Hacia un nuevo modelo energético RECOMENDADO


Hacia un nuevo modelo energético


Este será un artículo breve, que me lo ha sugerido una serie de noticias que creo muy interesantes y que además, creo, van en el sentido de describir las tendencias crecientes en el modelo energético y que en última instancia, deberían ser indicativos de un cambio de tendencias no sólo en el modelo energético sino también  en el modelo económico y social en general

Estas noticias son las siguientes:



En el balance acumulado anual al 31-3-13 el aporte renovable fue del 47%, datos tomados de Red Eléctrica de España S.A.



c) Informe extraordinariamente interesante del Edison Electric Insitute (EEI) que es una organización formada por las compañías eléctricas de USA, y que actúa defendiendo los intereses de esas empresas (“utilities” en USA). 

Este “think-tank” como se llama a los organismos de estudios y “lobbying” en USA, ha redactado un informe titulado “Disruptive challenges: Financial Implications and Strategic Responses to a Changing Retail Electric Business“, donde se analiza el potencial destructor de las mejoras en las tecnologías de producción de electricidad distribuida (como la fotovoltaica) para el modelo de negocio de las empresas energéticas. 

Básicamente el artículo habla de la gran “amenaza” del Autoconsumo con Balance Neto, que ya analicé en otro artículo reciente pero abordando las implicaciones desde el punto de vistas de las propias empresas energéticas, considerando que el crecimiento y la apuesta de la sociedad por estas alternativas es “inevitable” a pesar de, por ejemplo, el caso español, donde la estrecha “asociación” de los intereses de la casta política y los oligopolios energéticos están consiguiendo frenar esta tendencia (de momento) y al mismo tiempo esquilmar los recursos de los ciudadanos induciendo a muchos de ellos a una  verdadera “pobreza energética” extrema

d) Interesante informe de la Universidad de Delaware donde se concluye que las energía renovables del viento y el sol, combinados con sistemas de almacenamiento pueden producir el 99,9% de la electricidad de una gran red nacional, con costes comparables, sino inferiores, a los de los métodos convencionales actuales de generación, y todo ello antes del 2030


Aunque lo considero un informe en exceso optimista, y además creo que son necesarios cambios de calado en la forma en que ese camino debe recorrerse y que pasan, por supuesto, por la destrucción del sistema “tradicional” de consumidores pasivos de electricidad “encadenados” a los oligopolios que prosperan  en connivencia absoluta con el poder político y la casta extractiva. 

En gran parte porque la extensión de las energías renovables es la única forma de tener una generación eléctrica distribuida e independiente de los oligopolios energéticos (gas, petróleo, nuclear, carbón..) y eso será la fuente de su futura legitimidad entre los nuevos productores/consumidores (tal y como ocurre, por ejemplo en el modelo alemán, donde la inmensa mayoría de la generación renovable proviene de particulares y pequeñas cooperativas). 

Sin estos cambios en el modelo socio-económico de generación no será viable ese futuro “100% renovable”, pues el esfuerzo inversor necesario será grande y si discurre por los senderos de la opacidad, el ventajismo y el uso extenso de instrumentos financieros que usan los oligopolios, el resultado será catastrófico para toda la sociedad (como ya lo está siendo el modelo actual) y, como ahora, sólo beneficiará a la exigua minoría de “los de siempre” y sus políticos-marionetas

Haré un breve repaso sobre los informes y noticias antes mencionados, al objeto de tratar de describir sus implicaciones, empezaré por el punto c) anterior


La “amenaza” de la energía solar fotovoltaica al oligopolio energético

En el artículo del punto b) anterior se expone con franqueza y desde el propio punto de vista de las empresas energéticas, la gran amenaza que supone la expansión de una alternativa viable económicamente al modelo actual de producción centralizada de energía donde los consumidores están “cautivos” de las grandes empresas propietarias de las infraestructuras energéticas, y que ha sido uno de los grandes fundamentos del sistema socio-económico-político tal y como lo conocemos actualmente

El artículo aporta datos bastante interesante y describe la evolución de las empresas de “utilities” (energéticas) en USA. Por ejemplo se incluye una reseña a la evolución de los “rating” crediticios de estas empresas:


