¿Goldman Sachs, amo de las finanzas mundiales?

¿Goldman Sachs, amo de las finanzas mundiales?

Alfonso M. Dorado *

París.- Goldman Sachs ha demostrado ser uno de los bancos más influyentes, eficaz, depredador, manipulador de los mercados y, sobre todo, autor principal de la actual crisis financiera mundial originada con productos financieros “tóxicos”, en complicidad con las tres grandes agencias de calificación de riesgos (Moody‘s, Standard & Poors y Fitch).

En un sistema financiero global y ultracapitalista, Bolivia no queda al margen, peor aún ante la carencia de toda iniciativa, coraje y creatividad financiera alternativa desde 2006. 
Bien al contrario, tanto el gobierno privado de Goldman Sachs como la agencia de calificación de riesgos Fitch, mantienen buenas relaciones con el Estado Plurinacional de Bolivia, al punto de que el sistema bancario boliviano capitalista, como nunca antes, goza de una muy buena salud. 

Parte de nuestras reservas en oro es incluso administrado por entidades denominadas “imperialistas”, tal como la propia Goldman Sachs. 

Los contratos suscritos entre Bolivia y Goldman Sachs para la colocación de nuestra deuda soberana en los mercados internacionales, captar recursos y acrecentar nuestra dependencia al sistema financiero capitalista globalizado, son la razón de este articulo descriptivo y una llamada a la vigilancia social.

Este articulo intenta resumir y explicar al lector aspectos esenciales para entender la situación política y económica mundial actual desde el origen de la crisis de los “subprimes” [1] (productos derivados “tóxicos”) de 2008, pasando por la manipulación del mercado de la economía “real” para finalizar sobre algunas pautas conclusivas relativas al serio y pertinente cuestionamiento de la naturaleza del dinero, su verdadera falta real de valor, y las alternativas socio-comunitarias que existieron, existentes y por existir para romper las cadenas de la servidumbre financiera y el impacto negativo sobre el bien vivir de los pueblos con sus diversos ecosistemas.

De la crisis de 2008 a nuestros días: 
De Islandia a Wall Street

Islandia, pequeña isla y país europeo con alrededor de 300 mil habitantes, miembro de la Unión Europea pero con su propia moneda nacional[2]; hasta hace pocos años con una de las tasas de desempleo más baja del mundo, estabilidad democrática, uso de energías limpias y alternativas, soberanía alimentaria, pesca equilibrada, buen nivel de salud, educación, buen entorno familiar y muy baja delincuencia; en resumen un país con uno de los mejores índices de desarrollo humano[3].

Sin embargo, en el año 2000 el gobierno islandés implementa políticas de desregulación económica: primero en el área medioambiental y luego en el sector financiero-monetario. 

Todo ello bajo la misma receta y método neoliberal muy bien descrita por Naomi Klein[4] en su libro “La doctrina del shock: el auge del capitalismo del desastre”[5], al igual que antaño en Chile, Bolivia, Sudáfrica o Rusia.

A nivel ambiental, el gobierno islandés autoriza y concede a la multinacional ALCOA [6] la explotación de recursos geotérmicos, hidroeléctricos y planta siderúrgica de aluminio a costa de la destrucción de una de las áreas de biodiversidad más importantes de Islandia. 

La explotación intensiva provoca una importante mutación en el ecosistema pero también en su parte estética de esa parte de Islandia.

Al mismo tiempo, el mismo gobierno islandés privatiza los tres primeros bancos del país. 

Esta privatización permitió a estos bancos y sus gerentes el realizar operaciones financieras a nivel internacional para captar recursos innecesarios. 

En menos de 5 años estos pequeños bancos se endeudan por un monto de 120 mil millones de dólares[7], vale decir 10 veces el tamaño de la economía de Islandia…

Este endeudamiento permite el enriquecimiento ilícito de banqueros, amigos y políticos, provocando artificialmente una burbuja que se traduce en un aumento del valor de sus acciones por 9 y el doble del valor de los bienes inmobiliarios. 

Paralelamente, estos bancos creaban fondos financieros destinados a clientes ingenuos que colocaban el ahorro de toda su vida atraídos por lo que se suponía una buena inversión con tasas de interés interesantes. 

En realidad, se trataba ni más ni menos de una sofisticada “pirámide o esquema de Ponzi[8].

KPMG, multinacional norteamericana reconocida en el control contable y financiero, era la encargada de supervisar las cuentas de estos bancos islandeses; más bien dio luz verde a todas las operaciones. 

En marzo de 2007, las agencias de calificación de riesgo (Fitch, Standard & Poors, Moody‘s) otorgan a estos bancos la calificación más alta de “AAA”, mientras personeros de ese gobierno y banqueros viajan juntos a diversas reuniones a nivel internacional en el marco de toda una campaña de publicidad, por no decir de propaganda.

