Gladio B: Los orígenes del ejercito secreto de la OTAN y la creación del terrorismo islámico.

Gladio B: Los orígenes del ejercito secreto de la OTAN y la creación del terrorismo islámico.

Finalizada la 2 ª Guerra Mundial, cuando las fuerzas aliadas se retiraban del continente Europeo, la American Office of Strategic Services y la British Special Operations Executive dejaron algunas unidades paramilitares y de inteligencia en sus puestos en los países de acogida. 
Los ejércitos secretos llamados “stay behind” habían sido utilizados con éxito contra las potencias del Eje durante la guerra, junto con varias otras unidades de tipo comando. 
En particular, Ian Fleming (autor de James Bond) estuvo a cargo de la famosa Unidad de Asalto 30, y su hermano se involucró en la puesta a punto de los stay-behind usados ​ durante la guerra.
El propósito para estos ejércitos secretos de la posguerra era actuar de recurso como una primera opción de repliegue en caso de una invasión soviética de la Europa occidental. 
Sin embargo, también tenían la misión implícita de acosar activamente a los soviéticos en la ya consagrada modalidad de guerrilla. 
Durante la conferencia de Yalta Josef Stalin se refirió a esto, hablando de “agentes del gobierno de Londres relacionados con la denominada resistencia” en Polonia, que habían matado a 212 soldados rusos
Franklin Roosevelt sugirió que sería un buen momento para levantar la sesión, justo antes Winston Churchill, sin negar explícitamente lo que Stalin había afirmado, dijo: 
“Tengo que dejar constancia de que tanto los gobiernos de Gran Bretaña como de la Unión Soviética tienen diferentes fuentes de información en Polonia y obtienen diferentes hechos.” 
Teniendo en cuenta que fue Churchill quien dio la orden de que el comando británico y las fuerzas de resistencia “pusieran a Europa en llamas”, esta observación fue como si le tiraran un cubo de agua fría por la espalda [1].
La misión continuó aún después de que la guerra terminó, con unidades de inteligencia que operaban en todos los estados miembros de la OTAN junto al ejército secreto, e incluso en aquellos países que no eran miembros de la OTAN, como Suecia y, al menos por un tiempo, Francia
Sólo una selección de miembros de los gobiernos de los países de acogida conocían el secreto – a veces incluso a los jefes de gobierno se les mantenía oculto por aquellos miembros conocedores dentro de las instituciones militares y de inteligencia. 
Los ejércitos stay-behind operaban en la sombra, con casi ningún reconocimiento público de su influencia hasta 1990, cuando el entonces primer ministro italiano Giulio Andreotti admitió que las unidades en Italia, con nombre en código Gladio, existían y habían existido por décadas.

