Los planes de una Norteamérica desesperada asustan al mundo

Los planes de una Norteamérica desesperada asustan al mundo 

Los planes de una Norteamérica desesperada asustan al mundo

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Desde tiempos históricos las élites del mundo tienen la mala costumbre de encontrarse periódicamente para determinar el futuro del mundo sin tomar en cuenta la opinión pública mundial.
Actualmente son famosas las reuniones del Grupo Bilderberg, de la Comisión Trilateral, del Grupo – 8, del Fórum Económico Mundial en Davos y las Conferencias de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN).
Sin embargo, hay otros cónclaves menos publicitados, casi clandestinos y en ellas se define o se aclara la estrategia de los globalizadores para mantener su control sobre los recursos naturales y el destino de los 195 países miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La reciente reunión 49 de la Conferencia de Seguridad de Múnich, que se celebra desde los años 1960, asistieron 400 políticos, ministros, generales, líderes de los servicios de inteligencia de 70 países incluyendo a los representantes de los BRIC (Brasil, Rusia, India y China). Ha sido de gran importancia porque confirmó la continuidad de la tradicional política de hegemonía de los Estados Unidos para los próximos cuatro años del gobierno de Barack Obama.


Durante esta reunión el vicepresidente de los Estados Unidos Joe Biden declaró: “Norteamérica es una potencia en la zona del Océano Pacífico y su participación en la OTAN implica que es también una potencia en el Océano Atlántico. Nuestra estrategia de la defensa consistirá claramente en el mantenimiento de nuestro poder tanto en el Pacífico como el Atlántico”.
Lo que no agregó el vicepresidente es que de los cinco océanos existentes, los tres ya están bajo el dominio de las fuerzas armadas norteamericanas, incluyendo el Océano Índico donde este país tiene dos bases militares: la de Diego García y la de Las Islas Cocos.

Faltaría dominar el Océano Ártico y el Antártico y así como andan las cosas, será cuestión de tiempo. Joe Biden tampoco ocultó que EE.UU. no descarta que el actual “enfoque comprensivo” de Washington de su política exterior incluiría el “uso de todo lo que tenga a su mano – incluyendo su poderío militar”.
Más claro y más cínico no puede ser, pues da a entender que la única superpotencia en el mundo no tolerará, como dice Noam Chomsky, “todo lo que es independiente y que podría reducir su poder”.

En su discurso en Múnich, Joe Biden, refiriéndose al ministro de relaciones exteriores de Rusia, Serguey Lavrov dijo claramente: “nosotros (EE.UU.) no reconoceremos que una nación tenga su esfera de interés”.

Es decir, que solamente Washington tiene el derecho exclusivo de determinar las regiones de su interés para la seguridad nacional, incluyendo Latinoamérica, Asia, África y ex países socialistas.
En realidad, la supuesta “nueva” doctrina de Barack Obama es la repetición de la de Bill Clinton quien declaraba que los Estados Unidos tiene el derecho de usar la fuerza unilateral para asegurar “su incondicional acceso a los mercados más importantes del mundo, a las vitales fuentes de energía y recursos naturales estratégicos”.


Lo único que ha cambiado es la capacidad de Washington de implementarla ya que ha sido fuertemente reducida debido a la severa crisis económica de la cual no pueden salir, tanto Estados Unidos como su satélite incondicional la Unión Europea (UE).

Para proseguir con su política de hegemonía, Estados Unidos necesita mayor participación de la Unión Europea que se ha acostumbrado a confiar en el poderío norteamericano tanto militar como financiero.
Actualmente Norteamérica financia el 72 por ciento del presupuesto de la OTAN y se responsabiliza por su capacidad militar y por la dirección y ejecución de las operaciones militares, como ocurrió en Libia.

Ahora le llega el turno a Europa de dejar de ser un simple seguidor de los EE.UU. y asumir el rol de un activo promotor y ejecutor de la estrategia norteamericana del control de los recursos naturales del planeta, pero todo indica que este socio en quiebra seguirá obedeciendo sin chistar.
La actual aventura militar de Francia en su ex colonia Mali, es en realidad un experimento norteamericano para evaluar la capacidad bélica de las fuerzas especiales francesas y el grado de consenso que existe entre los miembros de la OTAN para realizar una operación militar planificada por el Mando África de EE.UU. (AFRICOM) creado en 2006 para asegurar el control de los recursos naturales de África y detener la penetración e influencia financiera y económica de China en el continente.


Para crear condiciones para este experimento primero, Mali fue declarado el punto clave para el traslado de cocaína de Latinoamérica a Europa.

Después que los franceses armaron a los “rebeldes” con el armamento procedente de Libia se organizó un golpe de Estado, posteriormente, apareció ¡oh sorpresa! la siempre viva al-Qaeda activa en los lugares destinados a la intervención occidental.
Por supuesto, al Occidente no le quedaba “otra alternativa” que hacer retornar la “democracia” a Mali usando a los comandos franceses, pero lo triste es que a nadie le importó que este experimento convirtiera a 500.000 habitantes de este país en refugiados. 

Tampoco se indignó el “mundo civilizado” por el saqueo de la biblioteca Timbukiu guardiana de 20,000 manuscritos relacionados con la historia del país comenzando con el siglo XIV.

Como los franceses, según Washington, cumplieron “bien” su misión, ahora los EE.UU. tiene luz verde para aplicar su nueva doctrina de “Lean Back” (Reclinarse o la del Sillón Reclinable) que en la descripción de uno de los famosos teóricos militares norteamericanos, John Arquilla significa que frente a los problemas externos el presidente se reclina, esperando un momento oportuno para golpear al enemigo utilizando sus fuerzas especiales o las de sus aliados de la OTAN.

La doctrina de Obama, según John Arquilla, en las condiciones de la crisis “asegura una activa participación de Estados Unidos en la política mundial pero se realiza de un forma teniendo especialmente consideraciones económicas”.

Las actuales condiciones económicas, de profunda crisis si somos claros, están obligando a Washington a recortar sus fuerzas militares convencionales y organizar su retorno de Irak y Afganistán, es decir “reclinarse” pero esto no significa como dice Arquilla que Norteamérica abandonar los lugares de interés para su seguridad nacional, “la presencia militar estadounidense inclusive aumentará a nivel mundial debido al uso de comandos de elite especialmente entrenados y equipados con los últimos inventos tecnológicos de uso militar, un apoyo sofisticado de los 16 servicios de inteligencia y el uso activo de los drones (aviones no tripulados)”.

Esta estrategia ha dado resultados en Libia y en Mali y se espera que se use en Siria e Irán.

Lo interesante es que uno de los principales creadores de doctrinas militares norteamericanas desde el presidente Richard Nixon hasta esta última doctrina de Barack Obama sigue siendo el actual jefe de la Office of Net Assessment del Pentágono (Oficina de Evaluación Neta), Andrew Marshall que recientemente cumplió 91 años y 40 de ser el mayor estratega del Pentágono.

En la reciente reunión de Múnich, América Latina prácticamente no ha sido tomada en cuenta siendo Irán, Siria, países del norte de África y China países de mayor interés de momento para Norteamérica y la Unión Europea.
Sin embargo, los enormes recursos naturales latinoamericanos siempre seguirán siendo presa anhelada de los globalizadores iluminados, todo es cuestión de tiempo y condiciones adecuadas para preparar y ejecutar un golpe de Estado o llevar a cabo una letal operación “humanitaria”. 

Las 63 bases norteamericanas en América Latina confirman esta posibilidad igual que los últimos dos intentos de golpe de Estado fracasados y dos llevados a cabo en los últimos cuatro años.

 Gran escándalo se produjo hace poco, en torno de un equipo de 50 “científicos” procedentes de Estados Unidos que llegaron a Bolivia en junio de 2012 en grupos separados desde Perú y Chile con el pretexto de estudiar los efectos adversos de las grandes altitudes en el ser humano y su aptitud para la rápida recuperación de su capacidad de combate.

Después de varios meses recién las autoridades bolivianas se dieron cuenta que no todos eran científicos y que la gran mayoría eran oficiales de la inteligencia militar (DIA) y que la “expedición científica” le costó al Pentágono cuatro millones de dólares.
El vicepresidente de Bolivia Álvaro García denunció que se trata de “un ataque contra la soberanía del país y de preparativos para un ataque militar contra Bolivia”.
En otro país latinoamericano, Ecuador el presidente Rafael Correa denunció que la CIA quiere evitar su reelección y posiblemente matarlo.

En Venezuela están tratando de vincular a Hugo Chávez con Hezbolá y con Irán.

No extraña por eso que en la Tiple Frontera entre Paraguay, Argentina y Brasil los medios de comunicación globalizados declaran la existencia de al-Qaeda.
La misma historia sigue repitiéndose y repitiéndose, a pesar del tiempo y el espacio.

Todo esto nos hace recordar el libro “Sociología del Imperialismo” que escribió hace 94 años el economista y científico político austríaco-norteamericano Joseph Alois Shumpeter.
En la parte dedicada al imperio romano recalca que “no hubo ningún lugar del mundo donde los intereses del imperio no fueran considerados en peligro o bajo ataque directo. 

Si no era contra sus intereses, lo era contra sus aliados. 

Si no tenía aliados se los inventaba.
Si fallaba lo del peligro, acudía al orgullo nacional, entonces así creaba intereses.

El mundo estaba infestado por las mentes diabólicas y era “deber” del imperio proteger el mundo contra ellos”.

Pero un día cayó.

