA inició el Proyecto MK ULTRA, el cual se extendió durante once años de investigación, concebido para producir y probar drogas y microorganismos para controlar la mente y modificar la conducta de los seres humanos, sin el consentimiento de los mismos.

1965- La CIA y del Departamento de Defensa comenzaron el Proyecto MK SEARCH, con el fin de manipular la conducta humana a través del uso de drogas psicodélicas.

1966- La CIA inició el Proyecto MK OFTEN, dirigido a probar los efectos toxicológicos de ciertas drogas en los humanos y los animales.

1994- Se descubrió, mediante una técnica llamada “rastreador de genes”, por parte del Dr. Garth Nicolson, científico del Centro del Cáncer MD Anderson de Houston, que los soldados la Tormenta del Desierto fueron infectados con una cadena alterada de Micoplasma Incognitus, una bacteria normalmente utilizada en la producción de armas biológicas, la cual contiene un 40 por ciento de la proteína del virus del SIDA. Luego, en 1996, se admitiría que cerca de 20 000 soldados sufrieron consecuencias dañinas en su organismo.

1995- El Gobierno americano admitió que había ofrecido a los criminales de guerra y científicos japoneses genocidas de la II Guerra Mundial, dólares e inmunidad de acusaciones pendientes a cambio de asesoramiento, datos científicos para su aplicación en investigaciones sobre guerra biológica el ejército y la marina.

1995- El Dr. Garth Nicolson reveló evidencia de que los agentes biológicos utilizados durante la Guerra del Golfo habían sido manufacturados en Houston, (Texas) y Boca Ratón, (Florida) y probados en prisioneros en el Departamento Correccional de Texas.

1996- El Departamento de Defensa admitió que soldados de la Tormenta de Desierto fueron expuestos a agentes químicos, lo que condujo a que 88 miembros del Congreso firmaran una carta, un año después, exigiendo una investigación sobre el uso de armas biológicas la Guerra del Golfo.

Agresiones biológicas contra Cuba desde los años 70 con la introducción de agentes patógenos contra personas y animales

La Operación Mangosta de la CIA había concebido en su tarea número 33, luego del fracaso de Playa Girón, el uso criminal de la guerra biológica contra Cuba, estrenada con la introducción del virus patógeno New Castle.

Años después, en 1978, la CIA introdujo en la Isla la epifitia Roya de la Caña, afectando las áreas cañeras del país.

La CIA también introdujo la Fiebre Porcina Africana, aparecida inicialmente en 1971 y que obligó a sacrificar más de 700 cerdos, y que reapareció entre 1979 y 1980.

En el caso del Moho Azul del tabaco, introducido a Cuba dentro de la tela de tapado de los cultivos importados de Estados Unidos, destruyendo más del 85% de las plantaciones de esa planta.

La consecuencia fue que Cuba no pudo exportar uno de sus principales productos.

La acción más condenable de la guerra biológica contra Cuba fue la introducción del virus del Dengue Hemorrágico en 1981, ocasionando la muerte a 158 cubanos, de ellos 61 niños.

Ese mismo año, la CIA introdujo el virus de la Conjuntivitis Hemorrágica y, poco después, la Seudodermatosis Nodular Bovina, cuyo agente etiológico fue aislado en el laboratorio de Camp Ferry, en New York.

La introducción del Dengue Hemorrágico en Cuba, carece de escrúpulos y de piedad. Y sin lugar a dudas, si algún día hay pruebas que confirmen las sospechas eso sería un delito de genocidio colectivo, digno de los médicos de Hitler.

Se convertirá en verdad, para vergüenza de Estados Unidos y sus gobernantes.

Cuba también fue agredida con la epifitia exótica Sigatoca Negra, con afectación en la masa ganadera y, en 1994, la CIA introdujo la exótica Hemorragia Viral del conejo.

Dos años después, en 1996, nuevamente la Agencia la Varroasis y el Thrips Palmi, afectando a la actividad de obtención de miel de abeja, en el primer caso, y a las producciones de frijol, la papa, pimiento y otros cultivos, en el segundo caso.