La Tercera Misión

Lo que Andreotti no admitió, pero que desde entonces se ha puesto de manifiesto a través de diversas investigaciones oficiales y no oficiales, es que los ejércitos secretos desarrollaron una tercera misión, a saber, la lucha contra el apoyo interno a las ideologías, políticas y de partidos comunistas y socialistas. 
Los archivos del MI5 ahora disponibles a través de los Archivos Nacionales muestran que la paranoia de las agencias de inteligencia occidentales sobre la subversión política comunista se apoderó incluso antes de la 2 ª Guerra Mundial, por no hablar de la Guerra Fría. Al igual que habían espiado, infiltrado y manipulado al movimiento anarquista del siglo, sometieron a las mismas tácticas a los sindicatos, al movimiento obrero, a los grupos comunistas y a muchos presuntos comunistas en posiciones de autoridad pública. Incluso espiaron a sus propios ex espías, entre ellos Arthur Ransome, que había estado en Rusia durante la revolución bolchevique echándole un ojo a Leon Trotsky.
No está claro cuando fue exactamente que la parte pro-activa de la misión de los ejércitos secretos se convirtió en un medio para la lucha contra la subversión doméstica. En algún momento de las décadas de 1950 y 1960 se produjo un cambio en la estrategia que utilizaba los ejércitos secretos no sólo para reunir información de inteligencia sobre estos grupos e individuos, sino para destruir su apoyo a través de la violencia. Numerosos atentados terroristas, desde Turquía a Irlanda, fueron instigados, provocados o simplemente llevados a cabo por miembros de los ejércitos secretos, entre ellos numerosos atentados en Italia y el asesinato de Aldo Moro, las bombas de Oktoberfest en Munich y las masacres de Brabante en Bélgica. Se perpetraron todas las formas de terrorismo urbano, a menudo mediante neo-fascistas que se hacían pasar por izquierdistas, con el fin de aterrorizar a la opinión pública, polarizando y destruyendo el apoyo de los principales movimientos políticos de izquierda. El proceso fue un gran éxito, en última instancia, contribuyeron a la caída de la Unión Soviética y a la garantía de que las políticas elegidas por los líderes de los países de la OTAN estuvieran en consonancia con la trayectoria global deseada por el establishment anglo-americano [2]
Esta historia es relativamente bien conocida entre los estudiosos de la historia y los defensores de los medios alternativos de comunicación, a pesar de que las operaciones del ejército secreto en el Reino Unido no han sido objeto de una investigación detallada de, por ejemplo, el Gladio italiano.
Quizás esto es una cuestión de semántica, porque hasta el momento en que las unidades stay-behind del continente comenzaron su reinado de terror, también se iniciaron los “Troubles” irlandeses. Las mismas tácticas se aplicaron al movimiento político por la independencia de Irlanda en cuanto al movimiento comunista democrático en Italia y en otros lugares. Tanto las facciones radicales republicanas como las unionistas fueron infiltradas, radicalizadas, militarizadas y dejaron un camino de violencia autodestructiva y contraproducente. Este problema de la colusión en el conflicto irlandés se ha indicado, igual que con los ejércitos stay-behind, en numerosas investigaciones oficiales y no oficiales, entre las que destacan la investigación Cory [3].
