La DEMOCRACIA BIPARTIDISTA nos lleva a la DICTADURA de la IDIOTICRACIA


La DEMOCRACIA BIPARTIDISTA nos lleva a la DICTADURA de la IDIOTICRACIA 

La DEMOCRACIA BIPARTIDISTA nos lleva a la DICTADURA de la IDIOTICRACIA 

o sea una pequeña mayoría idiotizada impone su santa voluntad
            a una multitud de minorías entre ellas las más intelectualmente avanzadas

Envidia y Odio Hacia Gente Más Inteligente

Charles Robert Darwin (1809 – 1882) dijo “No es el más fuerte de las especies el que sobrevive, tampoco es el más inteligente el que sobrevive. Es aquel que es más adaptable al cambio.” 
Por esa frase de Darwin muchos se siguen preguntando si convertirse en un ladrón criminal de guante blanco tales como políticos, banqueros, obispos, traficantes, mercenarios, funcionarios lacayos, explotadores varios, mediocres, oportunistas, rastreros, pelotas, traidores, sabandijas, choricétera, choricétera, se corresponden con el grupo social de psicópatas que encajan en el perfil de esa frase y sobrevivirán a la evolución…
Es curioso observar cómo cualquiera de los insectos desaprensivos de este grupo se sienten inteligentes y a menudo lo mencionan de forma directa o indirecta y se identifican con frases como: “No se puede ser tan radical. Hay que hacer las cosas con inteligencia” o “Hay que pensar las cosas con la cabeza no con el corazón”

Sin embargo la gente verdaderamente inteligente de alto coeficiente intelectual se encuentra desperdigada entre la muchedumbre y ni ellos mismos saben que lo son o no quieren creer que lo son. Algunos entran en asociaciones especiales para superdotados donde encuentran a otra gente “más normal”. Sin embargo, ninguno o casi ninguno tiene aspiraciones políticas, más bien, son duramente críticos contra el sistema.
La gente realmente inteligente con alto CI tienen un fuerte sentimiento humanista. Parece existir una relación genética directa entre inteligencia y humanismo.
Los inteligentes que han pasado tests de inteligencia que les delata tienen que esconder ante los demás sus altas capacidades intelectuales para no ser odiados, despreciados o ser convertidos en bufones de fiesta. 

  A nadie le importa un pepino tener delante a alguien con altas capacidades. Ni siquiera se les llama a los programas de televisión, a excepto a unos cuantos niños inteligentes. Los más inteligentes, al ser una minoría reducida, son considerados por los mediocres enemigos, competidores. 

 En vez de aprender de ellos lo que hacen es mirarlos por encima del hombro. 

 Los más inteligentes hablan poco y escuchan más. Los mediocres hablan mucho pero escuchan poco. 

 Los inteligentes se sienten inferiores y tienen la autoestima baja o muy baja al sentirse cercados en un mundo de cavernícolas. Los mediocres tienen la autoestima muy alta, se creen más listos que nadie, se jactan, insultan, te pisan hablando, te interrumpen y no enseñan nada o muy poco. 

 La mayoría de los mediocres piensa (si es que a eso se le puede llamar pensar) que quien no roba, no acepta sobornos, no se anticipa, no se cuela, no tiene amigos en el poder, no malversa, no estafa, no aprovecha las “buenas ocasiones”, es que es tonto.

Cuando un inteligente propone algo constructivo a menudo los mediocres se apresuran a hundirlo, a machacarlo, a humillarlo. Sin embargo los mediocres cuando tienen todo en contra suelen ser los más cobardes de todos, los que se refugian tras las trincheras, los que se pintan las manos de blanco disfrazándose de Ghandi o Dalai Lama excusando su cobardía alegando que son seres pacíficos no violentos. Es decir, que si hay que vestirse de soldado que lo hagan otros; ellos se conformarán con la carroña.
Casi nadie tiene el más mínimo interés en hablar con gente con cerebros genéticamente superiores. La media del coeficiente intelectual de occidente es de unos 100 puntos. Superdotado es aquel que supera los 130 puntos. Pero imaginemos a alguien que tiene 110 de CI. No es superdotado pero sí tiene lo que se llama “Brillantez” o “Gran Inteligencia”. Hablar con alguien que tiene 110 puntos de CI es lo mismo que hablar con un humano del futuro de dentro de 350.000 años!! Lo demuestro:
Australopitecus: La Eva mitocondrial, hace 3,5 millones de años.
Si 110 es un 10% más que 100, entonces el 10% de tiempo de 3,5 millones de años son 350.000 años.
 Seguramente no tendremos que esperar a que la Humanidad evolucione 350.000 años para llegar a una media de 110 de CI ya que en los últimos 800.000 años el tamaño de nuestro cerebro casi se ha duplicado. La Naturaleza nos está haciendo un regalo maravilloso que no estamos aprovechando. 