1966- El Pentágono hizo quebrar varias ampollas con la bacteria Bacillus Subtilis en las rejas de ventilación del metro de Nueva York, exponiendo a más de un millón de civiles de forma deliberada. Era simplemente una prueba aunque luego Hollywood distorsionó los hechos como si fueran la respuesta a un ataque de AlQaeda.

1967- La CIA y el Departamento de Defensa implementaron el Proyecto MK NAOMI, sucesor del MK ULTRA, diseñado para mantener, reservar y probar las armas biológicas y químicas.

1970- La División de Operaciones Especiales en el Fuerte Detrick, desarrolló técnicas de biología molecular para producir retrovirus. (VIH).

1970- La CIA y el Pentágono desarrollaron “armas étnicas”, diseñadas para eliminar grupos étnicos específicos, víctimas propiciatorias por sus “debilidades” o diferencias genéticas y las variaciones en el ADN.

1977- Audiencias del Senado, en la Comisión Investigación Científica y de Salud, confirmaron la contaminación deliberada por parte del Pentágono y la CIA de 239 poblaciones con agentes biológicos, entre 1949 y 1969, fundamentalmente en San Francisco, Washington, D.C., Centro-Oeste de EE.UU., Ciudad de Panamá, Minneapolis y St. Louis.

1987- El Departamento de Defensa admitió la investigación y el desarrollo de agentes biológicos en 127 laboratorios y universidades alrededor de EE UU.

1994- Se descubrió, mediante una técnica llamada “rastreador de genes”, por parte del Dr. Garth Nicolson, científico del Centro del Cáncer MD Anderson de Houston, que los soldados la Tormenta del Desierto fueron infectados con una cadena alterada de Micoplasma Incognitus, una bacteria normalmente utilizada en la producción de armas biológicas, la cual contiene un 40 por ciento de la proteína del virus del SIDA.

Luego, en 1996, se admitiría que cerca de 20 000 soldados sufrieron consecuencias dañinas en su organismo.

1995- El Gobierno americano admitió que había ofrecido a los criminales de guerra y científicos japoneses genocidas de la II Guerra Mundial, dólares e inmunidad de acusaciones pendientes a cambio de asesoramiento, datos cientñificos para su aplicación en investigaciones sobre guerra biológica el ejército y la marina.

1995- El Dr. Garth Nicolson reveló evidencia de que los agentes biológicos utilizados durante la Guerra del Golfo habían sido manufacturados en Houston, (Texas) y Boca Ratón, (Florida) y probados en prisioneros en el Departamento Correccional de Texas.

1996- El Departamento de Defensa admitió que soldados de la Tormenta de Desierto fueron expuestos a agentes químicos, lo que condujo a que 88 miembros del Congreso firmaran una carta, un año después, exigiendo una investigación sobre el uso de armas biológicas la Guerra del Golfo.

Agresiones biológicas contra Cuba desde los años 70 con la introducción de agentes patógenos contra personas y animales

La Operación Mangosta de la CIA había concebido en su tarea número 33, luego del fracaso de Playa Girón, el uso criminal de la guerra biológica contra Cuba, estrenada con la introducción del virus patógeno New Castle.

Años después, en 1978, la CIA introdujo en la Isla la epifitia Roya de la Caña, afectando las áreas cañeras del país.

La CIA también introdujo la Fiebre Porcina Africana, aparecida inicialmente en 1971 y que obligó a sacrificar más de 700 cerdos, y que reapareció entre 1979 y 1980.

En el caso del Moho Azul del tabaco, introducido a Cuba dentro de la tela de tapado de los cultivos importados de Estados Unidos, destruyendo más del 85% de las plantaciones de esa planta. La consecuencia fue que Cuba no pudo exportar uno de sus principales productos.

La acción más condenable de la guerra biológica contra Cuba fue la introducción del virus del Dengue Hemorrágico en 1981, ocasionando la muerte a 158 cubanos, de ellos 61 niños.