Vicky PeláezRiaN


La profundización de las ataduras imperialistas en el gobierno del “cambio”

Cuando nos referimos a “imperialismo”, queremos dar a entender el concepto que formuló Lenin, y que creemos se aplica con toda vigencia a las relaciones de dominación que ejerce Estados Unidos y la Unión Europea sobre países como el nuestro. 

Según Lenin, el imperialismo en nuestra época se caracteriza por ser la fase del sistema capitalista en donde aparecen los grandes monopolios que son ahora las grandes transnacionales que controlan la economía mundial, y junto con esto aparece el control financiero mundial de pocos bancos multinacionales (CitiBank, HSBC, etc.). 

Tanto las empresas como los bancos son controlados por las principales potencias económicas (Estados Unidos, la Unión Europea) que se reparten el mundo, haciendo que los demás países sean sometidos a la explotación de sus recursos naturales y su mano de obra barata.

De qué sirve decir la verdad sobre el fascismo si no se dice nada sobre el capitalismo que lo origina? 
Bertolt Brecht.

Queremos ser claros en este planteamiento, principalmente porque este gobierno, al igual que los anteriores, se esfuerza en hacer propaganda pro yankee, al decir que 

“Estados Unidos es un país aliado y que las relaciones económicas y políticas son entre iguales, de respeto a las leyes y a la soberanía de nuestro país”, cuando la realidad está demostrando lo contrario.

Las relaciones con el imperio yanqui se profundizan con el gobierno del “cambio”.


Los 20 años de gobierno de ARENA cumplieron su misión de vender al país, mediante todas las privatizaciones. Este proceso fue uno de los que marcó la recolonización del imperialismo en nuestro país. 


En tiempos de lucha, al movimiento popular y a la izquierda le quedaba claro que los gobiernos siempre estuvieron al servicio de la burguesía, ya que fueron los partidos políticos representativos de los sectores empresariales los que gobernaban y aplicaban  políticas dictadas por la calse dominante y el imperialismo.

Con la llegada del gobierno del FMLN y Funes, se generaron muchas expectativas en cuanto a que se pondría en marcha un alto a la entrega de nuestro país a la principal potencia del mundo. 



Pero podemos ver que la dirección que este gobierno ha tomado ha sido otra, muy diferente de las espectativas populares: de entrada se comenzó a decir que las relaciones con Estados Unidos se mantendrían y que serían de “respeto y cooperación”. Para el gobierno ese “respeto” se tradujo en mantener los acuerdos adquiridos por los gobiernos de ARENA. 


En el documento nacional de nuestro primer congreso, veníamos ya caracterizando sobre esta situación lo siguiente: “con la llegada de Funes-Cúpula del FMLN la tendencia marcada hacia la recolonización del país, que ya traían los sucesivos gobiernos de la derecha fascista arenera desde 1989, se ha mantenido y  profundizado”.

Ejemplos puntuales: el Tratado de Libre Comercio que aprobó la derecha política mediante un madrugón en la Asamblea, sigue vigente, y ya nadie, ni la cúpula del Frente, reivindican su derogación. Esto es interesante, sobre todo porque el país, gracias al TLC, ha podido ser demandado por las multinacionalesPacific Rim Cayman LLC y Commerce Group Corp. en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI o ICSID por sus siglas en inglés), que es una instancia internacional creada por el Banco Mundial para resolver las controversias económicas entre multinacionales y Estados suscriptores.

Ahora la contradicción radica en el hecho que estas políticas ya nos las sostiene un partido burgués comoARENA, sino que hoy es el gobierno del principal partido de la dizque izquierda que se hace el sordo y el mudo ante los ataques contra nuestra economía por parte de las instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial, el que dictó que se recortara el subsidio al gas, generando así una crisis aun mayor en los hogares y pequeños negocios que, desde ya, están pagando los platos rotos por la aplicación de esta receta dictada desde el imperio.

A la luz de esta situación, los sectores populares que votamos por este gobierno, debemos hacernos la siguiente pregunta: ¿Es esta la actuación de un gobierno que dice ser de la clase trabajadora y los sectores populares?

La deuda externa, clave de la venta de nuestra soberanía.

Uno de los instrumentos que aplica el imperialismo a nivel mundial para someter a los países a sus políticas, es el de la deuda externa, que en el caso de este país se ha profundizado, siguiendo la tendencia de los gobiernos de ARENA, ya que para financiar gran parte del gasto público recurre no a fondos del Estado, sino a los que el BID otorga a este gobierno. Estos préstamos se dan bajo condiciones y no  como ayudas al desarrollo del país. 


Como bien dice el dicho popular: “el que paga el mariachi pide la canción”, y la canción que está tocando el gobierno es la de la explotación y saqueo por parte de las transnacionales imperialistas, pero los que pagamos somos nosotros.

En relación a la ilegitima deuda externa, Funes ha dicho que será honrada y ni siquiera se permite pensar en renegociar los plazos. 

Es preocupante, ya que en el Presupuesto General de la Nación, para el 2010 el monto del pago de la deuda pública ya llegaba al 18.8% de dicho presupuesto, mucho más de lo que se destina a Salud y menos de un punto porcentual de lo destinado a Educación, continuando así la profundización de nuestra dependencia económica a los bancos imperialistas.

Este gobierno es peón de primera línea de la política imperialista yankee en la región.

No es casualidad que Barack Obama haya decidido hacer una visita a uno de sus principales sirvientes de la región centroamericana, especialmente cuando este gobierno ha cumplido al pie de la letra una de la tareas más fundamentales en el marco de la agudización de la lucha de clases en Honduras, a raíz del golpe y su influencia en el resto de países centroamericanos: nos referimos a interceder para que el gobierno de José Lobo, heredero directo del golpe de Estado, primero sea reconocido por los demás gobiernos centroamericanos y ahora alcance su reincorporación a la OEA. 


Nada mas vergonzoso que en nuestro país se haya realizado la asamblea de la OEA, 

donde se dio la bienvenida a un gobierno que continua asesinando y persiguiendo a periodistas y  luchadores(as) de la Resistencia Hondureña.

La garantía de estas acciones en pro de los planes imperialistas para desmovilizar a las masas hondureñas y crear la ilusión de un gobierno democrático, no sólo está sostenida por Funes, sino que ahora se ven implicados los altos dirigentes del FMLN, quienes antes se hacían llamar anti-imperialistas, pero que ahora se desnudan y dejan ver su verdadero rostro pro imperialista, formando parte de los planes para el reconocimiento de un régimen golpista como el de Lobo.

Cabe hacerse la pregunta: ¿será que la dirección del FMLN a renunciado a ser anti-imperialista? 


No dudamos que la gran mayoría de las bases y militantes honestos del FMLN, siguen manteniendo la idea que para que nuestro país sea libre es necesaria una total independencia de las ataduras del imperio, el mismo que mantiene la opresión y explotación de millones de salvadoreños(as) en Estados Unidos, y por los cuales este gobierno no está haciendo nada para su verdadera legalización y respeto a sus derechos como ciudadanos y trabajadores.


Por la ruptura con el imperialismo y sus cadenas capitalistas.

Desde ya las organizaciones populares y de la verdadera izquierda debemos exigir al gobierno de Funes-FMLN, mediante la movilización popular, que reviertan todos los acuerdos que nos atan al imperialismo yankee y europeo.

¡No pago de la injusta e ilegitima deuda externa!
¡Renuncia a todos los tratados internacionales económicos, políticos y militares hechos con los imperialismos yankee y europeo!

Escrito por Camilo Aguilar.

Unidad Socialista de los y las Trabajadores LIT CI


http://pijazo.blogspot.com.es/2011/07/la-profundizacion-de-las-ataduras.html


De cómo Estados Unidos pospone su quiebra y aumenta la pobreza, imprimiendo billetes indiscriminadamente

Adán Salgado Andrade (especial para ARGENPRESS.info)

Una de las ventajas que se lograron cuando se creó al así llamado papel moneda, fue que no siempre el soberano o gobernante en turno, así como su administración, debían de comprobar que, en efecto, poseían los metales preciosos o semipreciosos que ampararan el valor total de las distintas emisiones de billetes que se hacían.
Claro que, en principio, el papel moneda se creó cuando en las postrimerías del capitalismo, allá por el año1200, era más fácil comerciar con letras de cambio emitidas por banqueros que amparaban el depósito de tal o cual persona, comerciantes sobre todo, con tal de que éstos no cargaran con todo el metálico efectivo.

Sin embargo, con el tiempo, la emisión de dinero pasó de ser un atributo sólo de los banqueros, a una función exclusiva del estado, quien desde entonces fue el único autorizado para imprimir billetes y acuñar monedas.

Pero, como dije, cuando los gobernantes se endeudaban en exceso, más allá de la capacidad de los cofres reales, entonces venía muy bien la impresión de billetes, sin nada realmente que los sustentara, excepto el gobierno y su permanencia en el poder.

En México, por ejemplo, esa atribución, la emplearon bastante los distintos bandos revolucionarios, como el de Pancho Villa, quienes imprimían billetes en las zonas que controlaban, con tal de adquirir viandas o pertrechos, obligando a los vendedores aceptar ese “dinero”, amparado por el jefe en turno.

Sin embargo, cuando dicho jefe caía y huía del lugar, los billetes emitidos quedaban sólo como enormes montones de papel, que no valían, justamente, ni el papel en que se habían impreso.

