Crisis actual y el imperialismo moderno

Crisis actual y el imperialismo moderno

04 de mayo de 2013
 
Cuando se habla de la crisis actual, se habla de la historia de corto plazo.  Nadie parece saber lo que pasó antes de 1929, o cómo los acontecimientos del siglo XIX siguen teniendo eco en el presente.
¿Existe hoy el imperialismo financiero?

¿Cómo se explica la realidad actual española, latinoamericana o mundial a la luz de un pasado de dos siglos atrás? 

Globalización, esclavitud, guerra por recursos, tantas cosas empezaron no tan lejos en el tiempo. 

Hoy hablaré acerca de la manera en que los acontecimientos del siglo XIX impactan la realidad presente. 

Se dice que hoy África llega hasta los Pirineos, y Latinoamérica tuvo, siglos atrás, un pasado similar al de África.  ¿Comprendemos ese pasado?

Orígenes del imperialismo

Cuando hablamos de imperialismo, todo el mundo parece traerse a la mente las palabras de Hugo Chávez.  Chávez era lector asiduo de la historia, y en general tenía buenas ideas, pero era un pésimo gerente. 

Pero el imperialismo no fue inventado por él. 

El imperialismo moderno no es un remanente de la colonización española, sino que se remonta al siglo XIX, cuando todo el mundo quería repartirse el pastel mundial, sin hacer caso a los conceptos de libertad, independencia o soberanía.

Para que pueda haber expansionismo tendría que cumplirse dos condiciones:

  • Ambición desmedida.  El deseo de recursos, mano de obra barata y posiciones estratégicas.
  • Irrespeto hacia la soberanía de las naciones y sus culturas, y hacia las propiedades y posesiones de sus habitantes.
  • Entusiasmo por la guerra, rivalidad entre países, o miedo a un enemigo que se presenta como amenazante.

En el caso de Europa, estos factores empujaron no sólo la conquista de África, sino también las disputas fronterizas en Europa que empujaron la primera guerra mundial.

La segunda guerra mundial en el Pacífico vino empujada por la rivalidad de los países con grandes flotas militares (entre ellos Estados Unidos, Reino Unido) con la nueva potencia márítima, Japón.

En Europa, la segunda guerra mundial vino de la mano de Hitler, quien fue patrocinado por industriales y banqueros estadounidenses que veían en Hitler la esperanza de acabar con un sistema como el New Deal de Roosevelt, donde los trabajadores tendrían derechos y garantías. 

Hitler les dio mano de obra esclava de los campos de concentración, quienes con su sufrimiento subsidiaron los nacientes derechos laborales de los estadounidenses, quienes realmente sintieron que la guerra les hizo vivir mejor. 

Por supuesto, así fue, subsidiados por los esclavos europeos prisioneros de su enemigo.

Tras la segunda guerra mundial el intervencionismo en la geopolítica mundial sería más sutil, por medio del lavado de dinero para financiar a terceros sin dejar rastro, apoyando golpes de estado, usando títeres corruptos de la política de algunos países, o bancos y ONGs para hundir países, de modo que no se pudiera conectar directamente a un país con golpes de estado o crisis económicas, estados de hambre y genocidios.

Europa invade y conquista Africa

Europa se repartió a África como si fuera un pastel en la conferencia de Berlin en 1884 y 1885. 

Se dieron el derecho de apoderarse de territorios de África siempre que tuviesen un lugar en la costa para hacerse del territorio.

Así empezó la invasión y prácticamente toda África fue sometida por la fuerza. 

La historia de África se perdió, ya sea por los saqueos, las guerras o los desastres naturales, y porque los historiadores europeos siempre despreciaron la riqueza cultural de los africanos y les trajeron transculturación. 

Es que con la revolución industrial, Europa ocupaba materias primas y mano de obra barata, y el sitio para obtenerlos era África con sus recursos abundantes y su indefensa población. 

Dispusieron de África como si se tratara de algo suyo.

Las divisiones políticas no concuerdan para nada con los territorios donde viven las diferentes etnias. 