Supongo que ya todos los lectores entienden lo que significan esos códigos de letras que se usan para definir la calidad crediticia (como deudores) de una institución, y puede verse como se ha ido deteriorando esa capacidad de crédito a los largo de los últimos 40 años, de tal forma que los altos niveles de (teórica) solvencia (mayores de A) han ido desapareciendo y siendo sustituidos por las calificaciones B o menores

Las razones de esta degradación de los “rating” tiene que ver con la presión de costes por el lado de las fuentes energéticas (petróleo, gas, carbón), la creciente presión a los gobiernos para no trasladar todos los costes a los consumidores (presión del regulador), el menor crecimiento económico de los clientes, la caída de la demanda industrial (por la deslocalización), la creciente tendencia especulativa y “creatividad financiera” del sector (casos como el de Enron) con su correspondiente desconfianza por parte de los prestamistas, todo ello ha erosionado la capacidad crediticia de este sector, que en el pasado gozaba de la “previsibilidad” de sus inmensos beneficios gracias al soporte del ente regulador (el gobierno) tal y como pasa aún ahora en España

En el siguiente gráfico los autores del informe describen la evolución del índice ROE (Return on Equity) de las empresas energéticas,  que es el retorno en la inversión en activos en español, y es un índice del retorno esperado por los accionistas del capital invertido en el negocio energético



A mi particularmente no me parecen valores nada malos, pero la tendencia que describe la gráfica anterior habla de un deterioro sostenido, pero según ese informe, lo peor está por llegar

Las principales amenazas que describe el informe al negocio de las empresas energéticas son:

a) El despliegue masivo de las Generación Distribuida de Energía (DER en inglés = Distributed Energy Resources), pone como ejemplo el precio de los paneles fotovoltaicos, que ha pasado desde los 3,8$/Wp en 2008 a los 0,86$/Wp a mediados de 2012 (y bajando), por lo que los precios actuales de una instalación completa está en el orden de los 5$/Wp con expectativas de que bajen aún más. 


Las estimaciones del informe indican que en el año 2017 del orden del 33% de los ingresos actuales por venta de electricidad pueden perderse por adoptar los clientes la generación distribuida. 

Y no sólo la generación fotovoltaica está mejorando su competitividad respecto a las fuentes convencionales, sino que la mini-eólica también está ganando cuota de mercado

b) El incremento del uso de estrategias de Gestión de la Demanda (DSM en inglés = Demand Side Management), que persigue “limar” las puntas de demanda energética desplazando el consumo de los usuarios desde las horas picos a las horas valle, de tal forma que la red esté más equilibrada, y se reduzcan muchos costes asociados al sostenimiento de esos picos. 

Esto hace que la facturación de las empresas energéticas se reduzca al vender menos energía en horas punta, además de que estas tecnologías permiten sacar un mayor partido a las fuentes renovables y los sistemas DER, en detrimento de las generación en centrales térmicas usuales (gas y carbón). 

Una estrategia DSM típica sería la carga masiva de las baterías de los vehículos eléctricos en horas valle (de precio más económico) que permitirá que la red trabaje de forma más consistente y al mismo tiempo supone un ahorro sustantivo del coste de la recarga de las baterías

c) Las mejoras en eficiencia energética, que siempre será el gran enemigo del “negocio” energético. 


El incremento imparable de los costes energéticos debido al “peak-oil” (o al “plateau-oil”) hace que esta alternativa es no sólo deseable sino absolutamente imprescindible. 

El término “eficiencia” debe entenderse en un sentido más amplio y debe contener al “ahorro” en el sentido de un menor uso sostenido de la energía en todas sus manifestaciones, desde el uso del automóvil hasta el consumo de productos en general. 

Por supuesto también el uso de dispositivos que aumenten el uso eficiente de la energía. 

Creo que no somos conscientes del inmenso despilfarro energético y en general de recursos que hacemos la mayor parte de las veces de forma involuntaria, y de las ingentes oportunidades de ahorro de recursos en nuestras manos con tal de tener la voluntad de evitar este inmenso despilfarro, tanto a nivel individual como colectivo. 