Entre las primeras consecuencias de la burbuja, 
el desempleo se triplica repentinamente en menos de seis meses, 
gran parte de la población pierde sus ahorros (lo que recuerda el caso argentino) 
y el estado se ve obligado de socorrer a estos mismos bancos mediante el endeudamiento público contrayendo préstamos externos.

Las autoridades encargadas de supervisar y regular el sector financiero, no contaban con suficientes medios humanos ni logísticos; para colmo, más del 30% de sus funcionarios renunciaron o fueron contratados y cooptados por la banca privada, dejando serias sospechas en cuanto a conflictos de intereses e influencias indebidas. 

Fenómeno que ocurre de igual forma en Paris, Londres, New York o La Paz.

El caso de Islandia es un ejemplo de experimento local de lo que son capaces aguerridas entidades financieras internacionales.

Epilogo: luego de promover su propia asamblea constituyente y de rechazo de los ciudadanos para reembolsar a los acreedores internacionales, Islandia ganó a principios de 2013 su proceso contra los acreedores británicos y holandeses.

La bancarrota intencional de Lehman Brothers: 
un sacrificio necesario entre amos de las finanzas

El 15 de septiembre 2008, al reventar la burbuja de los “subprimes”, el Banco Lehman Brothers tuvo que declararse en quiebra y el banco Merrill Lynch tuvo que venderse a precio de gallina muerta, dejando por los suelos a AIG, la más grande aseguradora del mundo.

Esta fecha fatídica marca el inicio de una nueva crisis, quizás la más amplia, global y profunda, provocando la caída de las bolsas de valores, más de 50 millones de desempleados en el mundo, millones de personas desalojadas de sus casas hipotecadas, deuda norteamericana multiplicada por dos, desde ya monstruosa, y sin sentido, con un efecto domino sobre toda la economía mundial con sabor a recesión.

Entre los origines de la crisis: ruptura del patrón oro/dólar y desregulación de la década de los ‘80

Para la década de los ‘70, el presidente Richard Nixon anunciaba el quiebre de la ruptura del oro con el dólar. 

A partir de ello, la moneda norteamericana no estaba ligada ni relacionada con ningún valor de la economía real, sino a una “simple” coordinación entre los más importantes bancos centrales del mundo mediante el BRI[9].

Estados Unidos lograba un monopolio incontestable para crear dinero de forma casi ilimitada; una moneda utilizada en 80% de las transacciones comerciales en el mundo

Por otra parte, esta nueva situación jurídica y monetaria abría la posibilidad de inyectar y colocar los nuevos recursos generados a partir de los petrodólares, pero para ello era y es necesario abrir nuevos mercados.

Pero la actual crisis tiene su origen mediato desde la década de los ‘80 con las famosas desregulaciones económicas y financieras inauguradas en la época de Reagan y Tatcher, a partir de la cual se han aceptado nuevas reglas, a diferencia del pasado, que permiten a los bancos no solo ser agentes de depósito del dinero de la gente, sino con facultades para especular con ese mismo dinero de sus clientes en los mercados financieros y ya no con su propio “capital” o aporte de sus asociados como sucedía en el pasado por imperio de la ley.

Ello ha fomentado innovaciones financieras para “hacer” dinero mediante “productos financieros” cada vez más complejos de difícil entendimiento para el ciudadano común, muy rentables para los que manejan los hilos de las finanzas y de los gobiernos de turno cualquiera sea el color político, pero con perjuicios innegables para el ciudadano y los cuentas públicas de los estados.

El ejemplo de Morgan Stanley es revelador. 

En 1972, este banco tenía un capital de apenas 12 millones de dólares y alrededor de 110 empleados, luego de la desregulación financiera, actualmente cuenta con más de 50 mil empleados en el mundo entero y fondos propios estimados en varios miles de millones de dólares.

Pero esta misma desregulación financiera en Estados Unidos provocó en la década de los ‘80 una serie de estafas masivas y la quiebra de centenares de entidades financieras de ahorro, generando una perdida para el estado de más de 124 mil millones de dólares que fueron pagados por el público mediante sus impuestos.

Salvo algunas excepciones, muchos de sus autores o cómplices quedaron libres[10] o incluso ocuparon importantes cargos, tal como el caso de Alan Greenspan que se convirtió en el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (asimilado a Banco Central) durante varias gestiones gubernamentales (Bush, Clinton y Bush jr.) y cuyas palabras eran consideradas sagradas y muy seguidas por los mercados financieros.

Durante su gestión frente a la Reserva Federal, Alan Greenspan, prosiguió con la liberalización y desregulación de todo el sistema financiero norteamericano, con la ayuda inestimable del ex-Gerente de Goldman Sachs, Robert Rubin, nombrado Secretario del Tesoro[11] y Larry Summers, un profesor de economía de Harvard, quien posteriormente sería el nuevo Secretario del Tesoro entre 1999 y 2001. 

La colonización financiera del mundo político alcanzó otro de sus hitos históricos.