Eso explicaría, la emisión desproporcionada de billetes, en parte, que en la historia hayan existido fenómenos hiperinflacionarios tan absurdos que, por ejemplo, en la derrotada Alemania, posterior a la primera guerra mundial, en 1923, había billetes de 100,000,000,000,000 marcos (cien billones de marcos) que servían sólo para adquirir una hogaza de pan.

Y eso se dio en muy corto tiempo, pues en 1922, los billetes de mayor denominación eran de 50000 marcos. 


Claro, era entendible, pues la vencida Alemania, no había logrado aún reorganizar su destrozada economía y la mayoría de sus necesidades debían de llenarse con importaciones.

Si un país importa más de lo que exporta, entonces comienza un desbalance en sus finanzas y su economía, debido al creciente déficit que se va generando.

Así, la “solución” es, simplemente, imprimir más y más dinero (toneladas de dinero, literalmente).

En diciembre de 1923, el valor del devaluadísimo marco era de4,200,000,000,000 por dólar. 

En ese mismo año, la inflación mensual era de3,250,000%, es decir, que un producto que valiera, digamos, un marco al principio de enero, al final de ese mes valía 32500 marcos, ya que los precios se duplicaban cada dos días.

Tuvo que emitirse una nueva moneda, el Rentenmark, que eliminara tantos ceros, para que volviera a ser digamos que práctica la unidad monetaria.

Obviamente que en la actualidad, inmersos en la salvaje competencia capitalista, lo que ampara el valor de los billetes emitidos por un país, no se basa ya en la cantidad de oro o plata que posea 

(aunque últimamente se está regresando a eso, a atesorar oro o plata, como veremos adelante), sino en su capacidad productiva, tanto primaria, así como secundaria, o sea, que tenga buena agricultura, así como industria. 


Entonces, lo que importa ese país, debe de compensarse al menos con lo que exporta y si esto, exportar, supera a las importaciones, pues se tendrá un superávit.


uchos de los países que actualmente han caído en profundas crisis, como en el caso de Grecia, y los que seguirán cayendo, se debe, sobre todo, a que producen mucho menos en relación a lo que requieren, y por eso sus déficits están llegando a niveles enormes, que tardarán varios años en liquidar o, de plano, nunca lo harán.

Puede emplearse la analogía de aquella persona que ganando, digamos, 400 dólares mensuales, gaste 600

lo que requerirá que viva del crédito, pero súmenle a eso que si un día pierde su trabajo, o sea, dejara de producir, entonces estará mucho peor, dado que seguirá requiriendo gastar 600 dólares

pero ahora esos 600 dólares provendrán exclusivamente del crédito, hasta que quien le haya estado prestando, no lo haga más y decida de repente cobrarle el total de su abultada deuda.

Con esta fácil analogía, podremos entender, grosso modo, lo que está sucediendo en todo el mundo. 

Por eso algo común en todas estas quiebras de corporaciones y países es la frase sobreendeudamiento.

Y eso no ha exentado a ningún país, pues desde el inicio de la actual debacle económica (una de tantas que sufre crónicamente el capitalismo salvaje, pero de las que sale cada vez más debilitado), no sólo naciones individualmente han ido cayendo, víctimas de las irracionales imposiciones del capitalismo salvaje, sino regiones completas.

Estados Unidos fue quien comenzó a generar la debacle, que consideró “resuelta” a finales del 2009, dado que por su ya declinante dominio económico, simplemente la trasladó a otras regiones, como a la eurozona, que desde hace ya varios meses ha experimentado muy graves problemas económicos, como lo sucedido a Grecia, que comento antes. 

España y Portugal están en igual situación.

Y, por si fuera poco, Italia, considerada como uno de los “motores” económicos de la eurozona, junto con Francia y Alemania (este país, el más industrializado y productivo de los tres), también ya se declaró incapaz de hacer frente a sus deudas, sin la ayuda del Banco Central Europeo.

Eso lo logró Estados Unidos, trasladar la crisis, como señalé, debido a que como desde finales de los años40’s, el dólar comenzó a imponerse como la divisa internacional de cambio, además de como fuente de ahorro, digamos, muchos países, justo por el poderío económico de Estados Unidos (que además “ayudó” a la reconstrucción europea y japonesa, luego de la segunda guerra), procuraban tener suficientes reservas de dólares, así que esa moneda terminó por ser aceptada en todas partes como medio de pago y de ahorro.

Y si en un principio, en efecto, dada la fuerte economía de Estados Unidos, el dólar era una muy confiable divisa, con los años, ante la pérdida de ese poderío económico estadounidense, ahora ya está dejando de serlo, mucho más pronto de lo que podría esperarse, sobre todo porque Estados Unidos se ha ido desindustrializando, gracias principalmente a sus corporaciones, las que han ido monopolizando la producción industrial en dicho país, destruyendo a otras industrias y “optimizando” a los trabajadores en activo, o sea, explotándolos más, con tal de producir más mercancías con menos trabajo.


Sin embargo, lo más grave es que se han ido llevando a zonas salariales más bajas los empleos, no sólo los de cuello azul, sino también los de cuello blanco, o sea, los administrativos, los gerenciales.

Escribí hace unos meses un artículo acerca de esa situación, titulado “De nueva cuenta la fiebre del oro o de cómo Estados Unidos está quebrando”, en el que analizo justamente la cuestión de su desindustrialización, que actualmente sólo abarca menos del 11.7% de sus actividades económicas (verlo en este mismo blog.


En 1982, Lee Iacocca, famoso empresario automotriz, que cuenta entre sus triunfos haber salvado a laChrysler de una de sus tantas quiebras, refiriéndose a la desindustrialización estadounidense, vaticinó que “No sé cuándo despertaremos de letargo, pero conviene que sea pronto, pues de lo contrario, dentro de unos años nuestro bagaje económico se reducirá a los autobancos, los puestos de hamburguesas y las galerías de videojuegos”.

En efecto, basta ir a cualquier ciudad de Estados Unidos y casi todo se reduce a comercios, malls y parques de diversiones).

También analizo en dicho artículo que eso, la desindustrialización, le ha generado a Estados Unidos un enorme déficit gubernamental, de casi dos billones de dólares ($2,000,000,000,000), así como una deuda pública y privada de casi 15 billones de dólares (15,000,000,000,000), que representa casi un 95% de su PIB del 2011 ($15.3 billones de dólares).

Eso, como indiqué en ese trabajo, da claras señales de que Estados Unidos pronto va a dejar de ser solvente y que el dólar sólo se está sosteniendo debido a la indiscriminada impresión de billetes.

Incluso, comenté allí mismo que por esa situación, dada la inminente quiebra de Estados Unidos, sus barones del dinero están buscando “seguras” inversiones, y una de ellas ha sido comprar oro y/o plata, ya que son fuentes de riqueza “legítimas”, o sea, no requieren de la estabilidad de un país para tener su valor.

Lo mismo pasa con las mercancías, las tierras, los mares, los bosques… que representan riqueza verdadera (si simplemente se desconocieran las “leyes” del capitalismo salvaje, no habría ningún problema, dado que tenemos todos los recursos naturales y humanos para salir adelante).

Justamente porque los metales preciosos como el oro están siendo tan demandados, las empresas mineras mundiales están en una fiebre explotadora en busca de nuevos sitios con tal de encontrar oro, cueste lo que cueste y destrúyase lo que se destruya.


Aquí en México, por ejemplo, el entreguista, corrupto gobierno panista que nos mal administra, ha dado en “concesión” el 25% de nuestro territorio a las voraces, inescrupulosas compañías mineras, la mayoría canadienses, que destruyen todo a su paso, como el emblemático cerro de San Pedro, en San Luís Potosí,que quedó reducido a montañas de polvo y piedra molida, acabando con bosques, áreas verdes y envenenando tierras y acuíferos con miles de litros de cianuro, empleado para la separación del metal del material pétreo (es tan ineficiente la obtención de oro, que se requiere demoler una tonelada de material pétreo para obtener apenas 44 gramos de oro, una onza).

Y eso es una constante en todo el mundo, en lo que podría asemejarse a la fiebre del oro de los años 1850’s en Estados Unidos, cuando gambusinos incluso asesinaban o quemaban bosques completos, con tal de hacerse de mucho oro y volverse así muy ricos.

Eso es justo lo que está también demostrando que el otrora fuerte dólar, ahora está dando estertores, aproximándose rápidamente su fin como divisa y reserva universal.


Así, es tan grave el problema del endeudamiento de Estados Unidos que la Asociación Nacional de la Inflación, de ese país, considera que aún si todos los ciudadanos estadounidenses (los más de 310 millones que hay ya), fueran gravados en sus ingresos al cien por ciento, o sea, que el gobierno les quitara todo por completo, ni aún así se pagaría la deuda, se tendría que pedir prestado con tal de no colapsarse.

Y es que todas las quiebras, tanto de los bancos, así como de instituciones públicas, como las inmobiliarias Fannie Mae y Freddie Mac, que se colapsaron en el verano del 2008 (ver en este mismo blog mi artículo “La crisis de los créditos en los Estados Unidos: la consecuencia de gobernarse por índices”, en donde abundo sobre la quiebra de esos organismos gubernamentales), han sido absorbidas por el gobierno, claro, empleando el dinero de los contribuyentes, los que han pagado los platos rotos de la voracidad financiera de los barones del dinero, quienes junto con las grandes corporaciones, han sido los directos responsables de la debacle que hoy se está viviendo.