 ¿Pero cómo es posible que a nadie le importe un pepino un regalo de gente con más de 110 de CI? En vez de aprovecharlos los profesores de escuela a menudo los machacan y los maltratan, a veces por envidia de los propios profesores hacia ellos, otras veces por puro odio a la inteligencia, otras veces porque no saben qué hacer o no tienen la capacidad de detectar a este tipo de alumnos.

Sólo unos cuantos empresarios tienen la capacidad cognitiva de darse cuenta de algún empleado de altas capacidades y se apresuran a promocionarlos. No suele ocurrir pero cuando ocurre es porque el empresario también supera los 110 de CI. El resto hace lo posible por despedir al trabajador con exceso de inteligencia porque no quieren a nadie más listo que ellos en sus empresas, por pura competencia genética ancestral.
La mayoría de los superdotados intelectuales y muchos con más de 110 de CI se refugian en trabajos relacionados con la informática y telecomunicaciones ya que les permite trabajar desde casa o moverse de empresa en empresa fácilmente (trabajos autistas).
Un superdotado intelectual generalmente tiene una gran facilidad para el lenguaje complejo. Lo hacen de forma inconsciente. En cualquier conversación, con sólo tres frases ya se le quedan mirando y los demás se sienten inferiores, aunque no sepan que el orador es superdotado. Y si saben que lo es automáticamente lo atacan: “¡Claro, como eres superdotado tienes que tener siempre la razón por fuerza!”
En fin, los más inteligentes tienen que ponerse el disfraz de simio para pasar desapercibidos. Si hablan como un analfabeto, si tienen ego, si dicen frases cortas, si miran por encima del hombro, si tienen poca vergüenza, si echan humo a la cara de los demás, si son mangantes, si dicen que creen en dioses, si dicen que votan a un partido político, si roban en su comunidad de vecinos, pasan desapercibidos y son respetados. Incluso los mediocres creerían que son inteligentes por comportarse así. Si hacen lo contrario, viceversa.
Vivimos en un mundo gobernado por los mediocres más imbéciles que han sido promocionados para llegar arriba pasando por cientos de filtros corruptos en sus partidos políticos. Los inteligentes son gobernados por éstos. Es el mundo al revés. Los mediocres llaman a esto democracia, pero no lo es.
A menudo los mediocres utilizan frases de científicos,historiadores (que también son científicos) o filósofos para reforzar sus verdades. Pero qué curioso se les olvida siempre utilizar otras frasesdel mismo autor que complementan o contradicen las verdades que intentan demostrar. Por ejemplo a la mayoría de los mediocres con poder que se creen listos pasan por alto esta otra frase de Darwin: “Si la miseria del pobre es causada, no por las leyes de la naturaleza, sino por las instituciones, grande es nuestro pecado.” O esta otra: ”Matar un error es tan buen servicio como, y algunas veces aún mejor que, el establecimiento de una nueva verdad o hecho.”
Antes de la llegada de las grandes ciudades la gente vivía en tribus de menos de 300-500 individuos. Solían nombrar a un jefe o un rey.Ese jefe o rey era nombrado porque poseía cualidades sobresalientes: un buen guerrero o una gran inteligencia. Si este rey se columpiaba su cuello estaba al alcance de cualquiera de la tribu por lo que se veía forzado a gobernar bien.

Muchas de las normas o leyes de la tribu eran decididas por todos o al menos debatidas por todos en el peor de los casos. Hoy, las ciudades tienen más de 10.000 habitantes las más pequeñas, por lo que ya la democracia desaparece al no poder darse turnos de palabra a todos (al menos sin el uso de tecnología). Nadie tiene ahora el cuello de sus dictadores a mano ya que viven lejos en “sitios ajenos a la tribu” y protegidos por un ejército de mercenarios también ajenos a la tribu. Pero lo que es peor es que al existir tan elevado número de ciudadanos la cantidad de opiniones distintas por cualquier cosa producen desencuentros sociales e involución.