Al final de la década de los ‘90, este proceso de liberalización del sector financiero generó una gran concentración de esta actividad en manos de pocas y gigantescas transnacionales cuyo riesgo sistémico era aún más importante.

La gran concentración de capital-financiero: política y conflictos de intereses

El gobierno de Bill Clinton, contribuyó de forma significativa, al aprobar en 1998 la fusión de Citi Corps y Travelers que dio nacimiento al mayor conglomerado financiero del mundo, Citigroup, pero violando la ley “Glass-Steagal Act”.

La ley Glass-Steagal fue aprobada luego de la gran depresión post-1929 en Estados Unidos prohibiendo que bancos de depósito puedan especular con el dinero del público con colocaciones riesgosas en los mercados financieros y por ende impedía la fusión con bancos de inversión. 

Ello aseguraba los depósitos del público y una estabilidad financiera al distinguir claramente estos dos tipos de actividades financieras.

La Reserva Federal no se opuso en la época, al contrario decretó su derogación, permitiendo dar suficiente tiempo para la aprobación de la ley “Gramm-Leach-Blilley Act”, cuyos impulsores fueron el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan y el Secretario del Tesoro, Robert Rubin, ambos con lazos estrechos con el banco Goldman Sachs.

Ley que formaliza de esa manera el quiebre de esa regla fundamental de separación entre actividades de depósito e inversión y abre la vía a nuevas fusiones con efecto domino en el mundo entero por su carácter de riesgo sistémico[12]. Robert Rubin fue posteriormente contratado por Citigroup como su vicepresidente, con ingresos aproximados de 126 millones de dólares.

Uno de los ejemplos y efectos inmediatos de este tipo de decisiones políticas y financieras se evidenció con la burbuja internet de 2001 que fue generada precisamente por este tipo de inversiones y colocaciones financieras que generaban importantes ganancias para los bancos y sus intermediarios y unas pérdidas para el público en general por más de 5 mil millones de dólares.

El entonces valiente fiscal distrital de New York, Eliot Spitzer[13], investigó y demostró que dicha burbuja con el aumento del valor de las acciones de miles de empresas de internet[14] fue fomentado de forma artificial por los bancos de inversión a sabiendas que éstas quebrarían, pero generando enormes ganancias para estos mismos bancos, sus gerentes y analistas financieros.

Este tipo de actos son semejantes a una estafa masiva. 

Los 10 más grandes bancos aceptaron un arreglo extrajudicial con el Estado de New York por un monto de aproximadamente 1.000 millones de dólares a cambio de no reconocer su responsabilidad, una gota en el océano.

Pero aun, así, las entidades bancarias más reputadas han proseguido con sus actos delictivos, tales como 

JP MORGAN sancionada por corrupción activa de altos funcionarios, 
el Banco RIGGS por el lavado de dinero del dictador Augusto Pinochet, 

el Banco Crédit Suisse por lavado de dinero y operaciones prohibidas con Irán, pese al embargo internacional vigente, 

el Citibank por lavado de dinero de los carteles de narcotraficantes mexicanos, 

el banco suizo UBS por coadyuvar a la evasión fiscal de ciudadanos norteamericanos, 

los bancos JP MORGAN, CITIGROUP y Merrill LYNCH por participar en los fraudes contables de la empresa ENRON etc. etc.

Las alertas tempranas a la crisis anunciada: la manipulación política y delictiva

Volviendo a la génesis de la actual crisis, hay que recordar que los productos financieros de los “subprimes” cuyo impacto negativo e inestable fue detectado tempranamente en mayo de 1998 por la CFTC, entidad federal supervisora de Estados Unidos, manejada entonces por Brooksley Born, una mujer muy competente, objetiva y valiente.

Sin embargo, todas sus acciones tendientes a alertar, regular o incluso prohibir este tipo de productos financieros que se estaban colocando en los mercados financieros a nivel mundial, en particular por el banco Goldman Sachs, fueron inmediatamente objeto de reacciones violentas de parte de los banqueros y de sus llunkus en el gobierno, en particular del Secretario del Tesoro y del Presidente de la Reserva Federal.

Incluso el propio Congreso norteamericano mediante el mismo senador Phil Gramm, quien hizo aprobar la ley que permitió en 1998 la fusión de bancos de depósitos con los de inversión, impulsó una segunda ley, aprobada en diciembre del 2000, prohibiendo toda regulación o reglamentación contra los productos derivados, fuente de la actual crisis.

El senador Phil Gramm fue posteriormente contratado por el Banco suizo UBS como vicepresidente. 
Su esposa Wendy era miembro del Consejo de Administración de la transnacional ENRON desde 1993. 

Y Larry Summers, Secretario del Tesoro hasta 2001, fue contratado por varios fondos financieros especulativos como consultor en productos financieros derivados por 20 millones de dólares…

En la lógica de los banqueros era imposible permitir este tipo de reglamentación, pues contaban en sus proyectos con estas enormes ganancias a corto y mediano plazo. 