La llamada “Paradoja de Jevons” que afirma que las mejoras en eficiencia sólo consiguen aumentar el uso del recurso que se ahorra gracias a esa mayor eficiencia, está descrita para un ámbito de abundancia, y es heredera ideológica del Malthusianismo, lo cierto que en un mundo, como en el que entramos, crecientemente de escasez de recursos, TODAS las ganancias de eficiencia son bienvenidas y estoy seguro que redundarán en un menor consumo de energía y no mayor; al igual que las mejoras en las condiciones de vida originan una menor natalidad y no una mayor fertilidad como defendía Malthus

d) Las normativas de “balance neto” de las que ya he hablado recientemente en un artículo sobre el caso de España, donde este tema es particularmente flagrante, pues hay un compromiso (como tantos otros) radicalmente incumplido por parte del gobierno de España de aprobar una ley que lo soporte, pues, como todos sabemos, este y los anteriores gobiernos fijaban como primera prioridad los intereses del oligopolio energético, en el que acaban su vida laboral en un magnífico sillón de uno o varios consejos de administración, en vez de la protección de los legítimos intereses de la mayoría de la nación. 


En los USA, denostados por una gran parte de las “sensibilidades” electorales de nuestro país como prodigio del neo-liberalismo, existe ya el “balance neto” (“net metering”) en 43 estados (como también tienen la dación en pago hipotecaria), 

mientras que no he oído nunca a ningún líder político español de ningún partido (al menos de los mayoritarios) defendiendo públicamente esta alternativa, pues, como todos sabemos, hay sillones para todos en los consejos de administración….

e) Los incentivos fiscales a la adopción de medidas de eficiencia energética y uso de energías renovables, como por ejemplo los programas RPS (Renewable Portfolio Standard), vigente en unos 29 estados de USA que obliga a que en un período de tiempo, el origen de la electricidad sea, en un determinado porcentaje, de origen renovable (por ejemplo en Arizona el 15% en 2025, en Colorado del 30% en 2020, etc…) y que incentiva el despliegue y la mejora de estas tecnologías. 


Para mí personalmente este tipo de proyectos NO es positivo para el cambio deseable en los sistemas de generación, ya que, como ha ocurrido en gran parte en el mercado español con las termosolares o las eólicas, la mayor parte del “pastel” ha ido a parar a las grandes empresas energéticas y constructoras, así aunque en el informe se menciona como un riesgo para estas empresas, yo creo que en realidad va en su beneficio, ya que se les permite aumentar el precio de la electricidad para poder absorber los sobre-costes de las renovables, aunque por otro lado, y de forma indirecta, estos programas son los que están acelerando las mejoras tecnológicas en el sector renovable y están consiguiendo mejorar mucho la competividad de esas tecnologías respecto a las convencionales (de combustibles fósiles)

Volviendo un poco a la competitividad de las tecnologías renovables respecto a las de combustibles fósiles, he sacado el siguiente gráfico de un informe de Jeremy Grantham donde se estima la evolución de los precios de generación de fuente solar, eólica o de carbón que es la de menor coste en la actualidad. 


En general recomiendo encarecidamente la lectura de ese informe (como de todos los de este autor)


Según los estudios del National Renewable Energy Laboratory (NREL) de USA, alrededor del 2020 la producción de electricidad de origen eólico y el 2025 de origen solar, serán más económicas que la generación usando centrales de carbón (con los estándares occidentales de tratamiento de gases y residuos de esas centrales no los estándares chinos de usar los pulmones de la población como “filtros ambulantes” de las partículas cancerígenas emitidas)

Por tanto, con las mejoras en estas tecnologías, tanto en el aspecto “económico” como en el de balance energético de su ciclo de vida (TRE = tasa de retorno energético, o EROI en inglés =Energy Return On Investment), comparado con las TRE del petróleo o del carbón, de lo que ya hablé en otro artículo previo, están cambiando el panorama energético y lo harán mucho más en el futuro próximo

Todo esto me lleva al punto a) de las noticias con las que iniciaba este post y es que una de las causas fundamentales de que en USA en Marzo 2013 TODA la nueva potencia instalada haya sido de origen renovable está en: la escalabilidad (modularidad) de esta tecnología, ya que las plantas pueden aumentar de tamaño con leves modificaciones (no como una centra térmica de carbón), los costes operativos son muy bajos y los de la materia prima nulos por lo que no están sujetos a los cambios bruscos en los precios de las “commodities”, hay una creciente demanda ciudadana de electricidad de origen renovable certificada, debido a su impacto ambiental casi nulo los trámites para la construcción de plantas de fuentes renovables son mucho más rápidos y no están sujetas a futuros cambios legislativos sobre emisiones, resíduos, etc…..