Actualmente África es territorio lleno de convulsiones, pues aunque oficialmente esos países se han independizado, en realidad siguen siendo víctimas de injerencia extranjera.  Las guerras suelen estar dadas por pugnas entre etnias, o a veces por la injerencia militar europea y americana. 

En el derrocamiento y asesinato de Gadafi que quiso nacionalizar el petróleo Europa y EUA financiaron a los mismos extremistas que luego se aliaron a los Tuareg en la guerra de Mali donde las tropas francesas pelean un Vietnam africano, sólo por poner algunos ejemplos de intervención extranjera.

África aún hoy no sale de su colonialismo, y sigue sumergida en guerras fratricidas o intervenciones de otros países de Europa y Estados Unidos.  De alguna manera África se encuentra en un estado similar al imperio español en el continente americano en el siglo XVII.

Intervenciones de Estados Unidos

En el continente americano, a inicios del siglo XIX EUA inició su expansionismo mediante grupos conocidos como filibusteros. 

La manera de ocultar afanes expansionistas fue mediante la contratación privada de estos grupos, de modo que no se vinculara las aventuras militares de EUA con el gobierno.

Los indios americanos fueron sometidos y relegados y exiliados de sus tierras como parias, mientras que los indios canadienses continuaron su vida normal, pues lo único que les exigía el imperio británico era que aceptaran a la reina como la autoridad suprema.  Le llamaron “la gran madre”

De hecho, mientras EUA era territorio británico antes de la independencia, a los habitantes de las 13 colonias se les tenía prohibido cruzar los Apalaches para hacerse de las tierras. 

Sin embargo, tras la independencia de EUA financiada por Francia, existían rivalidades entre EUA y el imperio británico por el control del territorio americano. 

En 1812 inicia una guerra donde los americanos trataron de invadir el territorio británico de Canadá, pero fracasaron.  El duro invierno les impidió la conquista. 

Los indios canadienses tomaban a los ya cadáveres de americanos muertos por el frío y los empalaban o mutilaban, y así lograron asustar y disuadir a los que quisieran adentrarse en tierra canadiense.  Inclusive, los granjeros canadienses también acudieron a las armas y pelearon la guerra como buenos británicos.

En 1823 EUA establece la política conocida como Doctrina Monroe (recibe ese nombre en 1853), donde el intento de Europa de meterse en el continente americano sería visto como agresión y por ende requeriría de una intervención armada. 

Posteriormente se extendió a todo aquello que fuese en contra de los intereses de EUA en el continente.  Tras el conflicto ocurrido entre 1846 y 1848, se adueña de la mitad de México al anexar Texas, California, Nevada, Utah, Arizona, Nuevo México, y una parte de Colorado, Oklahoma y Wyoming.

La política del gran garrote (big stick) se deriva de la expresión “habla suavemente y lleva un gran garrote, así llegarás lejos” (speak softly and carry a big stick, you will go far) que en Latinoamérica suele usarse para referirse al “derecho” de EUA de intervenir en otros países en defensa de intereses de sus ciudadanos, que se termina de reflejar en la frase “América para los americanos” que terminó interpretándose como  “América para los estadounidenses”. 

Esta política es vista en Latinoamérica como “imperialismo“.

EUA llevó a cabo las siguientes intervenciones militares en todo el mundo.

América del Norte

  • 1914 México
  • 1917 México

Caribe

  • 1898 EUA entra en guerra con España. España renuncia a Cuba, Puerto Rico y Filipinas.
  • 1898 Puerto Rico
  • 1899 Invasión de Cuba.
  • 1902 Invasión de Cuba tras la sublevación del opositor Partido Liberal frente al gobierno que quería establecer la dependencia de EUA.
  • 1915 Haití
  • 1916 República Dominicana
  • 1961 Invasión de Bahía de Cochinos, Cuba.
  • 1965 República Dominicana
  • 1994 Haití
  • 2004 Haití