Si bien este conocimiento sobre Gladio y los otros ejércitos secretos es muy importante, es en gran medida histórico. Ya no hay ninguna amenaza de subversión interna del comunismo, ya sea real o inventada, y el mundo no ha dejado de girar. Aunque todavía hierve el conflicto irlandés, la prolongada campaña de terrorismo urbano en el continente británico terminó hace 15 años, por lo que cabe preguntarse ¿por qué este tema es todavía importante?

Gladio Parte B

La respuesta a esa pregunta se ha proporcionado a través de una serie de entrevistas excepcionales con el ex traductora del FBI Sibel Edmonds y de respetados denunciantes, realizada por “uno de los pocos teóricos que quedan en el mundo sobre la conspiración del 11/9″ James Corbett. En las últimas semanas, Edmonds ha descrito cómo es el juego del espionaje contemporáneo en torno al Islam radical, documentada en los trabajos de Nafeez Ahmed, entre otros, es en realidad una continuación de Gladio. Ella se refiere a este juego como “Gladio B ‘, identificando un cambio en la política en torno a 1996, tras el incidente Suserluk que una vez más delató a las fuerzas que estaban tabajando en las profundidades del estado turco.
Parafraseando a Edmonds: si la colusión con el Islam radical ha estado sucediendo desde hace décadas, no fue sino hasta 1996 que la decisión oficial fue tomada por la OTAN, abandonando sus secretas y previas relaciones con los neo-fascistas y los nacionalistas acérrimos y reemplazarlos por los islamistas .
Esto ha sido corroborado por una gran cantidad de datos, por ejemplo la organización internacional islamista Al-Muhajiroun derrepente se volvió muy prominente en el Reino Unido en 1996-7. Omar Bakri, que más tarde admitió ser un informante del MI5, fue una figura clave en sus organizaciones asociadas, como el Frente Islámico Internacional Al-Muhajiroun. Estos fueron fundamentales para el proceso por el cual los jóvenes musulmanes se reclutaron, radicalizaron, entrenaron y enviaron a luchar en la guerra de la OTAN para la desestabilización de los Balcanes.
Asimismo Al Muqatila, más comúnmente conocido como el Grupo de Combate Islámico Libio o LIFG, también se destacó en el Reino Unido en este momento. Después de su fallido intento de asesinato contra el coronel Gadafi en febrero de 1996 varios miembros de alto rango del grupo se trasladaron a Gran Bretaña y establecieron su oficina principal allí. Entre ellos se encontraba Anas Al-Liby, que era probablemente un agente del MI6 reclutado como parte de su patrocinio de la tentativa de asesinato. Él vivió en Manchester desde 1996 hasta el 2000, con asilo político concedido. El allanamiento de casas conectadas a Al-Liby en mayo del 2000 dio lugar a varias detenciones, pero Al-Liby escapó, probablemente alertado por las autoridades. [4]
Según Edmonds, desde aquellos tiempos la operación Gladio B se ha ampliado e incluye la islamización radical de Asia Central y la región del Cáucaso y, especialmente, el Medio Oriente en general. Una vez más, gran parte de la información disponible apoya sus afirmaciones, especialmente en relación con el Movimiento Gülen, pero también la relación de la OTAN con las organizaciones islamistas como la Hermandad Musulmana y con grupos terroristas como Jundullah que están desestabilizando Irán y la MEK / MKO. La mayor parte de esto se puede extraer de la lectura de los informes de los medios de comunicación tradicionales prestando la correcta atención, y siendo lo suficientemente paciente en tolerar su costumbre de mezclar las historias en ocasiones verdaderas, pero sin burlarse de las implicaciones o la pervivencia de la historia y ver a dónde conduce. Llegados a este punto todavía queda una pregunta clave.