Lo que explica la fuerte presión política y financiera sobre el Congreso y todas las agencias federales de regulación o supervisión.

Esta nueva ley, conjugada con la ascensión al poder de Georges W. Bush, favoreció aún más el auge del mercado de productos financieros derivados, tales como los “subprimes” quienes eran privilegiados por los bancos de inversión por su alta rentabilidad al facilitarse excesivamente el acceso a los préstamos hipotecarios.

¡El volumen de venta en 10 años pasó de 60 mil millones a más de 600 mil millones de dólares por año!

A título de ejemplo, el Gerente-Director del banco Lehman Brothers, Richard Fuld, ganó más de 485 millones de dólares, pese a la quiebra de su entidad, que fuera la que más suscribió y colocara productos derivados. 

De igual forma, la agencia de calificación de riesgo Standard & Poors generó 40% de sus ingresos gracias a estos productos derivados y tóxicos[15].

La agencia federal encargada de supervisar (SEC) no inició ninguna investigación sobre esta burbuja de proporciones titanescas, al contrario se redujo su personal, al punto que su departamento encargado de evaluar los riesgos era compuesto por un solo y único funcionario…

No menos importante, otro actor jugo un rol fundamental con implicaciones hasta la fecha y para el futuro. 

¡Henry Paulson, Secretario del Tesoro (2006-2009), hizo presión para reducir la tasa del encaje legal de los bancos, lo que permitió a los bancos multiplicar sus préstamos en relación a sus fondos propios de 1 a 3 en el pasado a una relación de 1 a 33!

Es decir que podían prestar 33 dólares por cada dólar existente en su contabilidad. 

La fabulosa capacidad de creación monetaria (¡a partir de la nada…!) por parte de la banca privada fue reforzada en abril de 2004 con una exposición sumamente peligrosa por el riesgo sistémico que ello implica. 

En Bolivia, el economista y docente en la UMSA Pablo Ramos ya denunciaba oportunamente estas prácticas en sus cursos de política económica a partir del ejemplo del antiguo banco Chase Manhattan en los años ‘70 y de las razones políticas del quiebre intencional del patrón-oro.

Generar la crisis, omitir las alertas y asegurarse doble ganancia: en río revuelto ganancia de banqueros y políticos corruptos

En toda esta locura controlada, los actores económicos acuden a una forma de seguro en caso de que sus productos derivados generen perdidas. 

Resulta que el mayor asegurador del mundo AIG estaba también comprometido e implicado con estos mismos productos financieros por el hecho de que cualquiera podía apostar contra el efecto negativo de estos productos derivados y generar ganancias…

Cuando la burbuja reventó, AIG se encontró expuesta en una situación que le obligaba a pagar a todos aquellos que apostaron contra la rentabilidad o el riesgo de estos productos financieros derivados, o al menos los que sabían y los crearon…

La consecuencia inmediata fue la casi quiebra de AIG, que fue nacionalizada por el Estado norteamericano, tras una consultoría encargada a….Goldman Sachs, el banco creador de estos mismos productos financieros y la primera entidad bancaria que se benefició del pago por estos seguros de la misma entidad AIG!!! 

En resumen todo un sistema perverso e incestuoso donde ganan los autores de esta pirámide de Ponzi y donde pierde, en última instancia, el pueblo como de costumbre.

Raghuram Rajan, economista en jefe del Fondo Monetario Internacional de 2003 a 2007, advirtió en 2005 en uno de los foros más prestigiosos del área financiera y bancaria, del riesgo inminente de los “subprimes” que permitía una muy alta rentabilidad a corto plazo, y jugosos bonos a los banqueros, pero una inestabilidad sistémica más que evidente. 

En dicho encuentro se encontraban Alan Greenspan, Tim Geithner, Ben Bernake, Larry Summers. 

Rajan fue acusado de ser retrogrado y de querer poner en duda el “desarrollo” del sistema financiero.

Goldman Sachs vendió productos financieros tóxicos o derivados, llamados “subprimes,” por un monto de 3.100 millones de dólares en el primer trimestre de 2006. 

Henry Paulson era en esa época el Presidente-Director General de la entidad bancaria. 

El 30 de mayo de este mismo año, fue nombrado por Georges W. Bush, Secretario del Tesoro Norteamericano. 

Ya en ese momento, la cartera en mora por los préstamos hipotecarios alcanzaba más de 30%, entre las víctimas: un Fondo de Funcionarios Jubilados del Estado de Mississippi, el cual perdió todas sus inversiones, los jubilados se quedaron sin su renta vitalicia…

Goldman Sachs ganó al promover y vender productos financieros tóxicos a sus clientes, pero también apostando contra estos mismos productos mediante los seguros de AIG, una vez vendidos, vale decir por doble partida, obviamente sin avisar a sus clientes[16].