Es decir, con la evolución actual y prevista de las tecnologías renovables, con las limitaciones financieras de las empresas energéticas y con los crecientes incentivos tanto de las instituciones públicas como de los propios consumidores, es una elección perfectamente racional el despliegue que estamos observando de la generación por fuentes renovables en USA a pesar de que los incentivos económicos son incomparablemente menores a los que se establecieron en España para las renovables en los años pasados (cuando éramos ricos)

Por otro lado en el informe de EEI antes mencionado se describe la dinámica destructiva que las DER pueden originar en el mercado si se intenta hacer cargar sobre los clientes que aún dependen de las empresas energéticas  las pérdidas de ingresos por los clientes que han abandonado el “sistema”:


Las innovaciones tecnológicas y las mejoras en eficiencia originan una bajada de los ingresos por suministro de energía, pérdida que, para sostener la viabilidad de negocio, debe reflejarse en un incremento de las tarifas, que repercutirán en los clientes existentes, que a su vez cambiarán de comportamiento (behavior change) para consumir menos o bien irán a un sistema DER (generación distribuida) con lo que se refuerza el círculo vicioso de la pérdida de ingresos

Evidentemente la “alternativa” que proponen esas empresas ante esta dinámica es la misma que propone el oligopolio patrio, un gran incremento de los términos fijos en las tarifas que disuadan de la adopción de la generación distribuida y que también afecte a los que tienen generación distribuida y estén aún conectados a la red,  para usarla como back-up (sistema de respaldo por fallo del generador) o para intercambiar los excedentes energéticos (balance neto). 


Las propuestas de nuestros queridos oligopolios están en esteinforme que ya comenté en un articulo previo sobre el autoconsumo eléctrico fotovoltaico

Por un modelo descentralizado de generación energética

Estoy convencido que el futuro de la generación de energía será descentralizado (salvo por un uso brutal de la fuerza encubierta en leyes), y esta opción no es sólo viable técnica y económicamente sino que supondría una mejora sustantiva en la organización socio-económica actual, y como forma operativa de organización, su generalización sería, creo, extremadamente  deseable

Sería un modelo en el que predominen los pequeños actores de proximidad, donde ocurra de nuevo una re-localización de la generación energética, de la producción en general de bienes y servicios, de la toma de decisiones, donde se re-construyan las comunidades, los vínculos, las relaciones simbióticas con los vecinos no meramente accidentales/contingentes, sí, amparadas por la “necesidad”, la necesidad de los próximos (prójimos), en un mecanismo similar a las “economías del don” y su circulación de “regalos” entre sus comunidades, ya perdidas en la “noche de los tiempos” arrasadas por el “ascenso del Yo”

Las tendencias en el futuro creo que irán, o deberían ir, por un modelo basado en el autoconsumo y en las cooperativas de generación, similares a las cooperativas de electrificación rural que nacieron en USA con el New Deal, donde una multitud de socios son a la vez propietarios y consumidores de la energía y se promueva así, gracias a las nuevas tecnologías renovables, un modelo descentralizado no dependiente de los grandes núcleos de poder financiero y no exista sitio donde pueda cabalgar el “interés compuesto” origen de la creciente concentración de riqueza y de la “esclavitud por deudas” tan propia de nuestro tiempo (tanto a nivel individual como colectivo)

Una tal red distribuida podría tener la forma siguiente:

El uso de fuentes de energías renovables unidas al almacenamiento y a los sistemas compuestos de generación de calor y electricidad en pequeña escala (microturbinas) pueden sostener una red aislada de forma fiable, tal y como se afirma en el informe del punto d) del inicio de este artículo. 