Prueba de lo que digo es que los países más desarrollados económica y socialmente suelen ser los más pequeños donde lo que opina cada ciudadano cuenta más porque son menos.
En resumen, una mayor inteligencia cognitiva e intelectual en una minoría pequeña de la población mundial es lo que tira del mundo, es el progreso. La Naturaleza evolutiva promociona cerebros más grandes, cada vez mayores, no cerebros más pequeños. Los cerebros pequeños pueden aportar mucho. Pero es antinatural que los cerebros grandes sean discriminados por los cerebros más pequeños.
Lo que creo que Darwin se refería con la frase con la que he comenzado este ensayo, es que los cerebros pequeños sobrevivirán si se adaptan al cambio evolutivo de una mayor inteligencia capaz de sobrevivir a los desastres naturales y la sobreexplotación de los recursos motivados por la superpoblación.  

                      

La era de la estupidez (Documental)

El poder no desea que las gentes comprendan 
 
que ellas pueden provocar cambios(Noam Chomsky)

Este un documental sobre la manipulación de la información, relacionado, sobre todo con el tema del consumismo, el medio ambiente y los lobbies del “crisis, ¿qué es eso?”; “los molinos de viento golpean la vista”; 

“los hindús son tan pobres como para viajar en tren que vamos a invertir para que viajen en avión y así reducir su pobreza”; “los recursos son infinitos, como la economía”. 

En el minuto 1:10 se propone una solución interesante y viable para el planeta y todos sus habitantes.


En un día como hoy en el que la estupidez española vomita por doquier, publico este documental. Este se lo dedico:

THE AGE OF STUPIDITY (La era de la estupidez)


Por supuesto, no, no, el documental no es español y si lo fuera siempre habría cosas más importantes que emitir como el fútbol, que tampoco es español.

El gran triunfo de las democracias burguesas es haber creado una gran mayoría silenciosa que traga con todo

CapitalismoEl gran triunfo de las democracias burguesas es haber creado una gran mayoría silenciosa que traga con todo
ya que desde el prisma del estómago agradecido y el ande yo caliente quevediano
se aplican, sin pudor alguno a sí mismos, el viejo axioma de los tres monos sabios: 

No oir, no ver, no hablar.

Si alguno de sus elementos padece de la incapacidad de hacerse el sordo o el ciego…  
se deja subyugar por el aviso patriarcal de toda la vida: 

Tú… oir, ver y callar.

Para los que no pueden, de alguna manera dominar sus emociones

aunque en cierta medida sí sus sensaciones y no pueden estarse calladitos,
se aplican sobre sí mismos sin pudor alguno 

el Decálogo del buen hipócrita:

No oir, ni ver ni opinar de todo aquello que remueva sus conciencias.

No oir, ni ver ni opinar de todo aquello que suponga un cambio radical con el status quo de las cosas.

No oir, ni ver ni opinar sobre todo aquello que no sea consumir.

No oir, ni ver ni opinar más que de todo aquello que no produzca un interés monetario.

No oir, ni ver ni opinar de otras culturas a no ser que sea para rebajarlas despectivamente.

No oir, ni ver ni opinar si no es para contemporizar con el orden establecido.

No oir, ni ver ni opinar sino es para escandalizarse o criminalizar lo diferente.

No oir, ni ver ni opinar si no se hace como abanderado de la última moda o en su caso, de las viejas costumbres.

No oir, ni ver ni opinar con el corazón en la mano no sea que le traicione el subconciente.

No oir, ni ver ni opinar sobre valores sino sobre el precio de las cosas y sobre TODO no sobresalir, ni llamar la atención y hacer donde fueres aquello que vieres.

Por lo que se puede deducir, de todo esto, es que…

el podrido alma de esta mayoría silenciosa que nos gobierna con la tiranía de sus votos
es el adalid de la intransigencia e intolerancia
y funde con su egoísmo una ignorancia programada sobre ciertos temas,
para lograr así endurecer su corazón al asalto arbitrario de sus conciencias.

Para esta gente,
elegir entre la dualidad bipartidista que ofrecen estos sistemas políticos es una cuestión de colores,
algo así como optar entre el Madrid o el Barcelona
.
En sus cabezas no les entra que haya otra vida ni posible ni decente más allá de estos colores que son el balón onírico de sus miserias.

A ellos va dedicada estas letras, arrejuntadas y paridas con un poco de mala hostia:

Estas letras van por vosotros 

maestros del tirar la piedra y esconder la mano, 
hipócritas de carnaval, puritanos de mierda.

Sí…  A vosotros 
          que cuando oís una trágica noticia poneis ojos horrorizados
               y luego paseáís vuestra indiferencia ante la desgracia ajena.

Sí… A vosotros 
        que ante el abuso de poder, si os toca, os indignaís
                mas llegado el momento os poneis del lado de más fuerte.

Sí… A vosotros 
  que váis saludando con falsas sonrisas 
                presumiendo de educación y buenos modales
    y en cuanto se os dá la espalda echáis espuma por la boca 
                mientras vuestro dedo delator va colgando sambenitos.