Ese mismo año, la CIA introdujo el virus de la Conjuntivitis Hemorrágica y, poco después, la Seudodermatosis Nodular Bovina, cuyo agente etiológico fue aislado en el laboratorio de Camp Ferry, en New York.

La introducción del Dengue Hemorrágico en Cuba, carece de escrúpulos y de piedad. Y sin lugar a dudas, si algún día hay pruebas que confirmen las sospechas eso sería un delito de genocidio colectivo, digno de los médicos de Hitler.

Se convertirá en verdad, para vergüenza de Estados Unidos y sus gobernantes.

Cuba también fue agredida con la epifitia exótica Sigatoca Negra, con afectación en la masa ganadera y, en 1994, la CIA introdujo la exótica Hemorragia Viral del conejo.

Dos años después, en 1996, nuevamente la Agencia la Varroasis y el Thrips Palmi, afectando a la actividad de obtención de miel de abeja, en el primer caso, y a las producciones de frijol, la papa, pimiento y otros cultivos, en el segundo caso.

En cuanto al caso del cáncer inducido a Hugo Chavez, aun con toda a literatura existente y los millones de dólares invertidos, es imposible saber la verdad.

En crimininología, la presunción no es una prueba más que para los del FBI, tan correctos y embellecidos por Hollywood.


Puedes ver el original de este post aquí, donde aparece como de distribución gratuita


Cáncer, el arma secreta de la CIA? 

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Cáncer el arma secreta?

Quid de la cuestión
Publicado:
Lunes, 27 de febrero 2012

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Senadores de EE.UU. Frank Church and Tower John examinar la Agencia Central de Inteligencia (CIA) arma del dardo del veneno que causa cáncer y ataques al corazón, durante la investigación de los EE.UU. Senado Comité en los planes de asesinato de líderes extranjeros en 1975.
Fue un caso destinado a losX-Files y teóricos de la conspiración por igual, cuando el presidente venezolano, 

Hugo Chávez, especuló que los EE.UU. podrían haber desarrollado una forma de weaponise cáncer, después de que varios líderes latinoamericanos fueron diagnosticados con la enfermedad. 

La lista incluye a ex presidente argentino, Néstor Kirchner (cáncer de colon) 

El presidente de Brasil, Dilma Rousseff (cáncer de linfoma), 

su predecesor, Luiz Inácio Lula da Silva (cáncer de garganta), Chavez (no revelada), el ex presidente cubano Fidel Castro (cáncer de estómago) 

El presidente boliviano, , Evo Morales (nasal cáncer) y el presidente paraguayo Fernando Lugo (cáncer de linfoma). 

¿Qué tienen en común además de cáncer? 

Todos ellos son líderes de izquierda.  ¿Coincidencia? 

En su 28 de diciembre 2011 de fin de año discurso ante los militares venezolanos, Chávez dio a entender que los EE.UU. podrían haber encontrado una manera de dar a los líderes latinoamericanos cáncer.

“¿Sería tan extraño que ellos han inventado la tecnología para difundir el cáncer y no vamos a saber de él por 50 años?” Chávez pidió. 

“Es muy difícil de explicar, incluso con la ley de probabilidades, lo que ha ido sucediendo a algunos líderes de América Latina. 

Es por lo menos extraño “, dijo. Chávez dijo que recibió advertencia del ex líder de Cuba, Fidel Castro, que ha sobrevivido a cientos de intentos de asesinato fallidos. 

Fidel siempre me dijo:” Chávez ten cuidado. Estas personas han desarrollado la tecnología. 

Eres muy descuidada. Tenga cuidado de lo que come, lo que te dan de comer … una pequeña aguja y te inyectan no sé qué ‘”, dijo.

Misterios sin resolver

Suena descabellado? WikiLeaks informó que en 2008 la AgenciaCentral de Inteligencia estadounidense (CIA) solicitó a su embajada en Paraguay para recoger todos los datos biométricos, incluyendo el ADN de los cuatro candidatos presidenciales. 