¿Cuando se convirtió Gladio A en Gladio B?

Gran parte del análisis de Edmonds sobre Gladio B es eminentemente verificable por los que saben dónde buscar, yo di unas campanadas con gran parte de mi propio trabajo sobre agentes dobles y triples terroristas, hay una gran cantidad de información que sugiere que al menos la idea de sustituir el Gladio fascista A con el Gladio islamista B se les había ocurrido a los estrategas en muy tempranos tiempos. La exposición de Gladio A comenzó en Turquía en la década de 1970, ganando mucha atención cuando se publicaron varios documentos de la red Gladio. Estos incluyen el Manual de Campo del Ejército EE.UU. 31-15: Operaciones Contra Fuerzas Irregulares, un manual de 1960 de capacitación especial para la guerra de EE.UU. que había sido traducido al turco [5]. Era quizás inevitable que, tras las revelaciones en Turquía la historia general de Gladio tendría que ser admitida.
Así mismo en Italia un juez llamado Felice Casson estaba investigando varios actos de terrorismo, incluyendo la bomba de Peteano de 1972 . Sus investigaciones le llevaron hasta el autor del atentado – Vincenzo Vinciguerra, un neo-fascista y miembro de Ordine Nuovo y de Avanguardia Nazionale – que se había fugado del país después del bombardeo y había obtenido la protección de la red internacional Gladio. Vinciguerra fue traído de vuelta a Italia y empezó a hablar, explicando toda la operación. En este punto, su protección fue detenida y posteriormente fue llevado a juicio. Si la información que salió de Turquía no fue la suficiente como para señalar a la OTAN y descubrir el velo de secretismo en torno a los ejércitos secretos, entonces el testimonio de Vinciguerra fue definitivo.
Afortunadamente para ellos, fue en este punto de la historia de la colusión de la OTAN con el Islam radical que Ali Mohamed entró en la lucha de una manera significativa. En 1984, al igual que Vinciguerra había puesto a punto la historia de Gladio en Italia, Ali ofreció sus servicios a la CIA, la cual lo dejó registrado. Fue enviado a espiar a Hezbollah en Alemania, lo que hizo mediante el uso de la táctica de infiltración del ‘topo colgado “, que consistía en revelar a sus objetivos que trabajaba para la CIA, pero tratando de convencerlos al mismo tiempo de que todavía era leal a su lado. A pesar de que se infiltró en el grupo con éxito fue supuestamente despedido por la CIA por parecer poco fiable [6].
Sin embargo, hay una gran cantidad de evidencia de que todo esto era una pieza más del teatro, diseñado para hacer de Ali un innegable agente espía profundamente encubierto. Por un lado sabemos que el primer contacto real de Ali con la CIA aún no se había realizado cuando contactó con ellos por primera vez en El Cairo en 1984, pero si cuando se acercaron a él en Estados Unidos en 1985. Cuando los miembros de la misma escuadra del ejército egipcio de Ali asesinaban a Anwar Sadat, el estaba en un programa de entrenamiento de cuatro meses en Fort Bragg en Carolina del Norte, sin que fuera aún reclamado por la CIA para su reclutamiento. A pesar de las implicaciones que esto tiene la fuente de información es oficial, a saber, el Centro de Combate al Terrorismo de West Point. Este realizó un perfil biográfico de Ali Mohamed en el que se describía el contacto de 1985 citando como fuente una entrevista con Dan Coleman, el agente del FBI adscrito ala unidad de Bin Laden de la CIA, que interrogó Ali después de que este fuera arrestado. Este perfil ya no está disponible en el sitio web del Centro de West Point (yo no sé por qué), pero está disponible a través de la Wayback Machine [7].
Por otra parte si Ali era considerado poco fiable en 1984 entonces ¿por qué tramitar el visado que le permitía volar a los EE.UU. en 1985? ¿Por qué no avisaron a nadie del peligro que representaba cuando solicitó unirse al ejército? ¿Por qué enviaron a un agente para reunirse con él de nuevo en Fort Bragg después de su implantación con éxito y de que fuera destinado al Special Warefare Center del Ejército de EE.UU.? ¿Por qué todos los que le conocieron, desde su esposa y amigos en California, hasta sus comandantes en Fort Bragg, creyeron que todavía estaba trabajando para la CIA durante este período?