Sí… A vosotros 
      que hacéis creer que hablais con el corazón en la mano
            y concluís vuestras arengas con sentencias frías como una piedra.

Sí… A vosotros
          que aparentaís generosidad y no se os ve más que egoísmo.

Sí… A vosotros
       que necesitáis levantar iglesias para acallar vuestras conciencias
                 y en la intimidad de vuestras almas os acostáis con el diablo.

Sí…  A vosotros 
    que creéis estar en posesión de la verdad 
                             y ser patrimonio de los más altos valores                                                       
   cuando sóis los primeros en traicionar vuestras creencias 
      al dejaros utilizar, a sabiendas, 
      por aquellos que hipócritamente se las saltan 
      mientras os dan la razón como a ilusos que sóis
   para asegurarse así vuestra lealtad, militancia y dar la vida si es preciso

Sí…  A vosotros 
        que buscáis la seguridad entre la masa aborregada 
        cuando es el lobo el que guía vuestros pasos camino del matadero


Sí… A vosotros 
    que contemporizáis con todo y nunca os ponéis de parte de nadie

Sóis como el lobo del cuento enseñando la patita blanca
pero no se la dáis ni a vuestros iguales porque se os ve el plumero
y sóis como el perro del hortelano que ni vivís ni dejais vivir a nadie.

Posdata: No hay mejor manual de buena conducta que la propia conciencia y esa es muy difícil de engañar

Bajo el lema de ” Apadrine una conciencia” … 

     Si se cruza con alguno de estos elementos adóptelo para la causa. 
 
                                           ARMAK de ODELOT 
 
 
http://armakdeodelot.blogspot.com/2010/12/el-gran-triunfo-de-las-de… 
 
 

España, prisionera de políticos y de 16 millones de lobotomizados, esclavos y clientes

 

 

 

 Idiota: 

La palabra idiota proviene del griego, διώτης, idiōtēs, de διος, idios (privado, uno mismo). Se utilizaba para referirse a aquel que no se ocupaba de los asuntos públicos, sino solo de sus intereses privados.

España, prisionera de políticos y de 16 millones de lobotomizados, esclavos y clientes
España avanza con paso firme hacia su destrucción como país y como proyecto de convivencia, empujada por una casta política inepta, alejada de la democracia y de las menos preparadas y eficientes del mundo occidental. 
Pero, a pesar de los estragos visiblesque el mal gobierno está causando (desempleo, pobreza, tristeza, desesperación, injusticia, abuso de poder, etc.) y de la evidente necesidad de regenerar la democracia, hay unos 17 millones de personas que sostienen el sistema y siguen apoyando el bipartidismo siniestro y antidemócrata que destroza la nación. 
Esa masa de votantes fijos y fanáticos empedernidos apoyan con su voto al #PP$OE 
 Su principal rasgo es que votan a los suyos hagan lo que hagan, aunque haya quedado demostrado que esos partidos destruyen la nación y causan daños terribles a la ciudadanía.
La masa fanática está integrada 

por la misma casta política, 
por sus aliados ricos y poderosos, 
por los militantes, 
por los que viven y cobran gracias a su partido
y por una corte de periodistas sometidos, 
empresarios dependientes del negocio público 
y banqueros y profesionales inmorales y babosos entregados al poder. 

Esos fanáticos recalcitrantes, que no votan por ideas o por ideales, sino por conveniencia, son los enemigos de España, sostenedores de la gran vergüenza nacional que representa un sistema decadente e injusto al que llaman “democracia” sin que se parezca en nada a ese digno sistema político inventado en la Grecia clásica.

Todos viven al amparo de una gran mentira que los periodistas sometidos al poder y sus amos políticos proclaman cada día: 
“El mejor sistema político es la democracia 
    y los que protestan es porque quieren destruirla”. 

Ocultan cuidadosamente que la inmensa mayoría de los españoles que protestan y rechazan el sistema corrupto e injusto que nos gobierna lo que deseamos y proclamamos es, precisamente, una democracia verdadera.

 

Ni una sola de las normas y reglas básicas del sistema democrático es respetada en España,

donde no existe igualdad ante la ley, 
ni separación de los poderes básicos del Estado, 
ni control democrático de los poderes públicos, 
ni elecciones verdaderamente libres 
en las que los ciudadanos puedan elegir sin obstáculos a sus representantes, 
ni una sociedad civil fuerte e independiente, capaz de servir de contrapeso al poder,
ni una prensa crítica que cumpla con su deber de fiscalizar a los grandes poderes
 

España es un páramo antidemocrático, sin ciudadanos, donde el poder es ejercido sin controles por una casta política insaciable y torpe, encuadrada en partidos políticos que anteponen siempre sus propios intereses al bien común y al interés general.