Por ello se han dado las protestas recientes, aún en curso, de un creciente sector social estadounidense, no sólo de los estratos bajos, sino de los medios, tales como estudiantes o profesionistas, en contra del 1% de la población mundial, sí, la clase adinerada, los dueños del dinero, de la riqueza social y del futuro de toda la humanidad, que están afectando y literalmente matando de hambre al 99% de la población restante (y en todos lados es lo mismo.

En México, por ejemplo, recientemente se reveló que sólo el 0.17% de la población, osea, menos de 200,000 personas poseen casi el 42.5% del PIB nacional en valores de la Bolsa, o sea, casi la mitad del valor de la economía generada anualmente).

Y, como ya señalé, Estados Unidos ha ido aplazando su colapso gracias a que puede imprimir dólares, claro, mientras éstos aún sigan siendo aceptados, lo que ya está dejando de ocurrir. 

En muchos países, se están dejando de aceptar dólares como medio de pago. Cuba, por ejemplo, sólo acepta euros.

Sin embargo, tiene aún suerte Estados Unidos de que su divisa siga siendo aceptada, por ejemplo, para cotizar el petróleo, pues aunque en apariencia el barril sube en cuanto a su valor en dólares, como éstos cada vez valen menos, en realidad el petróleo lo compra Estados Unidos artificialmente barato, en relación con otros países, pero además lo hace con dólares que no tienen un sustento real, como ya mencioné. por eso el valor de la gasolina allí se mantiene digamos que bajo, en relación con otros países, que estarían pagando el precio real por dicho petróleo.

Por ejemplo, mientras en Estados Unidos el precio promedio de un galón de gasolina es de $3.61, en Canadá, es de $5.56, en Francia, es de $8.21, enJapón, cuesta $6.62, en Australia, se paga $5.41 y en China, $4.54 (el encarecimiento es porque como deben de pagar en dólares, al comprarlos, les resulta más caro, no así Estados Unidos, que sólo debe de imprimir billetes y ya).

Así que si el petróleo se cotizara ya en otra moneda, no se haría en su equivalente en dólar, sino en su precio real (que es mucho mayor al que actualmente se vende), por lo que Estados Unidos tendría que pagar ese petróleo con sus muy devaluados dólares y entonces, sí, será el principio de muy altos índices inflacionarios, como nunca antes se hayan visto allí, pues pagado el petróleo en precios reales, la gasolina también se vendería en su precio real, lo que iniciaría la espiral inflacionaria, además de que todas las demás importaciones subirían también.

Y ya ha habido reuniones “secretas”, digamos, de varios países árabes, quienes junto con China, Rusia, Japón y Francia, están planeando dar fin al dólar como divisa internacional, dadas las debilidades estructurales ya mencionadas de Estados Unidos, y están buscando otra divisa más segura.

Incluso, entre los países del llamado Concejo de Cooperación del Golfo, el cual incluye Arabia Saudita, Abu Dhabi, Kuwait y Qatar, se ha pensado en crear una moneda regional única.

Y varios de esos países, como China, están deshaciéndose lo más pronto posible de sus reservas en dólares, pues ha vendido más del 8% de los bonos del tesoro que poseía (comento más sobre los bonos del tesoro, que ya tampoco ofrecen seguridad a sus tenedores, en el ya mencionado artículo: 

“De nueva cuenta la fiebre del oro o de cómo Estados Unidos está quebrando”, que está en este mismo blog.

China, de hecho, con sus cuantiosas reservas de dólares, comparte la vulnerabilidad del dólar, así que si éste cae, le seguirá dicho país, cuan efecto dominó. 

Por eso es que actualmente China está en la fiebre de comprar empresas en donde se pueda, con sus reservas de devaluados dólares, con tal de irse deshaciendo de esa peligrosa “bomba de tiempo”).

Y en muchos países, ya no se aceptan dólares, sólo euros, yenes o yuanes chinos.


Incluso, irónicamente ya dentro de los propios Estados Unidos,hay regiones que están usando una especie de monedas locales, como la que reportó el diario USA Today hace poco, el Berkshare, que se está usando bastante en la región deBerkshire, al oeste de Massachussets, y que desde el 2006, se han cubierto transacciones por $2.3 millones de dólares en su equivalente. Se aceptan también euros.

Además, en algunas partes de Texas, resulta curioso, ya también se reciben pesos mexicanos.

Se estima que unas 150 monedas alternativas se están aceptando en distintas partes de Estados Unidos, lo cual es un fuerte indicador de que las cosas andan mal, pues a veces el sentido común vale más que toda la ciencia económica o, peor, que las falsas declaraciones de políticos mentirosos asegurando que las cosas “están bien” y no hay de qué preocuparse (de hecho, en un reciente viaje que hice a Estados Unidos, pude emplear mi tarjeta de débito mexicana, sin ningún problema).


Por tanto, se acerca el fin del reinado del dólar y con ello, como ya he señalado, la estrepitosa caída deEstados Unidos.


Aún así, antes del colapso total, Estados Unidos está dejando de ser la superpotencia económica que presumía que era. 

Un grave indicador es el número de pobres que ya hay, y no me refiero a gente que gane poco, no, sino a aquéllos que ni siquiera tienen empleo y, lo peor, padecen hambre, como en cualquier país subdesarrollado.

Como señalo arriba, ha habido ya varias protestas en distintos estados de Estados Unidos, de gente de distintos niveles y condiciones en contra de los barones del dinero y las corporaciones, los que sí son rescatados por el gobierno, pero no ellos, los ciudadanos comunes.

En alguna de esa protestas, que se denominó “Ocupa una casa”, se denunciaron las abusivas prácticas de los bancos, los que han embargado a gente que por quedarse sin trabajo o no haber podido pagar su hipoteca, fue echada de su hogar.

Esa protesta fue para ocupar casas vacías, que nadie compra, porque no hay, sencillamente, compradores, y que allí están, sin ocuparse, pudiendo servir a los miles de ciudadanos que las perdieron. 

En una de las protestas, una sexagenaria mujer, de origen puertorriqueño, tomó la palabra y expuso su caso.

Hace un tiempo compró su casa, dando un enganche de85 mil dólares, los ahorros de su vida, y comenzó pagando menos de 900 dólares mensuales como pago por el crédito otorgado. 

Vivía con su hijo, hasta que éste se enroló en el ejército. Fue enviado a Irak, en donde murió a causa de una mina terrestre.

La mujer, entre amargo llanto, denunció que mientras le llegaban cartas de Hillary Clinton y del secretario de la defensa, Leon Panetta, de “sentidas” condolencias, también le estaban llegando las del banco, diciéndole que le daba unas cuantas semanas para desalojar su casa, la que por haber subido la mensualidad a más de 3500 dólares, además de no tener trabajo o no seguir contando con el salario de su hijo, ya no había podido seguir pagando.

Esa tendencia, que comenzó más acentuada desde el 2008, se ha mantenido, y el número de personas sin empleo y sobre todo de pobres, ha subido incesantemente. 

Ni siquiera esos pobres tienen ingresos suficientes para comer, dado que 13% de la población depende para su subsistencia de los vales de comida que provee el gobierno y ha ido en aumento el número de las personas que los solicitan (ante la imposibilidad real de la mayoría de la gente que aún tiene trabajo de comprar una casa, muchos han optado mejor por rentar pequeños departamentos, los que incluyen todos los servicios, además de cocina integral, por un promedio de $1000 a $1200 dólares mensuales, mediante contratos establecidos.


Así, si se quedan sin trabajo o los cambian de lugar, simplemente dejan de rentar allí y ya no están agobiados por una hipoteca que durará toda su vida… claro, eso si pueden pagarla. 

Constaté personalmente todo eso, en un viaje que realicé recientemente a dicho país. 

Escribí mis experiencias en el artículo “En busca de los signos de la decadencia estadounidense”, que se encuentra en este mismo blog).

Y cada vez son más abundantes las “ciudades perdidas” (shanty towns), cerca de ciudades comoSacramento, Fresno, Nashville… “construidas” con basura, como cartones, llantas, piezas de autos… justamente como podrían verse en cualquier ciudad de país latinoamericano (como en México, por ejemplo, que tenemos gente viviendo entre la basura, como los así llamados pepenadores).

Vaya, es ya grave eso. 

De hecho, luego de que el huracán Katrina pegó durísimo en las costas de Luisiana, destruyendo varias partes de Nueva Orleáns, costaba trabajo, al ver esas escenas de los damnificados y los daños provocados, que tuvieran lugar en Estados Unidos, pues parecían mas de países como Haití, por ejemplo (de hecho, ahora se sabe que la inundación pudo haber sido evitada si se hubieran reforzado a tiempo los sistemas de diques que protegían a la ciudad de las inundaciones, cosa que no se hizo por falta de fondos públicos para hacerlo.

El siguiente video muestra dramáticas fotografías del desastre:

http://www.youtube.com/watch?v=IPFIUzGAJBA&feature=related).

Como decía, el número de pobres y de indigentes ha ido en alarmante aumento y cada vez más es muy evidente la descomposición social que ya sufre ese país, como cualquier otra nación, en donde los estragos de desigual capitalismo salvaje son más que evidentes (en el siguiente video se muestran escenas y cifras de los niveles de indigencia que ha alcanzado Estados Unidos:
Y entre las familias que aún tienen trabajo, están excesivamente endeudadas (quebradas), pues se calcula que un 47% están en esa situación, debiendo en promedio $8,000 dólares sólo en sus tarjetas de crédito, pero al dividir el endeudamiento total de Estados Unidos entre sus habitantes tenemos que cada estadounidense debe actualmente casi ¡50 mil dólares!, impagables, claro.