Ali Mohamed: ¿Operativo de Gladio B?

La importancia de esto es que Ali era a Al Qaeda lo que Yves Guerin-Serac y Pino Rauti fueron a la Aginter Press y el Ordine Nuovo – una fuerza espía y experimentada que podía convertir a reclutas de ojos salvajes en tipos duros capaces de actos de extrema violencia. Ali fue el primer formador de Al Qaeda en la década de 1980 hasta su detención en 1998. Un punto clave fue el centro de refugiados de Al-Kifah en Nueva York, que a lo largo de la década de 1990 recibió a los seguidores del jeque ciego Omar Abdel Rahman, que al igual que Ali, se metieron en los EE.UU. con una visa patrocinada por la CIA. En el centro Al-Kifah se organizaron sesiones de formación y seminarios dirigidos por Ali, y esto se prolongó tanto durante la guerra afgano-soviética – y mientras Ali fue enviado a Fort Bragg – y después de que la guerra ya había terminado – y Ali todavía estaba en la Reserva del Ejército de EE.UU. y curso la solicitud de empleo con el FBI.
Los alumnos de Ali en Nueva York perpetraron el atentado del World Trade Center en 1993, y probablemente también fue entrenado Ramzi Yousef, el autoproclamado cerebro de la operación. Estaban ciertamente en la misma zona de Afganistán y circularon en los mismos campos de entrenamiento durante la mayor parte de 1992. Cuando Ramzi y su compañero llegaron a Nueva York en septiembre de 1992 potaban libros para fabricar bombas traducidos al árabe, lo que es probable que fuera producto del trabajo de Ali Mohamed [8]. A pesar de que fue catalogado como un co-conspirador no acusado en uno de los jucios del WTC, nunca llegó a testificar a pesar de que fue llamado como testigo de la defensa, ya que estaban argumentando que sus actividades en el Al-Kifah fueron sancionadas oficialmente por el gobierno de los EE.UU. en una continuación de la Operación Ciclón, con el respaldo de los muyahidines afganos durante la ocupación soviética.
En los años posteriores al atentado del WTC, Ali participó virtualmente en la operación de las bombas en la embajada de África de 1998 bajo el seudónimo de ‘Jeff’. De acuerdo con su extensa confesión estaba a cargo de la vigilancia de la Embajada de Estados Unidos en Nairobi a finales de 1993, y esta información se utilizó para decidir la forma de explosionar el edificio varios años más tarde [9]. Haciendo la vigilancia junto a él estaba Anas Al-Liby, el miembro del LIFG que se trasladó a Manchester, Inglaterra un par de años más tarde. Cuando la casa de Al-Liby fue allanada en mayo del 2000 las autoridades encontraron una copia del manual de entrenamiento de Al Qaeda que había sido escrito por Ali Mohamed. Trambien hallaron los documentos de formación parael ejército secreto de la kontrgerilla turca, el manual de entrenamiento de Al Qaeda fue adaptado y traducido de los manuales del ejército de Estados Unidos que Ali había robado de Fort Bragg.
Con este tipo de conexiones y paralelismos deberíamos preguntarnos si se han tomando los pasos preliminares de lo que se ha convertido en Gladio B, a través de Ali Mohamed, durante más de una década antes de la decisión formal identificada por Sibel Edmonds que se materializaría en 1996. Un aspecto clave de Gladio, más allá de usar proxies para llevar a cabo la violencia y la propagación de la ideología para tratar de cambiar el mundo, es la creación de una imagen del enemigo. Así como las Brigadas Rojas en Italia, la Facción del Ejército Rojo en Alemania, el Ejército Republicano Irlandés en el Reino Unido e Irlanda, entre otros, que fueron infiltradas por agentes del Gladio y manipuladas para funcionar como símbolos de miedo y odio, lo mismo ha ocurrido con Al Qaeda. Ali Mohamed fue fundamental en este proceso, ayudando a Al Qaeda a llevar a cabo los ataques terroristas en la década de 1990, moldeando la percepción del público, o al menos en gran parte del público, y también fueron responsables de los atentados del 11/S.
Sin importar los orígenes exactos de Gladio B y precisamente cuando se produjo el giro en la política, lo que está claro es la historia de Sibel Edmonds del esfuerzo a gran escala por parte de la OTAN de engranar un Islam radical como una fuerza de poder, a través de una red de colusión, de recursos, agentes dobles y soldados listos para acatar las órdenes. Los objetivos y estrategias del nuevo modelo de la OTAN contra el terrorismo siguen siendo en gran medida los mismos que el anterior – utilizar el terror urbano para asustar a la población interna y mantenerla alejada de políticas constructivas y de consolidación de un estado seguro, proporcionar una imagen del enemigo, proporcionar una fuerza de guerrillas para hostigar a Rusia y China, y para ayudar en el derrocamiento de los gobiernos de destino. Gladio está vivo y activo, sólo ha cambiado de estrategia [10].

Referencias

[1] Operation Gladio Document Collection,
[2] A fuller account of all the different incidents identified as part of Gladio is offered by Daniele Ganser’s NATO’s Secret Armies and Richard Cottrell’s Gladio: NATO’s Dagger at the Heart of Europe, available from Amazon and all good book providers.
[3] Cory Collusion Inquiry Reports, http://cain.ulst.ac.uk/issues/collusion/index.html
[4] MI6 ‘halted bid to arrest bin Laden’,http://www.guardian.co.uk/politics/2002/nov/10/uk.davidshayler
[5] US FM 31-15 can be downloaded here: http://archive.org/details/FM31-151961
[6] History Commons timeline on Ali Mohamed,http://www.historycommons.org/entity.jsp?entity=ali_mohamed
[7] West Point Combating Terrorism Center’s Ali Mohammed: A Biographical Sketch,http://web.archive.org/web/20090109031638/http://ctc.usma.edu/harmony/profile_pdf/Ali-Mohammed.pdf
[9] Ali Mohamed Guilty Plea, http://cryptome.org/usa-v-mohamed.htm
[10] The James Corbett interviews with Sibel Edmonds are best watched or listened to in the order they were recorded, http://www.corbettreport.com/interview-595-sibel-edmonds-on-nato-terrorism-911-and-drug-running/
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Tom Secker |  wideshut.co.uk
Una traducción de JM para Disiciencia.wordpress
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