Aquí mismo, en los teóricos de la conspiración del Caribe creer que la CIA también tenía una mano en la muerte de la propia T & T,activista de los derechos civiles y panafricanista Kwame Ture, el legendario icono del reggae de Jamaica, Bob Marley y laRepública Dominicana el primer ministro Rosie Douglas.
 Durante la investigación del Senado de Estados Unidos en elComité Selecto de planes de asesinato de la CIA a los líderes extranjeros en 1975, se reveló que la agencia había desarrollado un arma dardo envenenado que causó los ataques al corazón y cáncer.

La pistola disparó un líquido congelado veneno en la punta del dardo, la anchura de un cabello humano y un cuarto de pulgada de largo, que podría penetrar la ropa, era casi indetectable y sin dejar rastro en el cuerpo de la víctima.

Kwame Ture o Stokely Carmichael, el ex líder radical Panteras Negro, que inauguró el movimiento del Poder Negro de la década de 1960 se fue a su muerte diciendo que la CIA lo había envenenado con cáncer. 

Ture murieron de cáncer de próstata a la edad de 57 en 1998. 

Su amigo, el artista multimedia y activista Wayne “Rafiki” Morris, dijo Ture dijo que “sin ambigüedad” que la CIA le dio cáncer.“Sabía Kwame desde 1976 y por todo el tiempo que él sabía que él nunca bebió o fumó cigarrillos”, dijo Morris. 

“Fue un muy buen nadador y se ejerce regularmente, él no tiene ningún problema médico y era muy consciente de su salud”.

Si el zapato encaja …

Bob Marley murió de cáncer de melanoma en 1981. 

Tenía 36 años de edad. El informe oficial es que contrajo cáncer tras lesionarse un dedo del pie que nunca sanó mientras jugaba al fútbol en 1977. 

Los teóricos de la conspiración afirman que Marley se le dio un par de botas con un trozo de alambre de cobre en el interior que se recubre con una sustancia cancerígena que pinchó el dedo gordo del pie por Carl Colby, hijo del fallecido director de la CIA William Colby. 

Existe una similitud inquietante entre Marley y la participación deCastro zapatos envenenadas. 

Embajador de Cuba en Trinidad y Tobago, Humberto Riverodijo que la CIA y los exiliados cubanos trataron más de 600 intentos de matar a Castro de cigarros explosivos, inyectándole con cáncer, para un traje de neopreno forrado con veneno. 

En el caso de Marley de la CIA presuntamente utilizó el cáncer en sus zapatos, para Castro pusieron las sales de talio venenos altamente tóxicos en sus zapatos. 

Después de sólo ocho meses de ser elegido como primer ministro de Dominica, político radical Rosie Douglas fue hallado muerto en el piso de su residencia en 2000.

La causa de su muerte fue a causa de un ataque masivo al corazón.Su corazón era el doble de su tamaño normal. 

Al igual que Ture y Marley, ejerció regularmente. Hijo mayor deDouglas, Cabral insistió en que su padre había sido asesinado y dio a entender también a la participación de la CIA. 

Moshood Abiola, el hombre cree que ha ganado las elecciones de 1993 en Nigeria, se informó que murió de un ataque al corazón después de que le dieron un cóctel que amplió su corazón al doble de su tamaño en 1998. 

Jack Ruby, el asesino que mató a presunto presidente de EE.UU.John Kennedy, Lee Harvey Oswald, asesino, murió de cáncer de pulmón en 1967. 

Lo extraño era que las células cancerosas no son del tipo que se originan en el sistema respiratorio. 

Le dijo a su familia que le inyectaron células de cáncer en prisión cuando se trata con inyecciones de un resfriado. 

Murió justo antes de que fuera a declarar ante el Congreso.

Terrorista de Lockerbie, Abdelbaset al-Megrahi, desarrollaron cáncer terminal. 

El líder del partido de oposición de Canadá de tendencia izquierdista, el Nuevo Partido Democrático (NDP), Jack Laytonmurió de una forma indeterminada de cáncer en 2011.