Pero los “perros del poder” repiten una y otra vez que la democracia es el mejor sistema y que los que salen a las calles a protestar quieren acabar con ella, ocultando que los que han acabado con la democracia, en verdad, son los González, los Aznar, los Zapatero, los Pujol, los Ibarretxe, los Rajoy y otros muchos políticos ajenos por completo a la democracia, a la verdad y a las verdaderas libertades cívicas.

                     

España es un país sin auténticos ciudadanos, poblado por masas de borregos hábilmente engañados y conducidos por políticos profesionales que utilizan cualquier método para imponer su voluntad y controlar el poder y sus privilegios. 


Han hecho pagar a los ciudadanos, en especial a los más débiles, el grueso de la factura de una crisis que ellos mismos, con su torpeza y corrupta irresponsabilidad, han provocado. 
Sin renunciar al grueso de sus privilegios, han aplastado con impuestos a los ciudadanos y a las empresas, provocando el empobrecimiento del país, sólo para que al Estado jamás le falte la cartera llena de billetes.


Son los culpables directos del cierre de´200.000 empresas asfixiadas porque las administraciones no les pagaban las deudas, gente detestable que anteponen una y otra vez sus intereses a los de la ciudadanía, los mismos que han impulsado el nacionalismo y la división de la sociedad, los que han entretenido y lobotomizado al pueblo con la televisión basura y el espectáculo,

 sin jamas estimular los valores cívicos, ni la participación ciudadana, ni la responsabilidad compartida.
A pesar de los estragos que han causado, 

 nunca han pedido perdón,
 ni han denunciado los desmanes y abusos que cometían sus colegas políticos, 
 desde robos a enriquecimientos ilícitos,
 sin olvidar el uso del dinero público para beneficiar a los amigos del poder
 y la manipulación de la verdad,
de los concursos públicos y oposiciones y del principio de igualdad de oportunidades,
violado una y mil veces cuando los políticos colocaban en el Estado, con sueldos públicos, a sus compañeros de partido, familiares y amigos

Hay nada menos que 17 millones de enemigos de la democracia y del progreso, impidiendo que España sea una nación decente, justa y orientada hacia la justicia y los valores fundamentales. 
 

Forman una legión detestable, comandada por los políticos y soportada por jueces sometidos, periodistas mentirosos, banqueros inmorales, empresarios babosos y millones de ciudadanos lobotomizados y presos de la irracionalidad, el servilismo y el fanatismo más degradante.


Frente a esa masa indigna e involucionista, apenas hay un par de millones de verdaderos ciudadanos, gente responsable, cumplidora y consciente de que la democracia no es un sistema que se instaura sino una conquista que hay que vigilar y defender cada día y que no existe democracia si no se establecen férreos controles ciudadanos a los políticos, a los partidos y a los gobiernos. Saben que la democracia es algo demasiado importante para dejarla en manos de los políticos.

La mejor manera de derrotar a ese ejercito del mal no es enfrentarse a él directamente, 

porque entonces emplearían contra los ciudadanos sus armas y recursos ingentes en poder del Estado, sino desacreditándoles y poniendo de manifiesto sus vilezas 
con argumentos, ideas y comportamientos rebeldes ejemplares, logrando que disminuya cada día más la tropa lobotomizada y engañada, 
consiguiendo que los cómplices y perros del poder que soportan esa inmensa canallada se arrepientan de sus traiciones y suciedades 
y se incorporen a la ciudadanía, a los valores democráticos, a la decencia y a la construcción de una sociedad mejor, regida por la verdadera democracia de hombres y mujeres libres.

Ese es el único camino.

– –
Martes, 16 de Octubre 2012


El analbabeto politico


El peor analfabetoes el analfabeto político
Él no oye, no habla
ni participa de los acontecimientos políticos.

No sabe que el costo de la vida,
el precio de los frijoles, del pescado,
de la harina,
del alquiler, del calzado
y de las medicinas
dependen de decisiones polìticas.

El analfabeto polìtico es tan animal
que se enorgullece e hincha el pecho
al decir que odia la política.

No sabe el imbécil que
de su ignorancia política proviene
la prostituta, el menor abandonado,
el asaltador, y el peor de los bandidos,
que es el político aprovechado,
embaucador y corrompido,
lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.