Y como figura en el esquema anterior, el uso de vehículos eléctricos como almacén de energía pueden llegar a ser una buena solución

Además hay multitud de estudios que avalan que las energías renovables generan mucho más empleo que las fuentes convencionales de energía, debido a su dispersión y modularidad, y en este tipo de generación, el coste asociado a la generación de energía se dirige más al pago de los salarios de trabajadores LOCALES que a transferencias de dinero  a las grandes empresas oligopólicas controladas por conglomerados financieros y a los países productores de petróleo y gas, donde la inmensa mayoría de ese dinero va a parar a muy pocas manos, como es el caso del uso de combustibles fósiles

En la tabla siguiente puede verse la generación de empleo por GWh de electricidad producido según las fuentes de energía en USA, es llamativo el caso de la fotovoltaica


Ocurre con las fuentes de energía algo similar a lo que ocurre con la agricultura. Existe una inmensa cantidad de estudios sobre la agricultura “ecológica”, y que llegan a la conclusión de que es posible obtener mayores producciones alimentarias usando métodos de cultivos “ecológicos”, es decir, sin abonos sintéticos, sin pesticidas, sin especies genéticamente modificadas y si métodos agresivos de arado, etc… 


Como en este informe de la UN Human Rights donde se afirma que “Eco-Farming Can Double Food Production in 10 Years” (la agricultura ecológica puede doblar la producción de alimentos en 10 años). 

En otro artículo de la UNEP (United Nations Environment Program) donde han participado 400 científicos expertos en agricultura, se concluye que es completamente falso que la agricultura industrial pueda alimentar mejor que los sistemas de agricultura orgánica (eco-farming) a la creciente población mundial, en cambio los daños ambientales por ella producido suponen un serio peligro para todos. 

Quiero pensar que esos 400 expertos no son todos “perroflautas”

Esto es así porque la tecnología de agricultura industrial existente NO persigue ni ha perseguido nunca una mejora de la productividad y la sostenibilidad a largo plazo del suelo y los ecosistemas, sino el menor uso posible de mano de obra (automatización) y la mayor uniformidad y homogeneidad de las producciones (imagen), pues los métodos más “naturales” requieren de una combinación compleja de cultivos, un mucho mayor cuidado y labor humana (incluyendo un mayor uso del cerebro por supuesto), y en general producciones menos “estándar” y orientadas a los sentidos del gusto y el olfato y no al de la vista que es único sentido al que tiende el “marketing”


La agricultura industrial tuvo su origen y su desarrollo en los mecanismo de “desposesión” que datan del establecimiento de los “enclosures” de Inglaterra y la “liberalización” de la tierra que se llevó a cabo en el resto de los países, con la destrucción de los sistemas de cultivo tradicionales y comunales y la concentración de tierras, que en caso español ya traté en el 4º artículo de este blog

¿Pero sería de verdad una tal “catástrofe” el hecho de que digamos un 15% de la población volviera a dedicarse a la agricultura y la ganadería en vez del 3-5% de los países desarrollados? 


Creo que la única catástrofe sería para las entidades financieras y las grandes empresas de productos químicos y variedades genéticamente modificadas que perderían la mayor parte de sus ingresos que pasarían a ser salarios/ingresos de campesinos

Volviendo al tema energético, por otro lado, creo que la única opción justa y con sentido, en un futuro, esdevolver la infraestructura eléctrica de distribución de base a la propiedad pública, no tiene sentido que un ámbito absolutamente monopólico y regulado esté en manos privadas, con su cuenta de resultados, su reparto de beneficios, sus acciones cotizándose en bolsas por todo el mundo y sus planes de expansión en el exterior “apalancados” sobre nuestras sufridas espaldas. 