Morgan Stanley hizo igual que Goldman Sachs, incluso cuando le faltaron productos financieros para vender coordinó con la Deutsche Bank para crear mayor cantidad de estos productos financieros derivados, calificados de “AAA”, para nuevamente ofrecerlos a sus clientes y apostar contra estos mismos productos mediante la compra de pólizas de seguro.

Pero existen también otros actores importantes aparte de los bancos Goldman Sachs y Morgan Stanley, se trata de fondos transnacionales influyentes tales como TRICADIA y MAGNETAR. 

Uno podría preguntarse pero por qué los fondos de pensiones (públicos o privados) no se dieron cuenta antes de invertir y comprar estos productos financieros derivados? 

Simplemente porque estos productos eran calificados por las tres grandes agencias de calificación de riesgo (Fitch, Standard & Poors y Moody’s) con la famosa “AAA”.

Bolivia suscribió recientemente un convenio oneroso con la agencia de calificación de riesgo Fitch, la cual nos coloca en la categoría BB-, una buena clasificación en el ranking capitalista y de alumno modelo. 

Estas tres agencias de calificación de riesgos generan ganancias impresionantes entre 2000 y 2007 por el simple hecho de calificar estos productos derivados con el “label” de triple A. 

Moody‘s logró cuadruplicar sus ingresos en dicho periodo.

En febrero de 2006, Ben Bernake es nombrado presidente de la Reserva Federal, el mismo quien afirmaba con aplomo la solidez del sistema financiero y del mercado inmobiliario, así como la ausencia de todo riesgo a futuro. 

Pese a las múltiples alertas, incluidas las de Robert Gnaizda, responsable de la Asociación Federal de Consumidores, con quien se reunía una a dos veces por año desde 2008, Ben Bernake hizo caso omiso y no emprendió ningún tipo de acción en relación a estos productos financieros ya considerados como “tóxicos”.

Incluso el FBI desde el año 2004 alertó de una potencial “epidemia” financiera debido al excesiva facilidad de acceso al crédito hipotecario sin aporte de capital de los clientes y de la venta de productos financieros complejos sin respaldo real.

En 2005, como se ya dijo, Raghuram Rajan, economista en jefe del FMI, también alertó de forma clara y precisa. 

En 2006, Nouriel Roubini junto a la Universidad de New York, alertó de igual forma. 

En 2007, Allan Sloan periodista de la revista Fortune, también advirtió en uno de sus artículos del inminente desastre financiero que se presentía, al igual que el periódico Washington Post.

El propio FMI, a la cabeza de su antiguo director Dominique Strauss-Khan (DSK)[17], quien afirma haber alertado a todas las autoridades norteamericanas en varias oportunidades. 

Bill Ackman, gerente de varios fondos especulativos, alertó también en mayo de 2007 sobre las consecuencias de esta enorme crisis que veía venir.

En marzo de 2008, Charles Morris publica su libro sub-titulado: “Dinero fácil, gastos fáciles y crash del crédito”[18]

En el mismo mes de marzo 2008, el banco Bear Stearns se hallaba frente a una falta de liquidez, favoreciendo su venta por apenas 2$ por acción al banco JP MORGAN CHASE & Co

Y con la ayuda de 30 mil millones de dólares de la Reserva Federal. 

En resumen, con el mismo modus operandi que tras la gran depresión de 1929, que permitió a JP MORGAN comprar a precio de gallina muerta decenas de bancos locales y regionales. 

El pez gordo se come a los pequeños. Bear Stearns era calificada antes de su quiebra como “A2”, es decir como una inversión excelente, de calidad y riesgo casi nulo.

El 7 de septiembre de 2008, Freddie Mac y Fannie Mae, los dos más grandes fondos de préstamos hipotecarios de Estados Unidos son nacionalizados como lo anunciara en esa fecha Henry Paulson, presidente de la Reserva Federal asegurando de la solidez de todo el sistema financiero y bancario. 

Ambas eran calificadas, días antes de su quiebra y nacionalización, por las agencias Fitch, S&P y Moody‘s con la envidiada y alta calificación de: “AAA”…

El 9/11 financiero de 2008: 
jugar con el fuego

El 9 de septiembre de 2008, el banco Lehman Brothers anunciaba oficialmente pérdidas netas por más de 3.200 millones de dólares, provocando una brutal caída del valor de sus acciones en la bolsa de Wall Street. Su calificación era A2.

Cuando la burbuja reventó el 15 de septiembre de 2008, millones de órdenes judiciales de desalojo se encontraban en curso de ejecución y los bancos que no hacían parte de la red mafiosa se encontraron con miles de títulos o productos financieros invendibles provocando la pérdida de miles de millones de dólares a los inversores ingenuos. 

Esa fecha marca un paro cardiaco del sistema financiero y bancario norteamericano con efecto inmediato a nivel mundial.

Henry Paulson y Timothy Geithner, quienes presidían la Reserva Federal de los EEUU y la Reserva Federal de New York respectivamente, convocaron a los más grandes banqueros en un intento desesperado de salvar al Banco Lehman Brothers y Merrill Lynch, ésta última comprada a último minuto por Bank of America.