Autor: Bertold Brecht


La ignorancia, principal enemigo de la democracia

 | 04 Noviembre 2012 –

Los acontecimientos de mayo del sesenta y ocho marcaron un punto de inflexión en el caminar de la izquierda europea de consecuencias nada positivas para su futuro. 
Tras aquél relámpago que llenó de luz las calles de las principales ciudades del viejo continente, que movió los cimientos de una sociedad acomodaticia y complaciente, las aguas volvieron a su cauce y aunque no se pueda decir que aquellos días no dejaran huella 
–la dejaron en la integración de la mujer en el modo de producción capitalista, en ciertos cambios en los hábitos sexuales y en la ruptura de unos cuantos tabúes–, 
lo cierto y verdad es que la izquierda al apostar por el orden establecido y desentenderse de lo que pedía la calle, dejó buena parte de su equipaje ideológico tirado en los andenes de una estación por la que nunca más volvió a correr tren alguno, todo lo más algún mercancías nocturno con las luces mortecinas. 
A mayo del sesenta y ocho, sucedió la crisis del petróleo iniciada en 1973, la recesión, el miedo en el cuerpo y la aceptación, con matices y diferencias, de la política económica neocon como única posible. 
No quiere decir esto que esa política se aplicase lo mismo en España que en Chile, no, ni mucho menos. 
En España durante la década de los ochenta se construyó lo que tenemos de Estado del bienestar, en Chile se acabó con la esperanza a cañonazos, cortándole las manos a Víctor Jara, asesinando a Allende y a miles de chilenos, instaurando la tortura y el sometimiento como modo de ser del Estado.

Sin embargo, hay una cuestión que afecta por igual a casi todos los países de la aldea global, y es la globalización de la ignorancia. 

 La ignorancia es el mejor aliado del fascismo, del totalitarismo, porque al ignorante le importa muy poco gritar vivan las caenas si con eso el jefe le da unas palmaditas en la espalda, unas migajas de pan, más abundantes en la Unión Europea hasta ahora, menos en el resto del mundo, o le permite seguir trabajando aunque sea sin seguros sociales y sesenta y cinco horas a la semana. 
Pero la ignorancia actual no se ha generado por sí sola, no se reproduce por esporas, ni por arte de magia, es el fruto –unas veces intencionado, otras no– del abandono por parte de los gobiernos de la principal de sus misiones: 
La Educación, entendiendo el término en el sentido más amplio, profundo e integral del mismo. 
Cuando los Estados dejaron de lado la enseñanza y comenzaron a traficar con ella entregándosela a sociedades mercantiles muchas veces dependientes de las iglesias, cometieron un crimen, un crimen para el que no existe pena posible, pues es el más execrable de cuantos se pueden cometer: 
Dejar la formación de ciudadanos 
a quienes no creen en la ciudadanía, 
confiar la transmisión de los valores verdaderamente 
democráticos a quienes no creen en la democracia, 
delegar la socialización del amor a la libertad 
y a la justicia social, 
en quienes son injustos por esencia 
y liberticidas por nacimiento.

De tal manera es esto así, que el espíritu neoconservador, no es sólo el causante del desastre económico actual, de la perpetuación e intensificación de la explotación y la injusticia, sino que gracias al dominio que tiene sobre los grandes medios de comunicación de masas, a la claudicación de una parte de la izquierda y al selenitismo de la otra, hemos llegado a una situación en la que nada importa que una persona tenga tres carreras y domine cuatro idiomas para que siga siendo un perfecto ignorante, un parado sin futuro o, lo que es peor todavía, un soberbio con aspiraciones despóticas y nula capacidad para la solidaridad. 

¿Por qué ha ocurrido esto? 
¿Por qué se ha dado este tremendo paso atrás? 
Porque la ineducación lleva instalada entre nosotros más de cuarenta años –en España desde el final de la guerra civil– y se ha dejado de lado la formación humana y humanística de las personas, relegándolas al desván de los objetos inservibles, inútiles, molestos, esos que son pasto de la basura periódicamente, cuando se hace limpieza general y se elimina todo aquello que no vale. 
Hace años, 
muchos nos reíamos de aquellos universitarios 
norteamericanos que respondían en concursos 
televisivos que España estaba al sur de México. 
Hoy podemos oír contestaciones similares 
en cualquier punto del Estado español 
y de la magnífica Unión Mercantil europea.
Con todo, no es eso lo más pernicioso, la dejación de las funciones educativas consustanciales al Estado moderno, ha producido, gracias sobre todo a la televisión y sus millones de mensajes directos y subliminares, 
un tipo de ciudadano que no merece ese nombre, grosero, autista, egoísta, déspota, insolidario, 
un tipo que cree que él y los suyos son sujetos de todo tipo de derechos y de obligación ninguna, 
un tipo que mide sus triunfos en relación a los fracasos ajenos, 
un ser cuya forma de vida primaria ha llegado a modificar el urbanismo de muchas ciudades, ciudades que se han llenado de reservas para la buena gente en forma de urbanizaciones cerradas, de jardines privados robados al espacio público, de colonias periféricas ultravigiladas dónde sólo ellos, los nuevos notables, tienen cabida, mientras el resto sobrevive sufriendo en soledad resignada.