Esta infraestructura pública sería la encargada de administrar los excedentes y déficits en la red e integrarlas en redes más globales

La propiedad pública del sistema de distribución evitaría que las bajadas de consumo debido a la generación distribuida o las mejoras en ahorro y eficiencia energética no sean tenidos como un “desastre” económico, sino como una oportunidad de mejora de la seguridad energética y de la sostenibilidad de la economía del país como un todo

Enlazando con el tema de los almacenamientos de energía de la red distribuida, voy a incluir un cálculo que he hecho de los costes energéticos asociados al uso de un coche eléctrico de gama media, con respecto a uno de gasolina de tamaño similar


Con los precios actuales de la gasolina y de la electricidad, si se usase la tarifa nocturna para recargar el vehículo eléctrico, se podrían hacer 100 Km con este coche, por aproximadamente 1 €, lo cual no está nada mal pienso yo


En recorridos puramente urbanos el ahorro es aún mayor, ya que en “ralentí” un vehículo de combustión interna (gasolina o diesel) siempre está consumiendo energía aunque esté detenido y a bajos regímenes de revoluciones la eficiencia del motor de combustión es muy baja, mientras que parado el consumo energético de un motor eléctrico es cero, y la eficiencia del motor depende muy poco del régimen de marcha

Adjunto algunos valores de consumo energéticos de coches eléctricos para dejar claro que no he tomado un valor “optimista” de su consumo, los valores están sacados de wikipedia, contrastables en los catálogos de los fabricantes:


Todos sabemos de los problemas de autonomía que todavía tienen los vehículos eléctricos debido a la menor densidad energética de las baterías respecto a un depósito de combustible (gasolina o gasoil), pero es algo que está mejorando con el tiempo y además una vez la tecnología se extienda, la solución es tener un elevado número de puntos de recarga, hay que tener en cuenta que tenemos YA una muy densa red eléctrica instalada, al menos en los países desarrollados, con una gran potencia y capilaridad en la citada red, por lo que no son necesarias grandes mejoras en almacenamiento ni en la infraestructura para que el sistema sea viable, y como en muchos otros casos, se trata más de un problema de cambio de hábitos y de organización

A medida que los precios de los derivados del petróleo suban por el “plateau-oil” y la bajada de la TRE (Tasa de Retorno Energético) del mismo, así como por las bajadas del nivel de vida, auguro que veremos cada vez más coches eléctricos “low-cost” en las calles, en una especie de “vuelta al 600” pero electrificado y con consumos energéticos muy bajos

Para las grandes distancias el transporte eléctrico ya está inventado y se llama “tren“, y también auguro un mayor uso del transporte público en el futuro, que es, desde luego, el más eficiente, desde el punto de vista energético

El despliegue del coche eléctrico asociado con el despliegue de la generación de energía renovable distribuida, podrían posibilitar en gran parte un mayor “desacople” de los ciudadanos de las grandes redes oligopólicas energéticas a nivel mundial, ya que todos sabemos quienes controlan los flujos de petróleo y gas y los nefastos intereses que éstos retro-alimentan

Por otro lado si se analiza con un mínimo detenimiento podemos apreciar el inmenso despilfarro de energía del que vivimos rodeados, hablo en las sociedades hasta ahora consideradas “desarrolladas”, en parte producto de una cultura que asocia “calidad de vida” con el más absoluto despilfarro, y por otra parte porque la tecnología que usamos está basada en la misma consideración de energía como un bien infinito y barato

Pongamos por ejemplo el caso de los calentadores de agua a gas o butano, como el que tengo yo en casa, existen ya alternativas mucho más eficientes para este fin, como por ejemplo calentadores de agua por bomba de calor, que obtienen unos rendimientos energéticos, y económicos, mucho mayores, aunque el efecto es mucho mayor si la fuente de energía es, además, renovable

Una bomba de calor funciona según el principio siguiente:


Como aparece en la imagen anterior, una bomba de calor (de uso común en aparatos de aire acondicionado), es capaz de transferir al foco caliente 4 unidades de energía térmica usando solo 1 unidad de energía eléctrica y esa energía lo extrae del foco frío (ambiente)

Existen aparatos que usan ese mismo principio para calentar agua, con un esquema como el siguiente:


Equipos como los de ese esquema permiten asociarlos también a paneles solares, por lo que sólo usaran el compresor (ciclo frigorífico) para calentar el agua cuando no haya sol suficiente, por lo que el consumo anual de electricidad será aún mucho menor

En realidad el principio de funcionamiento es como el de uno de nuestros frigoríficos, donde el calor que se extrae del interior del frigorífico en este caso se extrae del ambiente (atmósfera) y se envía, en vez de a una rejilla de disipación como la de nuestro frigorífico, a un recipiente con agua a calentar