América Central

  • 1853 Nicaragua
  • 1854 Nicaragua
  • 1856 Panamá
  • 1926 Nicaragua
  • 1954 Guatemala
  • 1967 Guatemala
  • 1969 Guatemala
  • 1980 Nicaragua (ayuda a los contrarrevolucionarios)

América del Sur

  • 1831 Argentina
  • 1852 Argentina
  • 1855 Uruguay
  • 1856 Panamá
  • 1903 Colombia (golpe de estado)
  • 1964 Panamá
  • 1964 Brasil (golpe de estado)
  • 1970 Chile (golpe de estado)
  • 1976 Argentina (golpe de estado, se instala la dictadura)
  • 1989 Paraguay (golpe de estado)
  • 2002 Venezuela (golpe de estado)

Asia

  • 1853 Japón
  • 1859 China
  • 1898 Filipinas
  • 1900 China
  • 1946 Filipinas
  • 1950 Corea
  • 1953 Irán (golpe de estado)
  • 1958 Vietnam
  • 1983 Líbano
  • 1989 Filipinas
  • 1990 Kuwait
  • 1998 Irak
  • 2001 Afganistán
  • 2003 Irak

Oceanía

  • 1894 Hawaii
  • 1898 Hawaii
  • 1898 Guam
  • 1898 Wake

Europa

  • 1947 Grecia
  • 1998 Bosnia Herzegovina
  • 1999 Yugoslavia

Africa

  • 1986 Libia
  • 1993 Somalia
  • 2011 Libia

Frente a la injerencia extranjera, hay quienes piensan que no es buena.

Los gobiernos latinoamericanos tienen como gran desafío frenar la injerencia, a veces demostrada abiertamente, otras de forma sutil, de Estados Unidos, país que ha intensificado su estrategia de vigilancia y posible conflicto en la región sur. – Respuestas al injerencismo externo

Intervencionismo japonés

En 1866 se forma una alianza militar entre los reinos feudales (dominios) de Satsuma y Chōshū, conocida como la “alianza Satchō” o la “alianza Satsuma-Chōshū“, que quería deponer al shogunato Tokugawa.  Chōshū era centro de insurrección contra el gobierno. 

Ambos dominios siempre fueron feroces rivales, pero llegaron a un acuerdo en caso de ser atacados por un tercero.  En 1866 una expedición de castigo fue enviada por el shogunato, que fue vencida en virtud de esta alianza.

En 1867 y 1868 vino la guerra Boshin (guerra del año del dragón), que terminó cuando Tokugawa Yoshinobu, el 15avo shogun Tokugawa se puso a disposición del emperador y renunciaba. 

Algunas fuerzas del shogunato escaparon hacia Hokkaidō, para fundar la República de Ezo pero fueron derrotados en 1869 y a partir de allí ya no habría oposición.

Los ejércitos estarían compuestos principalmente por samirais de la alianza Satchō. 

Así vino la Restauración de Meiji, que se refería a una revolución, restauración y renovación del poder imperial, en 1868 que haría que el emperador tuviese el poder sobre Japón, y durante ese periodo Japón pasa de ser una sociedad feudal a ser una sociedad occidentalizada (transculturación) con economía de mercado. 

De esta restauración surge la constitución del imperio de Japón, también conocida como la constitución de Meiji.  Tras la restauración, los beligerantes de Japón empezarían a hacerle la guerra a sus vecinos.

  • Primera guerra chino-japonesa (1894–1895): Guerra por el control de Corea, China, bajo la dinastía Qin, pierde.
  • La rebelión Boxer (1899–1901): Tras perder China la guerra del opio, los occidentales se llenaban de privilegios, lo que despertó la xenofobia en China.  La rebelión conducida por el movimiento Yihetuan y la dinastía Qin, fue aplastada por un grupo de 8 países (Japón, Rusia, Inglaterra, Francia, Estados Unidos, Alemania, Italia, Austria-Hungría).
  • Guerra ruso-japonesa (1904–1905). Se disputa el control de Manchuria y Corea.  Japón gana.
  • Primera guerra mundial (1917–1918). Japón entra en la guerra del lado de Francia, Gran Bretaña, Rusia, Italia, Estados Unidos, Rumanía, Serbia, Bélgica, Brasil, Grecia, en contra de Alemania, Austria-Hungría, el imperio Otomano, Bulgaria. Los aliados toman todos los territorios alemanes del pacífico.
  • Invasión de Manchuria (1931–1932)
  • Segunda guerra chino-japonesa (1937–1945).  Pretendía dominar a China para apoderarse de sus recursos.