Y como señalé también, el desempleo sigue creciendo, y actualmente casi 30 millones de estadounidenses no lo tienen y más de 10 millones de ellos ya perdieron las esperanzas de conseguir uno (además, de todos modos, la tendencia del capitalismo salvaje es de ir desempleando, hacer más, con menos trabajadores. 

Ver mi artículo en este mismo blog: “Desempleo en Estados Unidos, agudizada tendencia del capitalismo salvaje del incremento en la desocupación”, en donde ejemplifico justamente con el caso de Estados Unidos).

En su desesperación por tener empleo, los desocupados tratan de conseguir lo que sea. 

Por ejemplo, en la ciudad de Long Island, 2000 personas hicieron fila por más de cuatro días para llenar la solicitud para trabajar ¡como aprendices de mecánicos de elevadores!, de los que sólo se ofrecían cien puestos.

Otra solicitud, en Massillion, Ohio, era para un solo empleo como conserje de un edificio. 


El salario era de sólo 16 dólares la hora (3840 dólares al mes), más prestaciones. Aún así, ¡700 personas hicieron cola para ver si se quedaban con el puesto!

En Arizona vi, por ejemplo, pegado sobre una caja de conexiones telefónicas, el anuncio de una chica ofreciendo sus servicios de escort, que decía “Siempre que tengas necesidad de placer, llámame”, y luego enunciaba la lista de los placeres ofertados, tales como “masaje, uniforme, lesbianismo, anal, oral, fetiche y humillación” (Ni en México, país de mayores necesidades ocupacionales, se pegan letreros así.

En todo caso, hay medios, digamos que “especializados”, como folletines eróticos o sitios de Internet, en los que se ofrecen). 

También me encontré letreros pegados en postes en donde se ofrecían muchos artículos en “venta de patio”.

Y no sólo se están perdiendo empleos, sino que el gobierno está reduciendo los gastos de cuestiones tan vitales como la salud, la seguridad social, la educación.

Edificios públicos se están vendiendo y, ya vendidos, mejor se rentan, pues sale más barato (lo que menciono antes).

Además, servicios como la pavimentación de las calles, el mantenimiento de la infraestructura o tan necesarios como la limpia, están muy limitados. 

Por ejemplo, en mi reciente viaje a Arizona, presencié algo inaudito: alguna tubería de agua potable debió romperse en una calle, lo que ocasionó una enorme fuga que formó un riachuelo de un medio metro de ancho por unos veinte de fondo, que corría por más de tres kilómetros, aguas abajo.

El agua, vital líquido en ese estado mayoritariamente desértico, es un inapreciable bien, ya que se debe de llevar desde muy lejos. 

Incluso, México contribuye con una cuota de agua cada cinco años, debiendo de ceder algo así como 431 millones de metros cúbicos para que ese sediento estado, con temperaturas en promedio de 40 grados Celsius en verano, disponga de ella.

Como dije, transcurrieron dos días sin que la fuga se reparara (no supe cuándo se hizo, pues debía de regresar ya a México)

Sólo se apareció momentáneamente un vehículo de servicios de la ciudad, con un par de empleados que sólo cabeceaban ante el problema, seguramente incapaces de hacer algo por remediarlo.

Incluso, el muy lucrativo negocio de las cárceles, que en ese país son privadas, se está viendo afectado. 

Un estado como California, gasta nada menos que 11% de su presupuesto anual en el mantenimiento de prisiones, alrededor de $8,000 millones de dólares (más de lo que gasta en el pago de educación superior, ¡absurdo! Sí, es más lucrativo en Estados Unidos pagar a carceleros que a maestros).

Así que planea “liberar” a 6500 prisioneros en el 2012, con tal de “reducir” sus gastos en prisiones (este es un serio problema, el de las prisiones, ya que como son un muy lucrativo negocio privado, cualquier intento por despenalizar ciertos delitos, como el de la posesión de droga, son boicoteados por los carceleros, con tal de seguir teniendo pretextos para atrapar y encerrar gente. 

El intento que hizo ese estado, en el 2011, por legalizar la posesión de marihuana, fue detenido por aquéllos).

Y abundando sobre los altísimos niveles de desempleo y pobreza a los que me refiero arriba, George Hemminger, establecido en California, bloguero independiente, fundador del sitio alternativo de Internet Survive and Thrive TV, en recientes declaraciones señala que “No hay empleos, la tasa de desempleo es altísima, es mucho esfuerzo lo que se requiere para alimentar a las familias, comprarles ropa, calzado.

Lo que era la clase media estadounidense, está dejando de existir y por primera vez, una gran proporción, está viviendo de vales de comida del gobierno y del seguro de desempleo. 

Hay gente que no tiene dónde vivir, han perdido sus casas y lo hacen en albergues, en tiendas de campaña, en patios traseros de familiares.

Muchos sobreviven juntando latas, botellas… cosas de la basura para vender” (hay que señalar que no hace mucho, el estado de California, por sí solo, representaba la quinta economía mundial, y vean a lo que se está reduciendo).

Sí, de verdad que ahora hay muchísimas escenas de la pobreza a la que han llegado muchos sectores enEstados Unidos, que hasta parecieran que son de un país tercermundista, como comento antes.

Por lo mismo, Hemminger también señala que la gente está muy desilusionada con Obama, en quien habían puesto muchas esperanzas, pero que ahora se dan cuenta que ha sido ese señor un simple títere de las corporaciones y los banqueros, y no ha hecho otra cosa que servir a sus intereses, pero en cambio a la población, a los ciudadanos comunes, los está dejando a su suerte.

Y esa suerte, como vemos, los ha llevado a una pobreza tan brutal, como nunca antes se había visto. 

Las cifras más recientes indican que uno de cada dos estadounidenses es pobre, así como que una de cada siete familias ya padece hambre. 

Muchos perdieron su “capital” de toda la vida al no poder ya seguir pagando sus casas y que el banco se las hubiera embargado. Incluso, increíble, ya hay algunos millonarios que ven en esas lamentables cifras un latente estallido social.

Personas como Warren Buffet, George Soros o Richard Branson, están de acuerdo en que algo se debe de hacer y a la mayor brevedad, so pena de graves conflictos en el muy corto plazo.

Por lo pronto, Hemminger señala que es tal la desilusión de los empobrecidos estadounidenses, que a muchos ya ni siquiera les llama la atención la política, más que para criticarla. 

Hace algunas semanas que Barack Obama acudió a los empresarios de Hollywood para reunir “fondos” para su campaña, aquéllos le “donaron” 72 millones de dólares, lo cual es una total insolencia, señala Hemminger, cuando, insiste, la mayoría de lo que solía ser la muy consumista clase media, está dejando de serlo y está ya en los límites de la sobrevivencia pura.


Como he dicho arriba, la tendencia de las grandes corporaciones en el capitalismo salvaje es a ir desocupando gente. 

Esto lo hacen explotando más a los obreros activos (producir más con menos), lo que eufemísticamente se llama “aumento de la productividad”, así como exportando empleos a zonas salariales más bajas(China). 


Súmese a lo anterior la actual debacle económica y los millones de empleos adicionalmente perdidos debido a ella no se recuperarán ni ahora, ni en el futuro.

Aún así, el gobierno del inepto Obama está buscando absurdas alternativas para crear unos cuantos empleos (una, por ejemplo, hacer más difícil la estancia de ilegales allí, con tal de que los empleos que ellos les pudieran “robar” a los estadounidenses, los obtengan éstos, lo que es estúpido, pues muchos de esos puestos, los estadounidenses no se consideran a ese nivel, como para trabajar de, por ejemplo, pizcadores en el campo o trabajadores en un rastro).

Otro proyecto que se le ocurrió a Obama es la construcción de un oleoducto desde Alberta, Canadá, que transportará petróleo obtenido del procesamiento de las tierras aceitosas que abundan en ese país, proyecto que además de ser muy costoso, antiecológico y peligroso, por los potenciales accidentes que pueden presentarse, sólo creará 6000 empleos durante dos años 

(Ver en este mismo blog mi artículo “Desechos radioactivos flotantes y nuevos oleoductos, inminentes desastres ecológicos”, en donde hablo sobre la peligrosidad y los daños ecológicos que ese oleoducto, bautizado como Keystone XL, puede provocar).


En fin, pues por todo lo comentado, estamos, en efecto, en la antesala de que Estados Unidos y su dólar dejen de ser factores dominantes dentro del actual periodo histórico.

Y es de esperarse que también el capitalismo salvaje, deje ya de ser considerado como el único sistema económico que la humanidad puede tener.

Hemminger señala al respecto que el futuro en ese país será de gente que trate de buscar la autosuficiencia por sus propios medios, como sembrar sus propias legumbres, criar sus propias vacas, fundar comunidades de autoayuda.


Incluso, sostiene que, como señalo arriba, se dejará de emplear al dólar como medio de pago y la gente buscará otras monedas. “Veremos ciudadanos intercambiando trabajo por comida”

Parece muy drástico todo eso, pero ya se está haciendo en muchos países, gente trabajando por comida.


En fin, es tiempo de que el 99% nos impongamos ya 

sobre los mezquinos intereses del minoritario1%, 

el único sector que aún defiende a ultranza 

a este patético, decadente sistema.

PUBLICADO POR ARGENPRESS EN 12:00:00 



La nueva estrategia de defensa de  

EE UU.

El último intento por mantener 

el dominio mundial



El declive del poder de EE UU es imparable.