Este tipo de sujeto, que habita por toda la faz de la tierra pero que es mucho más detestable en aquellos países que tienen –o tenían– un alto grado de desarrollo económico, 

ha sido fabricado a conciencia para que pierda la conciencia, la conciencia de clase, la conciencia crítica, la conciencia solidaria, en definitiva, la conciencia de ser humano, 
todo ello con la anuencia de la izquierda posibilista y de la izquierda que se considera pura y anda perdida en cientos de debates que muy poca gente escucha. 
¿Qué interesa a ese sujeto? 
¿Le interesa un sistema impositivo auténticamente proporcional y progresivo? 
¿Le interesa la condena del genocidio franquista y la reparación debida a las víctimas? 
¿Le interesa que los corruptos sean condenados 
y pasen unos años en la cárcel? 
¿Le interesa dejar de ser un consumidor compulsivo? 
¿Le interesa la ampliación de la ley del aborto, 
los matrimonios homosexuales, 
la sanidad pública, el crecimiento sostenible, 
acabar con la exclusión social…? 
Siento decirles que, en mi modesta opinión, a esos sujetos, que 
hoy son mayoría en España y en la Unión Europea, 
todo eso les importa un bledo, un carajo, una mierda, 
sencillamente porque han perdido el mayor tesoro que 
puede tener una persona: su condición humana.

No estamos viviendo en el peor de los mundos posibles, ni mucho menos en el mejor.

 Estamos inmersos en un periodo de reacción posibilitado por ese ciudadano que –incitado a ello por los poderes reaccionarios globales y sus consentidores– con gusto ha dejado de serlo. 
Sigo creyendo en lo mismo que decían los viejos republicanos, los viejos líderes obreros, la educación y la cultura son las llaves de la emancipación social, de la libertad de los pueblos y de los individuos. 
Desde estas hojas, me gustaría hacer una proposición que seguro a muchos parecerá tímida y conformista, pero que para mí es premisa imprescindible para acometer los cambios radicales que necesita una sociedad injusta, depredadora y sanguinaria: 
No demos más vueltas al molino, no perdamos el tiempo en proclamas que nadie atiende o proceden de mesianismos perfectamente urdidos, trabajemos por objetivos concretos, nada podremos lograr quienes estamos disconformes con el sistema actual si no nos ponemos todos de acuerdo de que la primera Bastilla que hay que tomar es la de la Educación. 
Hacia esa lucha deben dirigirse todos los esfuerzos de los ciudadanos que sigan creyendo en que otro mundo es posible, porque si logramos un sistema educativo que sea capaz de conformar ciudadanos conscientes, críticos, libres y solidarios, todo lo demás caerá por su peso. 
Esa debiera ser una de las primeras reivindicaciones de la gigantesca protesta que inundará todos los rincones de España el próximo 14 de Noviembre, día de la primera huelga general europea de la Historia que debería contar con la participación entusiasta y activa de toda la izquierda y de todas las personas que sigan creyendo que la democracia volverá a ser el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.
   


Idiota: 

La palabra idiota proviene del griego, 
διώτης, idiōtēs, de διος, idios (privado, uno mismo). 

Se utilizaba para referirse a aquel que no se ocupaba de los asuntos públicos, sino solo de sus intereses privados.
 
No son los que promueven la ignorancia, más culpables que aquellos que se abandonan a ella, permitiendo así que se propague ante sus ojos mientras sus inertes cuerpos se hunden en un sofá, bajo los efectos narcóticos que les producen los berridos de las “troneras” de “Mujeres, hombres y viceversa”. 

 Los mismos que proclaman a los cuatro vientos en las barras de los bares que salir a la calle no vale para nada, son los que salieron en tropel a celebrar la victoria de la selección, hasta altas horas de la madrugada, orgullosos de su bandera y con más alcohol en sangre que Jesús Neira en Nochevieja

La cajera de Mercadona que se desvive por defender a Belén Esteban hasta las últimas consecuencias, tampoco saldrá el miércoles a la calle a defender sus derechos, ni siquiera ese parado de izquierdas, fiel seguidor de Buenafuente o del Gran Wyoming,  y ferviente defensor de la legalización de la marihuana,  que probablemente no sepa ni el motivo por el que se convoca la huelga general. 

