Las mentiras de la iglesia católica en su publicidad sobre la campaña del IRPF

Las mentiras de la iglesia católica en su publicidad sobre la campaña del IRPF 

Artículos – Ateísmo
LA CONFERENCIA EPISCOPAL MIENTE… Y ADEMÁS LO HACE CON EL DINERO DE LOS IMPUESTOS DE TODAS Y TODOS LOS CONTRIBUYENTES… Y CON LA COMPLICIDAD DE LOS PODERES PÚBLICOS..
dineroEl mensaje que lanza la CEE a través de los medios de comunicación y de otras entidades públicas y privadas, con innumerables mentiras, se resume en: 

“AYUDA A LA IGLESIA” (por supuesto católica, para ellos no hay otra) “Y GANAMOS TODOS”..

pero en realidad los que ganan son sólo ellos, un clero plagado de integristas que tratan de imponer su moral al conjunto de la ciudadanía (con rasgos de homofobia, misoginia y pederastia…)
Desde hace varios días la cadena TELECINCO y suponemos que otras cadenas, emisoras de radio y medios escritos 

(además de los propios de la CEE, que son innumerables) 

han  iniciado una fuerte ofensiva a favor de SEÑALAR LA CRUZ  en la Declaración de la Renta en las casillas de la IGLESIA CATÓLICA y en la de OTROS FINES SOCIALES 

(por supuesto, porque de esta casilla también obtienen millonarios beneficios que les sirven para cristianizar y tratar de convertir en delito diversos derechos conquistados, como el de la interrupción voluntaria del embarazo…)
El mensaje está plagado de falsedades porque, entre otras, dice que 

el dinero es para ayudar a los necesitados… 

cuando en realidad esas decenas de millones que la CEE recibe del impuesto de la renta, es para pagar el culto, los salarios y seguridad social de los curas (que el Estado español los asimilan a funcionarios), los fastos y boatos de la propia iglesia, 

para apropiarse de patrimonio público, para hacer proselitismo integrista religioso y atentatorio contra leyes democráticas y, ya en el colmo, para pagar esos anuncios. 
Y, además, pagándolos con el dinero que nos quitan a todos los ciudadanos, católicos o no, 
del impuesto de la renta, privilegio fiscal que es rotundamente inconstitucional.
El mensaje es ofrecido por un locutor dentro de los telediarios de Telecinco, apareciendo después de la información deportiva y antes de terminar el mismo. 


En la parte superior de la pantalla se observa de forma muy poco perceptible la palabra PUBLICIDAD. Es decir, es un minuto de publicidad falsa y engañosa… y los poderes públicos “mirando para otro lado”, como con tantos otros privilegios e injusticias.

Mientras la Conferencia Episcopal puede hacer esta publicidad, pagada por el estado con una quita millonaria de nuestros impuestos, EUROPA LAICA, contando sólo con nuestros propios medios, promovemos esta campaña ciudadana:
EUROPA LAICA, QUE NO TIENE POSIBILIDAD DE HACER PUBLICIDAD DE ESTE TIPO, MIENTRAS QUE A LA CONFERENCIA EPISCOPAL SE LA PAGA EL ESTADO, CON UNA QUITA MILLONARIA DE NUESTROS IMPUESTOS: PROMOVEMOS ESTA CAMPAÑA
En la Declaración de la Renta de 2012
NO MARQUES LA CASILLA DE LA IGLESIA CATÓLICA
NI LA DE FINES SOCIALES
Y EXIGIMOS
¡NO A LAS CASILLAS DEL IRPF!
En nuestra web: www.laicismo.org se encuentran razones políticas, sociales y jurídicas, que avalan esta Campaña, 
así como un informe sobre los más de 11.000 millones de € que el Estado regala a la iglesia católica, anualmente, 
mientras quita miles de millones a la educación, la ciencia, la cultura, la sanidad o la dependencia…  
y una parte lo entrega a la beneficiencia que gestionan organizaciones religiosas (católicas), que colaboran en una parte importante de la privatización de los servicos públicos. 
Por favor, ayúdanos a difundirla…  Gracias.


portaloaca.com


La iglesia quiere que señalemos la Cruz 
pero no la del Resucitado, sino la del IRPF.