Esta constatación, ya poco cuestionable, se confirma cuando se analizan decisiones de la Administración Obama como la que se ha puesto en práctica el mes de enero de 2012: 

una nueva concepción de la defensa que desarrolla la Estrategia de Seguridad Nacional de 2010, obsoleta en algunos de sus planteamientos por la rapidez con que se ha movido la geopolítica en estos dos últimos años 

(de hecho, ahora se reconoce así cuando se afirma que una de las razones que ha llevado a EE UU a adoptar esta medida es la constatación de que “no podemos predecir cómo va a evolucionar el entorno estratégico con absoluta certeza” en los años venideros).

EE UU falló en sus predicciones hace dos años y ahora se cura en salud en una sorprendente, por lo atípica, actitud casi autocrítica.
A la hora de hablar de la política exterior de EE UU, cuya base es la ESN, hay que partir de una premisa: el afán de seguir la estrategia diseñada a comienzos de la década de 1950 por Hans Morgentahu, el teórico del llamado “realismo político” en las relaciones internacionales, quien afirmaba que “la política de EE UU, en su lucha constante y perpetua por el poder mundial, tiene que desarrollarse en tres formas: la política de statu quo, la política de prestigio y la política imperialista” (1).


Asumida como tal por EE UU después de la II Guerra Mundial se ha mantenido inalterable durante seis decenios, desarrollándose con mayor o menor intensidad una u otra de estas formas tanto durante la etapa de confrontación con la URSS en la guerra fría como los dos decenios en los que EE UU ha ejercido como la única superpotencia mundial tras el desmoronamiento de la Unión Soviética.
Sin entrar en consideraciones académicas, sí cabe mencionar que estos tres ejes de la política exterior estadounidense se han venido poniendo en práctica de forma individual y/o en conjunto siempre que EE UU lo ha estimado necesario, con independencia del inquilino de la Casa Blanca, y con el objetivo explícito de afirmar sus”intereses nacionales vitales” en todo el planeta.
Sin embargo, ahora la situación mundial hace inviable esta histórica aplicación de la política exterior estadounidense. 


El surgimiento del eje BRICS –especialmente China- y el rechazo a EE UU que se ha hecho visible en las revueltas árabes –por matizado que sea en función de los países-, así como el despertar regional latinoamericano -con iniciativas que aún tienen que cuajar como la CELAC o la UNASUR, pero que demuestran una voluntad de alejarse de su vecino del norte-, deja como único eje sobre el que pivota la dominación mundial de EEUU la política imperialista basada en su superioridad militar.

Pero esta, a su vez, se tiene que enfrentar a un declive económico que afectará a medio plazo a la presencia militar estadounidense en todo el mundo, razón por la que ahoraEE UU se vuelve un ferviente partidario de la “multilateralidad” y un defensor a ultranza de los organismos multinacionales como la ONU, así como la búsqueda de aliados que secunden su política (bien los países de la OTAN o, ahora, la Liga Árabe).
Enfrentar este declive es lo que pretende la nueva concepción de la defensa que adelantó Obama el 5 de enero y que se ha conocido con detalle en la presentación oficial de la misma el 26 de ese mismo mes. 

El documento que la recoge no puede tener un título más explícito: “

Sustentando el liderazgo global de EEUU: prioridades de la Defensa para el siglo XXI” (2). 

Pero no es más que un desesperado intento, puede que el último, de mantener el dominio mundial.
Es tradición en EE UU que con cada presidente se impulse una ESN. 

Eso no quiere decir que se rompa con la de su predecesor puesto que, en muchas ocasiones, no ha sido más que una simple continuidad.
Es lo que hizo Obama al llegar a la presidencia. 


Su primera ESN se promulgó en 2010 (3) aunque se decía claramente que era una ESN “de transición” puesto que la Administración Obama se obligaba a ocuparse “de los problemas y retos contraídos con anterioridad” (es decir, las guerras de ocupación en Irak y Afganistán) antes que a afrontar “los nuevos retos” que aparecían en el horizonte de EEUU.

Esos “nuevos retos” eran Rusia, China e Indonesia (por este orden); Oriente Próximo se consideraba “seguro” –la atención preferente se centraba en Irán-, y aparecía una mención algo preocupante a Brasil –como el eje sobre el que iba a pivotar una política latinoamericana más autónoma respecto de EE UU-.
Las revueltas árabes demostraron la errónea apreciación de esa ESN respecto a Oriente Próximo, tal y como se viene a reconocer ahora.
Al haberlo considerado “seguro”, EE UU fue pillado claramente a contrapié y tuvo que ir a remolque de lo que le dictaban socios menores –como Turquía y Arabia Saudita (4)- que supieron aprovechar el desconcierto estadounidense y afianzarse como potencias regionales hasta el punto que EE UU aún no ha podido recuperar su papel en esa zona y no es probable que lo haga en los términos en los que había ejercido su poder hasta ahora.
Un ejemplo es que por la crisis económica se ve constreñido a reducir de forma significativa la asistencia económica a los nuevos gobiernos (al Egipto de la junta militar sólo le ha podido ofrecer1.000 millones de dólares). 

Por el contrario, Arabia Saudita es quien ha tomado el relevo económico en la zona y comprado voluntades con ello (Túnez es el caso más evidente).
De una forma simple, se puede decir que en las relaciones internacionales la riqueza fortalece el poder de una nación y el poder es un medio para incrementar esa riqueza. 

EE UU no tiene en estos momentos ni una ni otro. 

La pregunta que se hace casi la totalidad del establishment estadounidense es 

¿puede EE UU seguir siendo la mayor potencia mundial, pero sin ejercer la misma influencia que antes disfrutaba? (5).

Como ese es el caso, entonces EE UU debe diseñar una estrategia global que reconozca esta nueva realidad. 

Eso es, ni más ni menos, lo que se intenta con la nueva concepción de la defensa que pretende “adecuar” la ESN de 2010 a los nuevos tiempos.

El que se presente en un año electoral como es este 2012 –en noviembre habrá elecciones presidenciales- indica o bien una confianza en la relección de Obama o bien que, al igual que hizo Bush con él, va a hipotecar los primeros años de la administración republicana. 

Por el momento, e inmersos en una lucha interna por ver quién va ser el contrincante de Obama en las presidenciales de noviembre, los republicanos se han referido a la “nueva” ESN con una ligera protesta al considerar, lisa y llanamente, que no sólo supone una “desinversión” en la industria militar sino una “retirada [del papel] de EEUU en el mundo”.
Europa y Oriente Próximo
Para empezar, la nueva concepción de defensa que desarrolla la ESN de 2010 reconoce la crisis económica por la que atraviesa el país y establece una reducción de 487.000 millones de dólares en el presupuesto destinado a defensa hasta el 2020 y una reducción de 100.000 soldados (80.000 del Ejército de Tierra y 20.000 de la Marina).
Al mismo tiempo, se plantea una reducción de gastos en la compra de algunos aviones (a solventar con la modernización de otros como los C-130) o en la partida referente a los “contratistas” y la retirada del servicio operacional de una parte del material bélico, especialmente aviones (100 aparatos C-5A Galaxy y C-130 Hércules).
También reducirá (sin cuantificar) el número de armas nucleares estratégicas en lo que parece un guiño aRusia, que en esta nueva concepción de la defensa aparece ya como el segundo país del que preocuparse y no como el primero, puesto que ahora se otorga a China.

Aunque es real, la reducción en el presupuesto tiene algo de trampa puesto que a raíz de la guerra contraYugoslavia (1999), más luego las de Afganistán e Irak, el presupuesto de defensa en 2010 prácticamente era el doble que el de 1998.

Y es precisamente en la retirada de las tropas de Irak y de Afganistán donde la Administración Obamajustifica la reducción: “la pregunta que tenemos que hacernos es qué tipo de estrategia militar necesitamos mucho tiempo después de que las guerras de la última década se hayan terminado”, dijo Obama el 5 de enero. 

Y añadió: “debemos tener unas Fuerzas Armadaságiles, flexibles y listas para toda la gama de contingencias y amenazas” (6).

Para afrontar estas “contingencias y amenazas” se establecen tres áreas fundamentales para el desarrollo de la nueva estrategia: 

1) reducción de las fuerzas convencionales de EE UU en Europa; 

2) consolidación de su presencia en Oriente Próximo, y 

3) reorientación hacia la zona Asia-Pacífico

Veámoslo con algo más de detenimiento.
1.- La reducción de las fuerzas estadounidenses en Europa es consecuencia de la confirmación oficial del fin de la guerra fría con Rusia. 

Para EE UU el peligro ya no viene de Rusia en primer lugar (como sí se hacía en la ESN de 2010), sino de China y –en menor medida- de Irán, por lo que hay que reacomodar sus tropas en zonas próximas a estos países.
La amenaza principal ya es China -Rusia está rodeada de países de la OTAN y a quien se apunta con el “escudo antimisiles”- por lo que es así como hay que interpretar el establecimiento de una base militar enDarwin (Australia), las negociaciones para reabrir la de Subic Bay en Filipinas, conversaciones en el mismo sentido con Vietnam y Tailandia y el reposicionamiento de gran parte de la flota naval tanto en aguas del Golfo Pérsico como en el Mar Meridional de China y toda la zona próxima a Japón. 

El pasado 5 de febrero se anunció la modificación del acuerdo vigente con Japón para el “reacomodo” de parte de los 50.000 soldados estadounidenses acantonados en la base de Futenma (Okinawa) en la isla de Guam (7).
Además, el documento menciona en varias ocasiones la importancia que adquiere la OTAN como “ancla de esperanza” de la estrategia global de EE UU en el siglo XXI. 