Parecerá que tener tendencias izquierdistas son peligrosos para la salud de una persona. 

A partir de 1953 los rusos estaban utilizando microondas para atacar a los EE.UU. personal de la embajada en Moscú, Rusia. 

Un tercio del personal finalmente murió de cáncer de esta irradiación de microondas. Imagínese qué tan avanzado y sofisticado tecnología asesinato se ha convertido hoy en día.



Los asesinos de Chávez tienen nombres y apellidos 

por Jean Guy Allard

Sábado, 09 de Marzo de 2013 

Los asesinos de Chávez tienen nombres y apellidos
La orden de “matar” a Chávez fue dada públicamente el 17 de noviembre del 2010 por el congresista norteamericano Connie Mack que se hacía entonces el portavoz de la ultraderecha más recia de la Florida – liderada por la representante ultraderechista Ileana Ros-Lehtinen,…
… asociada a la mafia cubanoamericana de Miami responsable de innumerables intentos de asesinato contra el líder cubano Fidel Castro.
Esta exhortación a asesinar al líder bolivariano y presidente venezolano Hugo Chávez fue proferida ante cientos de testigos  por  Mack en el Capitolio de Washington ante participantes a una cumbre fascista, organizada específicamente con el propósito de derrocar a Chávez.
El discurso del (ahora ex) representante confirma claramente la existencia de un complot con este propósito urdido por la ultraderecha venezolana bajo la tutela de los servicios de inteligencia norteamericanos que la orientan y con la complicidad de la mafia cubanoamericana.
La intervención asesina, se hizo en pleno Capitolio de Washington mientras Mack dirigía el encuentro denominado “Peligro en los Andes” junto con Otto ReichIleana Ros-Lehtinen y Roger Noriega.
En aquel momento, el presidente Chávez, denunció la existencia de un plan en su contra en el que grupos de la extrema derecha venezolana tienen recolectado “100 millones de dólares para pagarlos a quien logre asesinarlo”. 
Según un reporte de la cadena internacional TeleSUR, Chávez designó entonces al presidente de la televisora privadaGlobovisión, Guillermo Zuluaga, prófugo de la justicia venezolana y albergado en Miami por el Departamento de Estado, como jefe de la conspiración.
Evo: si algo pasa a Chávez, el responsable será este congresista
Las palabras de Mack  donde sugirió expresamente atentar contra el mandatario venezolano, fueron luego señaladas por el Presidente boliviano Evo Morales, al dar inicio a la IX Conferencia Internacional de Ministros de Defensa de las Américasque se desarrollaba en Bolivia en estos días.
“Yo diría, este congresista (Mack), ya es un asesino confeso o un conspirador confeso del hermano presidente de Venezuela, Hugo Chavez, si algo pasa con la vida de Hugo Chávez, el único responsable será este congresista de Estados Unidos”, declaró el mandatario.
Las palabras de Connie Mack, identificado a los cabecillas más recalcitrantes de la mafia cubanogringa de Miami, eran una “luz verde” a cualquier tipo de proyecto asesino contra la vida del líder de la Revolución bolivariana, asegura un especialista que insistió para conservar el anonimato.
El foro de corte neonazi se desarrolló bajo los auspicios del Congreso y tuvo como estrella la congresista cubanoamericana, entonces  designada por su partido como capo del tema política extranjera en la Camara de Representantes, con Connie Mackde brazo derecho para América Latina – puestos que ocuparon hace poco.
Unas semanas después del foro antichavista,  Mack reiteró su propuesta que EE.UU. incluya  a Venezuela en su infame “lista de países patrocinadores del terrorismo” y propuso un embargo pleno a ese país ante la Conferencia Conservadora de Acción Política (CPAC), una reunión que sirve a los potenciales aspirantes a las candidatura republicana para medir sus apoyos,