Japón tuvo 51 años de aventuras militares que antes de 1945 hacían ver a Japón como una fuerza imparable. 

La constitución de Meiji tenía una brecha legal que hacía posible que el poder civil fuera tomado por el control militar, y desde los tiempos de la invasión de Manchuria, el beligerante ejército de Kwantung que era una facción del ejército que respaldaba al general Tojo empezó a hacer la guerra en el exterior, mientras en Japón se miraba cómo ministros del gabinete imperial eran asesinados por esta facción, hasta que finalmente Tojo tomó el control del país.

Las disputas entre EUA y Japón habían empezado desde 1909 alrededor del tema migratorio, y en 1924 el aviador Billy Mitchell dijo que la guerra contra Japón era inevitable y que usaría portaaviones, algo que le valió darse de baja con deshonor en 1926. 

Mitchell demostró que los buques de guerra, hasta entonces la última fuerza del universo, podían atacarse con aviones.  La ofensa no fue hablar de Japón, sino cuestionar la invencibilidad del poder naval.  Mitchell muere en 1936, y en 1941 se cumple la profecía.

Como puede verse, las tensiones con Japón ya tenían largo tiempo.  Japón tenía disputas con los países con flotas navales poderosas y se le impuso una limitación de tonelaje entre todas las demás potencias navales.  Japón maximizó el poder de fuego por tonelada.

Japón no veía con malos ojos la Doctrina Monroe, porque ellos mismos tenían también sus afanes expansionistas.  La “gran esfera de coprosperidad de Asia oriental” fue un concepto que originalmente vislumbraba una Asia libre de poder colonial e injerencia extranjera. 

Los japoneses vieron este concepto como una oportunidad para hacerse de Asia, en virtud de la supuesta superioridad japonesa en Asia que les daba el derecho a empujar su propia Doctrina Monroe en Asia.

Lo novedoso de este concepto es que no se limitaba al control militar y político, sino monetario también, al imponer el “bloqueo del yen” como una forma de imperialismo monetario, para bloquear la influencia del dólar y la libra esterlina, usando especialistas en el tema monetario. 

Así se coordinó reformas en Taiwan, Corea y Manchuria y las islas periféricas del Pacífico controladas por Japón. 

Por supuesto, de prosperidad no tenía nada, porque los japoneses maltrataban a los pueblos ocupados, tratándoles como ciudadanos de segunda, y a menudo como esclavos también. 

El caso de las esclavas sexuales (mujeres de confort) coreanas, ha dado mucho de que hablar aún hoy en las noticias (Anger of wartime sex slaves haunts Japan and South Korea)

Las mujeres de confort estaba formado por mujeres y niñas forzadas a formar parte de un cuerpo de prostitutas creado por el imperio japonés.  El término “ianfu” (mujer de confort) era un eufemismo de shōfu (prostituta). 

Las mujeres eran secuestradas por soldados japoneses y obligadas a ejercer la prostitución.  Los académicos japoneses estiman en 20 mil la cantidad de estas mujeres, y los chinos estiman la cifra de 410 mil. 

La mayoría provenía de China, Filipinas y Corea, aunque hubo de otras nacionalidades.

El imperialismo bancario moderno

El afán de irrespetar países o personas no ha cesado. 

En todo esto no se puede culpar realmente a países completos por sus políticas imperialistas, porque un país tiene mucha gente, y no todos están de acuerdo. 

Lo que sí se puede mirar es que al menos las élites en el poder en cada gobierno de cada país imperialista han ido ejerciendo intervenciones fuera de sus países, que perfectamente califican como “intervención estatal“, con la excepción de que se trata de intervención estatal extranjera.  ¿Es mala la intervención estatal?