Son el paradigma del absoluto individualismo, los que no se mojan por nadie y no les importa que el resto chapotee en la mierda mientras no les salpique a ellos, o a sus coches, acabáramos. 

Pero hasta aquellos que no tienen nada que perder, que no cuentan con el refugio de la clásica excusa del miedo a perder su empleo, del tener una familia que alimentar, hasta esos alzan con arrogancia la cabeza y se jactan de su conformismo. 

¿Para qué sirve una huelga si todos sabemos que no se va a conseguir nada? 

Ellos mismos saben que lo que no sirve para nada es su postura derrotista, aunque después serán los primeros que, en caso de fracaso, dirán que ya lo advirtieron. 

Enhorabuena chavales, habéis hecho un gran servicio.

De estos últimos hay dos tipos, los que son demasiado dóciles o ni tan siquiera se han preocupado por saber de qué va todo este rollo, y los que son más listos que nadie.


Los que van tan sobrados que no irán a la huelga porque ésta no es de su gusto, no está hecha a su medida, o simplemente no acudirán a manifestarse “como un borrego más”.

 Los que siempre se han llenado la boca con discursos a favor de los trabajadores, dicen ahora que ir a la huelga es ir de la mano de los dos sindicatos mayoritarios, cuyas siglas todos nos sabemos y cuya posición conocemos de sobra, lo más gracioso es quete hablan de huelgas indefinidas, de paralizar el país de forma masiva, esa es su revolución perfecta, claro, la mía también. 

¿Nos quedamos sentados esperando a que alguien la convoque? 

Pero claro, cuando llegue tan ansiado alzamiento, falta que éste sea de su gusto, o de lo contrario será autoritarismo. 

De acuerdo, la huelga ha llegado tarde, las decisiones ya están tomadas. 

¿Pero es eso motivo suficiente para no acudir? 

¿No es acaso razón de más para unirnos y no dejar al gobierno con la última palabra? 

Abramos los ojos, secundar esta huelga no es ir de la mano de los dos sindicatos de turno, es ir de la mano del pueblo y luchar por el pueblo, por nuestros compañeros de trabajo, de pupitre o de lista del paro. 

Secundar esta huelga no es ninguna banalidad, ni me sentiré inútil cuando salga a la calle mañana, el inútil es el que se quedará en casa salivando con algún programa mongólico de Telecinco, el que irá a trabajar con el rabo entre las piernas por temor a represalias, o el que sigue esperando sentado a que el pueblo se levante, para luego ver si ellos se levantan también o se quedan donde estaban con las manos bien limpitas.

¡Nos vemos en la huelga!


 
 Idiocracia (2007)
Título: Idiocracia
Título original: Idiocracy
Dirección: Mike Judge
Año: 2007
Fecha de estreno: 2007-06-15
Género/s: Comedia
Reparto: Luke Wilson (Joe Bauers), Justin LongDavid Herman (secratario de estado), Maya Rudolph (Rita), Dax Shepard (Frito), Anthony Campos (secratario de defensa), Sonny CastilloKevin McAfee (Bailiff), Robert MusgraveRyan MeltonPatrick FischlerDarlene Hunt
Guión: Mike Judge, Etan Cohen
Música: Theodore Shapiro
Fotografía: Tim Suhrstedt
Distribuidora: Idiocracia
  Idiocracia
TÍTULO ORIGINAL Idiocracy
AÑO 2006
DURACIÓN 81 min.
PAÍS
DIRECTOR Mike Judge
GUIÓN Mike Judge, Etan Cohen (Historia: Mike Judge)
MÚSICA Theodore Shapiro
FOTOGRAFÍA Tim Suhrstedt
REPARTO Luke WilsonMaya RudolphDax ShepardDavid HermanSara RueStephen RootJustin LongTerry Crews
PRODUCTORA 20th Century Fox
GÉNERO ComediaAventurasCiencia ficción
SINOPSIS Quinientos años adelante en el futuro, Joe Bowers (Luke Wilson) descubre que es el hombre más inteligente del planeta, y se convierte en un cercano consejero del Presidente de los Estados Unidos, Comacho (Terry Crews). (FILMAFFINITY)
CRÍTICAS —————————————-
“Pocas comedias americanas recientes hurgan con tanta pertinencia en el estado (y el porvenir) de nuestra cultura globalizada.” (Jordi Costa: Diario El País)