Estos del PP son totalmente incapaces de reconocer un error, antes hunden el país.

El empecinamiento por parte del PP y de la ( TROIKA) por continuar con su política de ajustes,austeridad y recortes no tiene sentido desde un punto de vista del interés general o bien público; tan solo lo tiene por la búsqueda del beneficio propio y favorecer a esas multinacionales y banca de las que ellos mismos se benefician

                                                                     ARMAK de ODELOT

Estos del PP son totalmente incapaces de reconocer un error, antes hunden el país.

Cada vez hay más personas (o lo que sean) de esas que toman decisiones en la Troyka que reconocen que están metiendo la pata.
Ya se dijo en su día desde el Banco Mundial y desde la Comisión Europea que las medidas tomadas en Grecia eran las que la habían conducido a la ruina, y no la situación previa en la que se encontraba.
Y estos días varios comisarios europeos insisten que esas medidas fueron precipitadas y que no se tomaron en cuenta las consecuencias.
Cuando alguien reconoce su error en un tema con unas consecuencias tan graves como la toma de unas decisiones impuestas que han conducido a la ruina a varios millones de ciudadanos europeos, entre griegos, portugueses, irlandeses, españoles o italianos es que la realidad indica que saben que las medidas tomadas han sido una soberana estupidez.
Pero estos imbéciles, lejos de sacar la cabeza, acostumbrados a hacer seguidillas y creerse sus propias mentiras hasta la extenuación, incapaces de reconocer un error, cogen y siguen con las políticas de recortes y de empobrecimiento del país. Y ayer le tocó el turno a las pensiones. 
La semana que viene, el 21 concretamente, saldrá a la luz la reforma eléctrica, que desde aquí ya os adelantamos que llevará a la ruina a varios miles de familias que han invertido dinero en energía renovable, esa que es limpia y que reduce las huella de CO2 de nuestros productos y además diminuye la depenencia energética, y subirá el precio de la energía en aproximadamente 10 €/MW·h ( la factura doméstica ronda los 140 €/MW·h por lo que subirá más de un 7% el término de energía) además de aumentar los costes de peaje (aproximadamente repercutirá en un 5% en el término de potencia), 
una revisión de la TUR (Tarifa de Ultimo Recurso, la doméstica que se contrata directamente a la distribuidora y cuyo precio se marca por tarifa, que hasta ahora era por debajo de 10 KW pero que la quieren bajar a menos de 3 KW, con la trampa que como contratamos por Amperios y de 10 en 10, solo podrán acogerse a tarifa los contratos de 10 A, o sea, 2’3 KW, justo para encender la lavadora con agua fría con todas las luces apagadas) 
y una subida de impuestos en una clara apuesta por el gas (y meternos en la burbuja del fracking, por cierto, avisamos).
Estos idiotas ya lo hicieron con la guerra de Irak, donde insistían en la presencia de Armas de Destrucción Masiva en el país meses después de que EEUU lo hubiera desmentido, o con el 11 MM, que se pasaron 4 años diciendo que había sido ETA. 

Y ahora cuando hasta dentro de la misma troyka se reconocen errores, ellos siguen afirmando que es el camino a seguir.
Y sacan a la luz eso de que las medidas han tenido sus resultados en la reducción de la prima de riesgo. Pero el bono español se sigue cotizando a pesar de eso por encima del 4% a pesar de haberse reducido a más de la mitad esa prima. 
¿Por qué? Por una razón sencilla. la prima de riesgo es un valor por el que hay que multiplicar el tipo de interés del bono alemán para calcular el tipo de interés del bono español. 
Como Alemania va de culo también, el bono alemán ha pasado de un 0’8% de interés con un precio del euro del 0’75% cuando la prima de riesgo española era de 600, o sea, el tipo de interés español era del 4´8 % a una prima de riesgo de 300, con un tipo de interés del euro del 0’5% y del bono alemán del 1’5%, o sea, que el tipo de interés español ronda el 4’5% y los inversores sacan un diferencial ya del 1% al bono alemán, en teoría más seguro que el español, por lo que lo dejan de comprar y se abarata.
En fin, se hundirá el país, nos arruinarán a todos, estallaremos, les cortaremos la cabeza, y seguirán insistiendo en que tenían razón, la razón de los idiotas.
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