Es un hecho desde hace tiempo que el papel de la OTAN ya no está circunscrito a los límites territoriales establecidos en el Atlántico Norte. 

Su presencia en Afganistán o Libia son una muestra evidente de ello y, también, el acuerdo alcanzado en 2008 al margen de las estructuras de la ONU (directamente con su secretario general, el dócil y sumiso Ban Ki-moon, lo que fue criticado con dureza por Rusia) para que la OTAN asuma el papel que ahora tienen los “cascos azules”. 


Esta es la razón por la que EE UU se ampara cada vez más en ella para sus intervenciones militares en el extranjero buscando más un sistema de alianzas que imponiendo su clásica actitud unilateralista.

Pero reducción de tropas no es retirada. EE UU está lejos de retirarse de Europa. 

La reducción es obligada puesto que en Alemania está surgiendo un fuerte componente nacionalista que ve más como un inconveniente que como una ventaja para su papel como potencia regional la presencia militar estadounidense en su suelo.
Alemania no participó en la agresión a Libia, por ejemplo. 

No lo refleja el documento, pero la prensa estadounidense ha justificado la nueva estrategia de defensa en que es conveniente la reducción prevista “porque Alemania quiere ser ella misma” y porque “hay que hacer un gran esfuerzo de imaginación para pensar que Rusia es una amenaza para Europa occidental” (8). 

Lo que se va a retirar de Europa son sólo dos brigadas de combate, unos 7.000 soldados, todos de Alemania. 

Y es que en este país hay 54.000 efectivos militares estadounidenses, 11.000 en Italia, 9.400 en Gran Bretaña, 1.500 en España y 68 en Francia, por mencionar sólo a unos cuantos países. 

EE UU tiene en Europa 80.000 soldados, por lo que la reducción no llega siquiera al 10% del total.
Por lo tanto, y como dice el documento, lo que se propone Washington con esta ESN revisada es “aprovechar una oportunidad estratégica para equilibrar la inversión militar de EE UU en Europa” para que pueda centrarse en el desarrollo de ”capacidades de futuro” que son adecuadas para “una época de recursos limitados”. 

El nuevo mantra es ”defensa inteligente”. 

Por supuesto, “los compromisos de los Estados Unidos con el artículo 5 de la Carta Atlántica”, es decir, el acudir en ayuda de cualquier país de la OTAN si es atacado, “se mantendrán firmes”.
Obsérvese que se menciona la parte occidental de Europa, no la oriental como zona exenta de la “amenaza” rusa. 

El documento cita a Rusia como el país con el que EE UU seguirá enfrentándose de forma selectiva puesto que señala la “determinación de EEUU de involucrarse en los problemas de seguridad y los conflictos no resueltos en Eurasia”.


Es decir, Kazajstán, Uzbekistán, Kirguistán, Tayikistán y Turkmenistán son países que a partir de ahora pasan a ser determinantes para EE UU. 

Con ello EE UU pretende debilitar el proyecto ruso-chino de crear la Unión Euroasiática, decidido el pasado mes de octubre tras una visita de Putin a Beijing en la que se firmó un acuerdo estratégico entre los dos países que pone fin al poder de Occidente (9). 

Consciente de esto, Rusia ha decidido no quedarse quieta y el 6 de febrero anunció el reforzamiento de sus bases militares en las repúblicas caucásicas de Abjasia y Osetia del Sur (10).

2.- Siguiendo este hilo argumental sobre Eurasia, la nueva estrategia estima que Al-Qaeda se ha vuelto ”menos capaz”, pero no obstante, es una organización que se mantiene activa y seguirá siendo una amenaza para los intereses de EEUU y para el ”futuro inmediato” dado que tendría “grupos durmientes en Asia y Medio Oriente”. 


En concreto, el documento menciona a Pakistán, Afganistán, Yemen, Somalia “y otros lugares”, que no especifica, en los que Al-Qaeda estaría presente.

EE UU justifica así su presencia en estas dos regiones del mundo siguiendo la estrategia de Bush de “guerra contra el terrorismo”. 

El eje entre las dos zonas es Afganistán. 

En este país la nueva ESN contempla “una mezcla de la acción directa y la asistencia a las fuerzas de seguridad”. 

Por lo tanto, una importante presencia de las tropas de combate de EE UU y las fuerzas especiales se mantendrán en Afganistán durante un largo tiempo –por lo que hay que relativizar la supuesta retirada de este país- y la amenaza de Al-Qaeda se espera que proporcione la coartada necesaria para que el gobierno colaboracionista de Kabulacepte el establecimiento de bases permanentes de militares de EE UU.
Dado que las revueltas árabes pillaron por sorpresa a EE UU que, hay que reiterar, en 2010 consideraba la zona “segura” para sus intereses, ahora se menciona Oriente Próximo como una zona en la que EE UU se enfrenta tanto a “oportunidades estratégicas como a desafíos”. 

En las oportunidades están los nuevos gobiernos surgidos tras ellas, a quienes dice apoyar por compartir “los anhelos de los pueblos”; en los desafíos aparecen los “extremistas violentos” y la posibilidad de que se hagan con armas de destrucción masiva. 

O sea, la misma y burda excusa de Irak o ahora el tema nuclear de Irán.

Es por ello por lo que EE UU reforzará la seguridad del Golfo Pérsico “en colaboración con los países del Consejo de Cooperación del Golfo” con una finalidad claramente expresada: “evitar que Irán tenga el arma nuclear y contrarrestar sus políticas de desestabilización”. 

Aquí no va a mover un solo soldado y, por el contrario, se muestra partidario de aumentar sus bases. 

Y todo ello se hará al mismo tiempo que mantiene su “firme” compromiso con la defensa de Israel.

Pero dado que en Oriente Próximo hay “agentes no estatales” capaces de desarrollar una “guerra irregular” –una denominación que ha empezado a tomar cuerpo dentro del Pentágono tras la derrota de Israel en la guerra contra Hizbulá en 2006- hay que fortalecer una Fuerza Conjunta capaz de actuar tanto “contra el terrorismo como en una guerra irregular aprendiendo de las lecciones aprendidas en la década pasada”. 

Y es muy significativo que en todo el documento sólo se mencione uno de esos “agentes no estatales”: el movimiento político-militar libanés Hizbulá, al que se califica de “organización terrorista”.

En todo momento “las fuerzas estadounidenses van a operar, cuando sea posible, con aliados y fuerzas de coalición”. 

Esta es una de las principales novedades de la nueva estrategia de defensa y ya se está poniendo en práctica con la Liga Árabe.
Asia-Pacífico
3.- La forma de actuación será tanto la clásica -“una campaña de armas combinada en todos los dominios, terrestre, aéreo y marítimo”- como la guerra cibernética. 


Aquí es donde entra el principal enemigo, China, y el secundario, Irán, a quien por lo que se deduce del documento se le otorga un poder en este campo mucho mayor del que se creía. 

No en vano, parece haberle hecho mucho daño a EE UU la captura por Irán del avión espía no tripulado de última generación RQ-170 el pasado diciembre cuando recopilaba información en territorio iraní.

Para EE UU hay zonas que pueden serle vetadas a corto y medio plazo. 


El documento habla de “desafíos” a los que se enfrenta EE UU por parte de “adversarios que utilizan la guerra asimétrica, incluyendo la guerra cibernética y electrónica, balística, misiles de crucero, avanzados sistemas de defensa antiaérea, minería y otros métodos para complicar nuestros cálculos operativos”. 

Y menciona a dos de esos adversarios: “estados como China e Irán seguirán persiguiendo los medios asimétricos para hacer frente a nuestras capacidades y nuestro poder”.

La mención a la minería como amenaza sólo se entiende si te tiene en cuenta que China es el principal exportador de las denominadas “tierras raras” (controla el 95% del comercio mundial) en las que se han descubierto minerales imprescindibles para la industria más sofisticada. 


En estos momentos, China mantiene un contencioso legal con la Organización Mundial de Comercio porque este organismo, a instancias de EE UU, la prohibido a China limitar sus exportaciones de estas materias primas en nombre del “libre comercio”.

China ha contestado a esta prohibición con una frase lapidaria, “obtener la aprobación de Occidente no es nuestra principal preocupación”, al tiempo que ha hecho una petición expresa para que se renueven las normas bajo las que se rige la OMC: 

“la OMC no sólo debe defender el libre comercio, sino también permitir a sus miembros a tomar las medidas necesarias para proteger el medio ambiente y los recursos naturales”, dice un comunicado oficial del Ministerio de Comercio (11).
Esto es lo que hace que EEUU establezca “la necesidad de requilibrar [su presencia] hacia la región de Asia-Pacífico”. 

Esta se ha convertido en la prioridad para EE UU, que siente una necesidad de la que depende su hegemonía como superpotencia, la de hacer frente al desafío que le plantea el creciente poder regional y mundial de China

Ya lo dijo Obama en su discurso del 5 de enero: ”vamos a fortalecer nuestra presencia en la región de Asia-Pacífico, y las reducciones de presupuesto no serán a costa de esta región crítica”.
Por lo tanto, y dado que se reconocen dificultades financieras, si no se va a reducir aquí hay que hacerlo en otro sitio. 


Esta es la razón del por qué se actúa ahora con Europa como se hace, se deja fuera de juego material militar algo viejo y costoso de modernizar y se hacen guiños a Rusia con el arsenal nuclear.