Actualmente ya las élites intervencionistas parecen haberse desvinculado de un concepto nacionalista tras la segunda guerra mundial y aunque aún queda algo de intervención de países, actualmente el imperialismo se ejerce más de forma monetaria, con bloqueos económicos y y política monetaria, usando esquemas e iniciativas que la mayoría de la gente en países desarrollados y no desarrollados ni sospechaba que existieran antes de 2008. 

Ya el imperialismo no es de un país a otro, sino de una élite (1%) hacia el resto (99%).

Lo que se ha creado es una sociedad de castas, donde la lucha de clases lleva a perpetuar esa estructura, porque queda aceptado en las mentes de la gente que la desigualdad es la norma.  Esa sociedad de castas se basa en la idea de “recibir más y trabajar menos“, que es lo opuesto a “trabajar más y dar más“. 

En las comunidades de código abierto la premisa de “trabajar más y dar más” es lo que prevalece, no es una utopía, y todos se benefician sin que nadie acapare el dinero, porque se basa en producir abundancia y repartirla. 

Cuando se piensa en recibir más y trabajar menos, el objetivo termina siendo repartir escasez, vivir del parasitismo.  Lo peor es que los financieros han logrado encontrar formas de sacar beneficios de la miseria humana, de la crisis.

George Soros indica que la “década perdida” de Latinoamérica fue causada por los bancos y el FMI, y las iniciativas de Ronald Reagan y Margaret Thatcher.

I have formulated a specific hypothesis for the crash of 2008 which holds that it was the result of a “super-bubble” that started forming in 1980 when Ronald Reagan became President of the United States and Margaret Thatcher was Prime Minister of the United Kingdom. The prevailing trend in the super-bubble was also the ever-increasing use of credit and leverage;  but the misconception was different.  It was the belief that markets correct their own excesses.  Reagan called it the “magic of the marketplace”; I call it market fundamentalism.  Since it was a misconception, it gave rise to bubbles.  So the super-bubble was composed of a number of smaller bubbles — and punctuated by a series of financial crises.  Each time the authorities intervened and saved the system by taking care of the failing institutions and injecting more credit when necessary.  So the smaller bubbles served as successful tests of a false belief, helping the super-bubble to grow bigger by reinforcing both credit creation and market fundamentalism. (…)  The international banking system would have collapsed if the authorities had not banded together to save it.  They established what I called the “collective system of lending”.  The central banks ordered the banks under their control to roll over their loans and the international financial authorities extended enough additional credit to the heavily indebted countries to enable them to remain current on interest payments and redemptions.  The IMF imposed harsh conditions on the debtor countries while the regulatory restrictions on the banks were actually relaxed in order to allow them to earn their way out of a hole.  After several years, when the banks built up sufficient reserves, the debtor countries were encouraged to reorganize their debts by issuing so called Brady bonds and the banks had to take some losses.  The net result was a lost decade for Latin America but a big boost to the international banking system.  Financial markets were deregulated and globalized. – Anatomy of a Crisis

Así, hoy en día es posible hablar del imperialismo bancario, que ya no distingue nacionalidades, porque igual ataca a ciudadanos de otro país que a ciudadanos extranjeros.

En casos como el de Grecia podemos ver cómo hoy los banqueros tienen el poder para deponer gobiernos, de modo que puede llamarse “intervención política bancaria” o “bancocracia“. 

Es como si ahora ya no se tratara sólo de conquistar países, borrar culturas de los conquistados (transculturación), robarles sus recursos (saqueo), convertirles en mano de obra barata (globalización), sino que ahora también se trata de meterles la mano en los bolsillos de los conquistados y robarles su dinero.

Claro, la globalización parece una buena noticia cuando una empresa se deslocaliza y se va para un país pobre. 

Pero con el tiempo la entrada de empleos empuja condiciones mejores que ya no son tan beneficiosas y en un plazo de unos 5 años se han de deslocalizar de nuevo. 