En cuanto al Banco Lehman Brothers fue sacrificada intencionalmente pese al riesgo de una reacción violenta de los mercados bursátiles del mundo entero, pero necesario desde la perspectiva de los autores y cómplices de esta crisis para calmar los inversores a nivel mundial.

Esta decisión de provocar la quiebra de Lehman Brothers fue efectuada sin previa consulta de otros países que serían inmediatamente afectados. 
La consecuencia fue la cesación brutal de pagos, interrupción violenta de miles de transacciones con efecto domino y la perdida multimillonaria de los activos de miles de inversores y fondos de pensiones en casi todos los países.

Esa misma semana la aseguradora AIG debía pagar a los asegurados de estos mismos productos financieros tóxicos la suma de más 13 mil millones de dólares. 

Sin embargo, no tenía la liquidez suficiente para hacer frente a sus obligaciones.

El 17 de septiembre de 2008 dicha entidad aseguradora, la más grande del mundo, es intervenida directamente por el gobierno de los Estados Unidos. 

El 18 de septiembre de 2008, el Secretario del Tesoro, Henry Paulson y el presidente-director de la Reserva Federal, Ben Bernanke, solicitan formalmente al Congreso norteamericano aprobar un “préstamo” urgente de 700 mil millones de dólares para rescatar al sistema bancario y salvar todo el sistema mundial de crédito y pagos.

Aprobado el plan de rescate financiero y una vez que fue inyectado suficiente dinero a la aseguradora AIG con más de 61 mil millones de dólares, ésta pagó al día siguiente a su primer acreedor… Goldman Sachs, por un primer monto de 14 mil millones de dólares.

Por si fuera poco y con la ayuda activa de Ben Bernanke y Henry Paulson, también ex gerente de Goldman Sachs, AIG suscribió un acuerdo firmado comprometiéndose a renunciar a toda demanda judicial por fraude contra Goldman Sachs. 

Recordemos que AIG estaba intervenida por el propio Estado Norteamericano.

Rescate público: entre ganancias privadas, perdidas socializadas, cinismo e impunidad

En total éste “rescate” le ha costado al contribuyente y ciudadano norteamericano más de 150 mil millones de dólares, los cuales fueron a parar directamente en las cuentas de los bancos que promovieron y crearon esta crisis.

El rescate financiero tuvo como consecuencia el aumento significativo de la deuda pública norteamericana, no frenó en nada el aumento acelerado de la tasa de desempleo en EEUU, ni tampoco frenó los 15 millones de embargos y desalojos en curso. 

En Europa la tasa de desempleo alcanzó rápidamente el 10%.

El efecto se sintió en dicha época en China con la perdida brutal de más de 10 millones de empleos en el sector industrial, patio trasero de la producción deslocalizada de Estados Unidos. 

También en Singapur que pasó de una tasa de crecimiento del 20% a una tasa negativa de -9% en el último trimestre de 2008.

Pero los autores e individuos con nombre y apellidos, involucrados en esta crisis y gran estafa, no han sufrido ninguna consecuencia en cuanto a su patrimonio, sus salarios, sus inauditos bonos extra-legales y sus “stock options”[19].

En el ranking se hallan los cinco primeros dirigentes y gerentes del ex banco Lehman Brothers quienes cobraron, pese a la quiebra, entre el año 2000 y 2007 más 1.100 millones de dólares.

Otro ejemplo, Angelo Mozilo, CEO (Gerente general) de Countrywide, cobró él solo más de 470 millones de dólares entre 2003 y 2008. 

De igual forma, Steal O’Neal, CEO (Gerente general) de Merrill Lynch, pese a llevar a la quiebra su banco, cobra más de 150 millones de dólares.

Los Consejos de Administración de estas empresas no hicieron nada para sancionar o limitar este tipo de cobros en función al desempeño gerencial, al contrario. 

Ello se debe en gran medida por el modo de elección de sus miembros, los cuales en Estados Unidos son cooptados o seleccionados por el propio CEO o Presidente-Director y Gerente de la empresa.

La consecuencia global a nivel bancario tras esta crisis, es que el sistema está aún más concentrado en pocas manos y aún más poderoso que antes. 

Es el caso de Goldman Sachs, Bank of America y de JP MORGAN CHASE que se han hecho aún más influyentes al absorber otros bancos a precio de gallina muerta.

Una realidad muy lejana de un supuesto final del sistema capitalista como quisieran ver algunos políticos ingenuos, pésimamente informados….o políticamente corruptos.

Los tentáculos lobbistas de las finanzas: congreso, universidades y nuevos gobiernos

Entre 1998 y 2008, el sistema financiero-bancario invirtió más de cinco mil millones de dólares al año en donaciones y contribuciones financieras a los dos grandes partidos políticos norteamericanos que incluye lobbistas, conferencias, seminarios, viajes y otros[20]

Recordemos que hace poco la Corte Suprema de Estados Unidos modificó su línea jurisprudencial y levantó la antigua restricción de contribución financiera a los partidos políticos. 