 Mack dedicó prácticamente todo su discurso a Chávez, al que calificó de “matóncrata” (sic) al “recurrir a armas” como “la opresión, agresión, el terrorismo y las drogas” para “destruir la libertad y la democracia en Latinoamérica”.
Según un reporte de la cadena internacional TeleSUR, Chávez designó al presidente de la televisora privada Globovisión, Guillermo Zuluaga, prófugo de la justicia venezolana y albergado en Miami por el Departamento de Estado, como jefe de la conspiración.
El golpista Zuloaga fue uno de los “ponentes” más visibles del foro neofascista de Washington.
“El dueño de ese  canal de televisión (Globovisión) que es prófugo de la justicia, se da el tupé de ir al  Congreso de EE.UU. a despotricar de su país de su Gobierno y de este presidente”, dijo ent6nces Chávez.
La mafia cubanoamericana asociada a la CIA  fue  parte de la conspiración del asesinato de John F. Kennedy. Su mano se vió hasta recientemente en el intento de magnicidio contra Evo Morales en Santa Cruz, en el 2009, el contra Rafael Correa en el 2010 y en el golpe fascista de Honduras que llevo al poder Roberto Micheletti.
Los intentos de asesinato contra el líder cubano Fidel Castro fueron  todos urdidos desde Miami con la complicidad de la CIA, y con sicarios, tales como Luis Posada Carriles, Orlando Bosch, Guillermo Novo Sampol, Pedro Remón, Gaspar Jiménez, Armando Valladares
Salvo el fallecido Bosch, todos siguen viviendo en EEUU, con la protección absoluta del Gobierno de los EEUU, y apoyan hoy activamente a conspiradores de los países atacados y difamados  por las más altas autoridades de este país. 
Ros-Lehtinen, antisocialista y ferviente sionista
Una semana después del arresto en Caracas, en julio 2011, del terrorista salvadoreño Francisco Chávez Abarca, la congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen  participó  en un evento  organizado por grupos venezolanos golpistas bajo control de la CIA – Independent Venezuelan American Citizens (IVAC), y Venezolanos Presos Poliíticos en el Exilio (Veppex), al lado de  Patricia Poleo, sospechada de complicidad en el asesinato del fiscal venezolano Danilo Anderson, y del ex militar prófugo José Antonio Colina, responsable de atentados contra oficinas diplomáticas ocurridos en Caracas en el 2003.
La presencia de Ros-Lehtinen al lado de partidarios del uso del terror contra la Revolución Bolivariana no tenía por qué sorprender: la representante republicana asistió el 6 de abril de 2008 a una reunión pública convocada por una organización terrorista de Miami vinculada a la CIA, donde estuvo presente el terrorista internacional Luis Posada Carriles cuyo “fondo de defensa” aceptó presidir.
Llama poderosamente la atención que, entre sus manifestaciones de apoyo sus ataques sucios contra el Presidente Hugo Chávez que permanecen después de su fallecimiento y su acostumbrada retórica contra Cuba, Ros-Lehtinen cuida como si fueran suyos los intereses de Israel que defiende hasta en sus acciones más crueles.
La representante consagra mucha energía en el Congreso no solo a la defensa de Israel sino del conjunto de los intereses estadounidenses y geopolíticos de este estado, en apoyo a los 4 000 lobbyistas pro-israelíes con que cuenta Washington.
Sin lugar a dudas, el proselitismo sionista incansable de Ros-Lehtinen, sus numerosos viajes a Israel y el control que tomo del tema medio oriente en el Comité de Ralaciones Exteriores de la Camara Baja revelan que ejecuta fielmente tareas orientadas por la inteligencia israelí, Algo muy preocupante, considerando su siniestra fama.
Recordarse que el 25 de julio de 2004, en pleno debate sobre el referéndum revocatorio, el fallecido ex presidente Carlos Andrés Pérez, cuyos lazos con la inteligencia norteamericana han sido demostrado, en una entrevista publicada en El Nacional, diario deCaracas, no dudó en confesar: 
“Estoy trabajando para sacar a Chávez [del poder]. 
La violencia nos permitirá sacarlo. Chávez debe morir como un perro.”