El documento sobre la nueva estrategia de defensa lo deja bien claro: “los intereses de EE UU están inextricablemente ligados a la evolución del arco que se extiende desde el Pacífico Occidental al Este de Asia en el Océano Índico y el Pacífico Sur”. 

Y no quedan dudas cuando se lee más abajo que “a largo plazo, el surgimiento de China como potencia regional [no se le reconoce la categoría de superpotencia, aunque ya para el 2018 será la primera economía del mundo, ocho años antes de lo que había predicho Goldman Sachs el año pasado] tendrá el potencial de afectar la economía de EEUU y nuestra seguridad en una gran variedad de formas”.
Curiosamente, en paralelo a este documento EE UUanunció que para el año 2018 va a disponer de una base permanente de aviones no tripulados en la zona de Asia. 

Por una parte, se reduce la parte obsoleta de la fuerza aérea; por otra, se apuesta por las nuevas tecnologías y el uso de aviones no tripulados.
Está clara, por lo tanto, la intención de EE UU de mantener –e incrementar- su presencia militar tanto en el Golfo Pérsico como en el Mar Meridional de China,aunque lo hace arropado con el discurso del libre comercio y de la libertad de navegación: 

“EE UU continuará ejerciendo su papel global como superpotencia para proteger la libertad de acceso al patrimonio mundial en las áreas que no están dentro de la jurisdicción nacional y que constituyen el tejido conjuntivo fundamental del sistema internacional”. Es decir, el petróleo.
El caso del Golfo Pérsico es conocido y no hay que olvidar que en el Mar Meridional hay un contencioso –que está alentando EE UU– entre China y Vietnam por las islas conocidas comoSpratly (Truong Sa para los vietnamitas, Nansha para los chinos), bajo cuyas aguas se estima hay ingentes cantidades de petróleo y gas. 

La idea que subyace de la nueva estrategia de defensa es muy similar a la aplicada durante la guerra fría con la URSS: presencia global y alguna demostración de fuerza para frenar el avance de China.
Además, se permite el lujo de recriminar a China su política militar: “el crecimiento del poder militar de China debe ir acompañado de una mayor claridad de sus intenciones estratégicas con el fin de no causar un enfrentamiento en la región”. 

Desde luego, las intenciones de EE UU son bastante claras puesto que quiere controlar rutas marítimas vitales y enormes cantidades de petróleo y gas sin explotar aún. 


Pero los chinos son duros de roer. 

El Ejército Popular de Liberación ha dicho que “toma nota” de la actitud de EEUU y le ha advertido que se abstenga de continuar por esa línea (12).

El contralmirante Yang Li, geoestratega de la Universidad de Defensa Nacional, ha dicho que lo que pretende EE UU es “socavar la modernización militar de China”. 

Que no diga un militar es normal, pero cuando ese es el sentimiento general –como se expresa de forma palmaria en un editorial del diario Global Times– y se pide al gobierno chino que “guarde algunas iniciativas estratégicas contra EE UU para contrarrestar su política de contención”, la cosa indica que se está a punto de cruzar la línea roja de lo que puede aguantar China.
Pero, por si fuese poco, se pide al gobierno “reforzar las capacidades ofensivas de largo alcance con mayor persuasión militar contra EEUU para que se percate [EEUU] de que no puede detener el ascenso de Chinay que le convenga más ser su amigo” (13).
Es obvio que China lleva una gran ventaja a EEUU en el ámbito económico (en diciembre el renmimbi (yuan) ha marcado un hito histórico en el cambio respecto al dólar y ya se están realizando transacciones económicas en las que se prescinde del dólar en el comercio exterior chino), pero aún no está en condiciones de alcanzar la prioridad estratégica militar a corto plazo. 


Sí se está preparando para ello y, en concreto, para asegurar las rutas marítimas para su comercio. 

Ya cuenta con bases militares en el extranjero (Sri Lanka y Scheylles), ha desarrollado su primer portaviones y el super avión J-20 –el cazabombardero más avanzado del mundo hasta ahora (14)- ya realiza vuelos de prueba a total satisfacción y tiene muy preocupados a los militares estadounidenses porque cuando sea operativo ya no tendrían la aplastante superioridad aérea que tienen ahora.

Alguna reflexión final
El impacto de la nueva estrategia de defensa en los conflictos regionales y la política mundial sólo puede ser evaluado a medio y largo plazo. 

Hay que ver si la afirmación sobre que la intención de EE UU de “renunciar a la doctrina de contrainsurgencia, invasiones sobre el terreno y operaciones en tierra” que recoge el documento es real o no.


Por el acontecer sirio, parece que el estilo de intervención miliar en Irak puede ser descartado al menos mientras dure la crisis económica. 

Por lo ocurrido en Libia, parece que EE UU ha apostado por sustituir la agresión militar clásica directa e impulsar a la misma a sus socios y subalternos de la OTAN y de la Liga Árabe.
Por lo tanto, si el expediente de Siria sirve como modelo de análisis, aunque se mantenga la presión contraIrán va a ser imposible el cambio de gobierno que alienta EE UU –y sus aliados del Consejo de Cooperación del Golfo– sólo con bombardeos. 

Si las guerras de Irak y Afganistán han ido muy mal, no es difícil imaginar lo que ocurrirá en un país con una larga historia de resistencia y revolución cuyo sistema de gobierno, además, cuenta con una base social importante por mucho que en Occidente se magnifiquen las expresiones de descontento.
Así pues, no es tan fácil un ataque a Irán aunque el comportamiento de EE UU se parezca cada vez más al de un animal herido y, por lo tanto, se vuelve mucho más peligroso.


Primero, porque sea Israel el brazo ejecutor o no, para EE UU sería como morir matando puesto que las consecuencias serían catastróficas no sólo en la zona, sino en todo Oriente Próximo.

Segundo, porque tanto Rusia como China están demostrando en el caso sirio que se acabó el mundo unipolar y que la antigua superpotencia y la superpotencia en ciernes tienen mucho que decir en el tablero geoestratégico. 

Tanto Siria como Irán son sus líneas rojas, Siria para Rusia e Irán para China.

Y Siria es la antesala de Irán para Occidente y las monarquías del Golfo. Rusia y China no van a dejar que caigan porque si así fuese estarían tirando piedras contra su propio tejado. Y tras la aprobación de la nueva estrategia de defensa de EE UU tienen muy claro que no hay que hacer ninguna concesión a un enemigo cada vez más débil.
Es tanto en Siria como en Irán donde Rusia y China han decidido escenificar claramente el fin del mundo unipolar y el surgimiento de una nueva era geoestratégica. Vienen a decir que por mucha nueva estrategia de defensa, y por mucho se les amenace, loa situación nunca será la misma antes.
El doble veto –por segunda vez- en el Consejo de Seguridad de la ONU marca un hito. Si la primera (octubre) pretendía dejar claro que ni iba a haber otra Libia, la segunda (febrero) muestra una decidida postura geopolítica sobre el futuro de Irán, el control del petróleo en la zona y el combate conjunto por el declive de Occidente a nivel mundial. 


EE UU y a sus satélites sólo les queda violar, de nuevo, el derecho internacional. 

Con la apuesta que se hace, por necesidad, con la “multilateralidad” y la ONU es muy improbable. Hay, por lo tanto, un nuevo equilibrio en la estructura de poder internacional.
La nueva estrategia de defensa de EE UU ya ha provocado un primer efecto: reforzar el acuerdo de cooperación estratégica alcanzado en octubre por Rusia y China. Hasta ahora ambos países se habían mostrado muy comedidos y moderados respecto a Occidente. 

Pero la expansión de la OTAN y el escudo antimisiles han hecho enfurecer a Rusia y el giro hacia Asia y el Pacífico de EE UU ha tenido el mismo efecto en China. 


A poco que se mantengan en sus posiciones actuales, muchos asuntos mundiales comenzarán a cambiar. Ya lo están haciendo.
Notas:
(1) Hans Morgentahu: “In defense of the National Interest”, American Political Science Review, vol. 66, Nueva York 1952.
(2) http://www.defense.gov/news/Defense_Strategic_Guidance.pdf
(3)http://www.whitehouse.gov/sites/default/files/rss_viewer/national_security_strategy.pdf
(4) Alberto Cruz, “EEUU en declive en Oriente Próximo: potencias medias ponen en duda su supremacía (I, II y III), http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1141
(5) Benjamin Friedman, uno de los principales dirigentes del think tank Cato Institute, 27 de enero de 2012.
(6) BBC, 5 de enero de 1012.
(7) Reuters, 5 de febrero de 2012.
(8) The New York Times, 4 de febrero de 2012.
(9) Alberto Cruz, “La cooperación entre Rusia y China: el nuevo enfoque geoestratégico que pone fin al poder de Occidente”,http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1291
(10) Ria Novosti, 6 de febrero de 2012.
(11) Diario del Pueblo, 1 de febrero de 2012.
(12) Xinhua, 1 de febrero de 2012.
(13) Global Times, 5 de enero de 2012.
(14) Alberto Cruz, “China: Ejército, geopolítica y el retorno a Mao”,http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1205
Alberto Cruz es periodista, politólogo y escritor. Su último libro es La violencia política en la India. Más allá del mito de Gandhi, editado por La Caída con la colaboración del CEPRID. Los pedidos se pueden hacer a libros@lacaida.info o bien a ceprid@nodo50.org
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Alberto Cruz (CEPRID)