Tema espinoso, donde los haya, el de la financiación de la Iglesia Católica, sobre todo para los que -como este infrascrito- se sienten dentro de ella, aunque muchas veces avergonzados por unos jerarcas que dicen representarnos y que, como la mayoría de los partidos políticos, hoy ya no nos representan a tod@s.

Viene a cuento el comentario a raíz de la ya habitual campaña publicitaria del episcopado español “X tantos” por la que se nos anima a PONER LA CRUZ, -que no la otra mejilla, ni la del crucificado-, en la casilla correspondiente de laDeclaración de la Renta o IRPF. 

El problema no es que, quienes nos confesamos creyentes -como pasa en muchos países europeos con las distintas religiones-, autoricemos al estado a entregar a la Iglesia 200 o 300 euros, sino queeste “donativo” no sale solo de los impuestos de quienes marcan “religiosamente” una o las 2 casillas, sino que se descuenta de la suma total recaudada y por tanto de la aportación de católicos, de ateos, de agnósticos o de creyentes en otras religiones, cosa que, con los crecientes grados de secularización social (más del 60%) y de falta de credibilidad (ver el último CIS), es a todas luces injusto.
Uno que ya se ha pronunciado en varias ocasiones para que mi Iglesia pague el IBI, y siempre por la denuncia del Concordato del 53 y de los Acuerdos con la Santa Sede del 79 -no comoRubalcaba que ahora dice querer denunciarlo cuando estando en el gobierno siempre se opuso-, 


lógicamente no puede sino sintonizar con los planteamientos deEuropa Laica que año tras año, lanza su particular campaña, para reclamar a los contribuyentes españoles que no marquemos en nuestra declaración de la renta ni la casilla para financiar a la Iglesia católica, ni la dedicada a otros fines sociales. 

No en vano -y si fuéramos justos- esta institución ya debería haber encontrado nuevas vías para su financiación que es a lo que se comprometió -en los citados acuerdos Iglesia-Estado– a hacerlo en el plazo máximo de tres años; claro que de eso ya hace más de 30 años sin que ninguno de los gobiernos ni del PP, ni del PSOE se hayan atrevido nunca a exigirlo.

No voy a enumerar todas las razones que justificarían estos argumentos –en elobservatorio de la Laicidad de Europa Laica– hay más de 20 que ciertamente suscribimos, pero al menos si señalaré 3 falsedades o inmoralidades de esta nueva campaña eclesial:


 No es verdad, como dicen, que ganamos todos, sino solo la Iglesia Católica.

• No es muy ejemplar decir que se pide para los más necesitados, pues a Cáritas, como ella misma denunció el año pasado desdiciendo al Sr Rouco Varela, no se le aportaba sino el 2% (hoy casi el 5%), y

• No es justo, ni ético que el Estado aporte más de 11.000 millones de euros a la Iglesia Católica Apostólica y Romanacuando a la vez se los está quitando a la educación, a la sanidad, a la dependencia, a la cultura o a la investigación…

Financiar actividades de una parte de la población (las de los católicos) en detrimento de las necesidades de interés general (como los servicios públicos) es a todas luces insolidario.

Lo cierto y verdad es que esta sempiterna e injusta situación debería acabar de una vez por todas y solo se me ocurre una manera. 


Mientras tanto lo de menos es poner la cruz o no, pues en virtud de los acuerdos económicos entre la Santa Sede y el estado español, este último, o sea todos los contribuyentes, deberá sostener obligatoriamente a la ICAR; ergo, la única solución es acabar con este anacronismo jurídico derogando el concordato y los susodichos acuerdos; lo demás es puro teatro.