Sin embargo, eso es como extraer minerales de una mina, se acaba.  Las opciones de deslocalización se están acabando para las empresas en el mundo (¿El final del camino para las fábricas deslocalizadas?).

Hugo Chávez era un sujeto insolente, un gerente deficiente, esosí carismático y populista.  Pero lo que le hace interesante de explorar no es por el movimiento chavista como organización, ni tampoco por su deficiente gerencia, sino porque sus ideas tenían bastante sentido si se considera que él leía mucha historia, y se dio cuenta de lo que había ocurrido en el pasado. 

Ver a Chávez en su cargo, era ver a un académico y orador como gerente de un país. 

Sin embargo, al menos tiene sentido pensar en el proceso que le llevó a denominar “imperialista” al afán de otros países de apropiarse de aquello que es de otros países y de sus ciudadanos. 

Chávez hablaba de Estados Unidos y de la lucha antiimperialista. 

Al ver la historia pasada y el presente se pone en evidencia que la historia habla mucho de imperialismo que aún persiste.

Decía Chávez que él era un iluso al pensar en un rostro humano del capitalismo, porque el capitalismo era “la tiranía de los más ricos hacia los más pobres“, mientras que la democracia era “el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo“. 

Y si pensamos que en efecto el surgimiento de Chávez ocurre gracias al Fondo Monetario Internacional que le empujó una severísima crisis de desempleo y miseria a Venezuela, es lógico pensar que haya llegado a esa conclusión. 

Después de grandes crisis de desempleo empujadas por el FMI surgen gobiernos socialistas que vienen a curar la enfermedad de pobreza y desempleo que el FMI les ha empujado.

La historia demuestra que el afán expansionista y la intervención y colonización que viola la soberanía de los países y sus habitantes, está lejos de cesar, pues aún en los países que consideramos desarrollados hay afanes expansionistas, colonialistas o de subyugación económica no compatibles con lo que nos contaron en la historia oficial en la escuela.

Y el uso del adjetivo “imperialista” no es ideología para demonizar países, es historia.

La película argentina “La historia oficial” de Luis Puenzo, narra la historia de una profesora de historia que empieza a darse cuenta de lo que hacía la dictadura militar. 

Allí se dice que “la historia la escriben los asesinos” y cuando pienso que los ajustes del FMI dejaron 35 mil muertos de hambre por año en Argentina, y que escaló las cifras de niños famélicos y esqueléticos en el hospital de Tucumán hasta que esos niños eran el 85% de los pacientes, entiendo que la violencia de hoy no viene de las balas, sino del hambre que viene gracias a los bancos, pues fue gracias a los ajustes imperialistas de FMI que salvan a los bancos, que esos niños han muerto. 

¿Quieres ver de donde me saco todo esto? 

Mira la película documental de Argentina “Memoria del saqueo“.  En entendible el afán de independizarse de un colonialismo y de obtener cosas como independencia energética (La Presidenta y Evo firman en agosto un acuerdo estratégico energético).

En Argentina las reformas y ajustes los llevó a cabo Menem, pero venían del FMI.  La deuda española viene del FMI y es posible pensar que las acciones de Rajoy y Zapatero tengan la misma connotación, y aunque el FMI mantiene bajo perfil, son las mismas cosas que empujaron hambre en Argentina.

En la casa de apuestas financiera, los estómagos de los pobres son la ficha con que se apuesta en el juego de naipes de las finanzas. 

¿Es que acaso los imperios no pueden tratar un poco más civilizadamente a sus conquistados? 

La gente sólo necesita casa, comida, servcios de salud y trabajo.  ¿Es eso mucho pedir?

El mundo no está sobrepoblado, hay suficiente dinero y recursos para todos, pero nunca habrá suficiente para la avaricia del 1%.  Las víctimas de la crisis ya no son causadas por un imperialismo de superpotencias, sino del imperialismo bancario que tiene a los gobiernos como títeres.

http://www.rankia.com/blog/comstar/1783585-crisis-actual-imperialismo-moderno