Desde ahora, toda empresa o persona puede contribuir financieramente y de forma ilimitada en favor de cualquier partido o candidato.

Pero esta forma de corrupción también alcanza la “clase intelectual” mediante la enseñanza universitaria, las multimillonarias contribuciones financieras privadas a Harvard Business School o a la Columbia Business School, han influido de forma significativa sobre el profesorado, el tipo de educación impartida y los lineamientos doctrinales neoliberales que se le imponen a los estudiantes, y por ende modelizando una cierta concepción económica de y para los Estados Unidos.

Estos docentes, que defendieron y defienden aun la desregulación total del mercado financiero, son contratados como consultores, testigos o como miembros de Consejos de Administración de distintas empresas, logrando ingresos muy superiores al sueldo de su propia universidad. 

Su patrimonio supera en muchos casos varios decenas de millones de dólares, es el caso de Robert Glenn Hubbard[21], Laura Tyson[22], Ruth Simmons[23], Larry Summers[24], Frederic Mishkin[25] y Richard Portes[26].

Pese a la llegada al poder de Barak Obama en 2009 y de sus promesas, casi nada se hizo para regular el sistema financiero y bancario. 

Obama de forma consciente o inconsciente es un rehén del propio sistema que lo creó. 

Al punto que él mismo nombró en altos cargos a los responsables directos o cómplices de la crisis: 

Timothy Geithner como Secretario del Tesoro, 

Mark Patterson como director de despacho y ex lobbysta de Goldman Sachs, 

Gary Gensler a la cabeza de la CFTC (entidad reguladora) quien fuera ex gerente de Goldman Sachs, 

Rahm Emmanuel como Secretario General de la Casa Blanca (en su primer mandato) quien fuera miembro del Consejo de Administración de la entidad hipotecaria en quiebra, Freddie Mac, 

Larry Summers como primer consejero económico y confirmando a Ben Bernanke como presidente de la Reserva Federal...vale decir los autores intelectuales y materiales de toda la estructura que permitió la creación de estos productos financieros “tóxicos” y la actual crisis financiera mundial.

Para 2012, el banco Goldman Sachs anunció recientemente con soberbia ganancias históricas netas por un monto de aproximadamente 7.300 millones de dólares[27]….parece que el fin del capitalismo queda bien lejos. 

De cualquier forma mientras los gobiernos se mueven lentamente con pies de barro, los actores principales actores del mundo plutocrático de las finanzas se mueven discretamente, con anticipación y agilidad como nunca antes visto, apoyados con lo último de la tecnología informática y los paraísos fiscales.

Ese mundo financiero, especulativo, virtual y depredador sobre lo real, alcanzaría en 2013 a más de 750 mil billones de dólares, vale decir 15 veces el PIB mundial[28]

Sin embargo, existe una realidad paradójica: es el hecho que el dinero no es más que algo virtual que solo existe en nuestras mentes, aceptado gracias a la confianza del público y en mucho menor grado por el imperio de la ley. 

En resumen, todos tenemos un poder mucho mayor que los banqueros pero insospechado por la forma en que hemos sido educados y el sistema neocolonial en el que vivimos. 

Pero eso es tema para un próximo artículo.

Si crisis hay, es en todo caso una profunda crisis del pensamiento político a nivel de todos los estamentos sobre el proyecto de sociedad que debiera debatirse permanentemente. 

Y que nadie se engañe, Bolivia no queda exenta de esta crisis existencial.

Notas:
[1] Los “subprimes” son aquellos productos financieros ofrecidos al público para colocar sus ahorros a cambio de interesantes tasas de interés; la particularidad de los “subprimes” consistía en su excelente calificación “AAA” por las agencias de notación que suponía un riesgo casi nulo, un rendimiento adecuado y garantizado. La composición de estos “paquetes financieros” incluían préstamos hipotecarios sin real respaldo de los deudores; una vez reventada la burbuja especulativa del sector inmobiliario, el efecto domino tuvo repercusiones en todo el área financiero para luego hacerse sentir en la economía real.
[2] Islandia no es parte de la Eurozona que incluye 16 países de la Unión Europea que han adoptado como moneda común el Euro. Otros países de la Unión Europea se hallan fuera de la Eurozona: el Reino Unido, Dinamarca, Noruega entre otros.
[3] El IDH, índice de desarrollo humano creado por el PNUD, es un índice que toma en cuenta la esperanza de vida al nacer, nivel y calidad de vida, nivel de salud, educación y nutrición de la población sobre un periodo determinado.
[4] Naomi Klein es periodista canadiense, autor de varios libros, cineasta y militante altermundialista.
[5] The Shock Doctrine: The Rise of Disaster Capitalism, título original en inglés. La edición en español, 2007, editorial Paidos, Barcelona, España. Ver también el documental realizado sobre la base de las investigaciones periodísticas de Klein.
[6] ALCOA es una multinacional norteamericana con sede social en Pittsburgh. Es la tercer mayor empresa en el mundo de producción de aluminio, con presencia en 43 países
[7] Para mayores detalles, consultar el portal de la OCDE, http://www.oecd-ilibrary.org
[8] El esquema o pirámide de Ponzi es una operación fraudulenta que consiste en el pago de una alta tasa de interés con el propio dinero de estos inversores. El público o inversionistas son atraídos por supuestas grandes ganancias.
[9] El BRI, Banque de règlement international, resulta ser el Banco Central de todos los Bancos Centrales del mundo con sede en Bâle, Suiza.
[10] Caso de Charles KEATING quien fuera un importante banquero quien tuvo el apoyo de un economista, Alan GREENSPAN. Este último aseguró en la época a las entidades reguladoras que las operaciones de KEATING con el dinero del publico eran fiables, sin ningún riesgo y necesarios. Al poco tiempo KEATING fue a parar a la cárcel, los clientes perdieron todos sus ahorros y GREENSPAN fue nombrado por Ronald REAGAN como presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos (1987-2006).
[11] Secretario del Tesoro, equivalente a funciones de Tesoro Público y de Ministro de Economía
[12] En Francia, el parlamento se apresta a analizar un proyecto de ley para marzo 2013 que impondría nuevamente la separación entre actividades bancarias de depósito y las de inversión. Sin embargo, no parece del todo contundente.
[13] Fiscal General del Estado de New York de 1999 a 2007 y Gobernador de New York de 2007 a 2008. Fue denunciado en un caso de relaciones extra-conyugal provocando su renuncia al cargo.
[14] Es el caso de empresas internet de la época tales como: Infospace, Excite que eran calificados públicamente por bancos y analistas financieros como excelentes para inversiones y en privado se burlaban de la ingenuidad de sus clientes.
[15] Actualmente la agencia de notación Standard & Poors es objeto de una denuncia interpuesta por varios Estados norteamericanos. La entidad, como las demás agencias de calificación de riesgo, se defienden sobre la base de su derecho a la libre expresión. Su calificación de riesgo sería una simple opinión.
[16] Es interesante revisar las audiciones ante el Congreso norteamericano en las cuales los principales directores o gerentes de estas entidades bancarias no pudieron explicar ni justificar su omisión o deber de informar a sus clientes, lo que se asemeja a una estafa. Los archivos audiovisuales de las audiencias de estas comisiones legislativas pueden ser consultadas en el portal internet del Congreso norteamericano.
[17] Dominique Strauss-Khan, fue director del FMI y presentido como candidato presidencial ganador para las elecciones de 2012 en Francia. Un sorprendente caso de supuesta violación de una empleada en un hotel newyorkino lo alejó por completo de la carrera presidencial. Muchos rumores y teorías se han difundido al respecto.
[18] Título original en inglés “The Trillion Dollar Meltdown”
[19] Es una forma de remuneración o pago de las empresas que hacen parte de las bolsas de valores.
[20] Es el caso «anecdótico» de los viajes e invitaciones de Microsoft a Santos Ramirez, antiguo presidente del Senado y de YPFB de Bolivia cuando se discutía la implementación de los sistemas informáticos para el Congreso. La lucha se centraba entre optar por sistemas y programas informáticos «abiertos» (open source) y los programas privativos de esta gran multinacional que implica dependencia tecnológica y financiera. Esta última fue optada por el Senado…
[21] Antiguo Economista en Jefe en la Casa Blanca en la gestión de G. Bush (padre) y decano de Columbia Business School.
[22] Presidente del Consejo Nacional Económico bajo la presidencia de Clinton, docente de la Universidad de Berkeley, California, miembro del Consejo de Administración de Morgan Stanley con honorarios de más de 350.000 $us. por año.
[23] Presidenta de Brown University y miembro del Consejo de Administración de Goldman Sachs con más de 300.000 $us. por año.
[24] Docente de la Universidad Harvard, luego Presidente de la Universidad Harvard y Secretario del Tesoro, con un patrimonio estimado entre 17 y 39 millones de $us.
[25] Gobernador de la Reserva Federal (de 2006 a agosto 2008) y docente universitario en la Columbia Business School, ha declarado un patrimonio entre 6 y 17 millones de $us.
[26] Economista británico y docente de la famosa London Economic School.
[27] A modo de comparar se estima el PIB de Bolivia para 2012 en 26.749 millones de $us., fuente: Coface.fr
[28] El PIB mundial seria según el FMI de 57937460 millones de dólares en 2009.
* Abogado internacionalista y ex diplomático; Artículo basado en el libro de Naomi Klein «La doctrina del shock: el auge del capitalismo del desastre» y del documental «Inside Job» de Charles Ferguson, ganador del Oscar 2011 a mejor documental.