Este aparato tiene aún una ventaja más, el aire que sale del aparato (evaporador) es frío, por lo que en verano además de para calentar el agua, puede usarse para proporcionar aire acondicionado a una habitación

He hecho unas estimaciones de la comparación económica de un sistema como el anteriormente descrito respecto al calentador de butano que uso y los resultados son los siguientes:


Mi calentador de agua no es a condensación, por lo que tengo que usar el Poder Calorífico Inferior del butano como capacidad energética de calentamiento, por otro lado he hecho un estudio estadístico con varias bombonas de butano y sólo consigo aprovechar el 94% de los 12,5 Kg de peso neto de las mismas, y por otro lado la eficiencia energética del mi calentador de agua es de un 80% según valores medios de los regímenes de consumo (según el fabricante), además, como vivo en clima suave, un COP  (Coefficient Of Performance = cantidad de energía calorífica extraída del foco frío por unidad de energía eléctrica alimentada) de 3, que es el que figura en mi aparato de aire acondicionado, es razonable que se alcance en término medio anual

Como puede verse el uso de la bomba de calor es del orden de 3,3 veces más barato que calentar agua con  un calentador de butano, y energéticamente sigue siendo muy ventajoso, sobretodo si las fuentes de generación son renovables y próximas y se combina con una placa solar de calentamiento de agua

En climas donde las temperaturas en invierno son muy bajas, es más idóneo (aunque mucho más caro) usar una bomba de calor geotérmica, donde el calor se extrae del suelo a cierta profundidad, ya que cambia mucho menos de temperatura que en la atmósfera. 


Aquí puede verse un diagrama de los perfiles de temperatura en superficie y como cambian con la profundidad del terreno

Una bomba de calor geotérmica, sería como el siguiente esquema:


Funcionaría del mismo modo que nuestro aparato de aire acondicionado sólo que en vez de unidad de condensación externa emitiendo aire frío (en invierno) al aire exterior, extraería esa energía (“emitiría” frío) al subsuelo y enviaría esa energía extraída a un radiador o un suelo radiante

De hecho sólo recientemente estamos mirando con cierto detalle el gran despilfarro, energético y de todo tipo, en el que estamos inmersos, y un ejemplo curioso de aprovechamiento energético doméstico son los intercambiadores de calor para el agua de baño como el de la figura que adjunto:

Se trata de un intercambiador de calor muy simple hecho de tubos de cobre arrollados en espiral, que aprovecha el fenómeno físico de que el agua en los bajantes toma un régimen de flujo tipo “thin-film” (película delgada) por lo que la transferencia de calor es bastante buena. 


El agua fría de aporte proveniente de la red se hace pasar por el cambiador donde se precalienta y pasa al depósito de agua caliente, donde se usará menos energía para llevarla a la temperatura necesaria de uso (40 – 45ºC)

Los que comercializan estos equipos hablan de un ahorro del orden del 25-30% de la energía necesaria para calentar el agua. 


El retorno energético (y económico) de estos equipos está garantizado en meses para un uso normal de una familia, incluyendo todo el ciclo de vida del aparato. 

La desventaja es que se debe disponer de sitio para instalarlo

Ya NO sólo debemos analizar los sistemas energéticos desde el punto de vista económico, esos tiempos han pasado, es preciso analizarlos desde el punto de vista de su TRE (Tasa de Retorno Energético), que es lo que garantizará su sostenibilidad futura


Evidentemente los sistemas de los que hablo son para sostener una vida sin despilfarros pero donde se puedan satisfacer necesidades (o comodidades según se mire) que nos permitan vivir dignamente. 


Los ejemplos que he puesto son sólo una muestra de la cantidad de ámbitos donde pueden obtenerse mejoras sustantivas de la eficiencia, aunque la mejor medida es el menor uso (consumo)

Será pues la combinación de la generación distribuida basada en fuentes renovables, el uso de herramientas de gestión de la demanda (como los coches eléctricos) y las mejoras en la eficiencia energética de todas y cada una de nuestras actividades, las estrategias básicas que pueden hacer sostenible y más justo el sistema energético en el que vivimos

Pasos que podemos empezar a dar todos


Todo esto puede sonar a utópico y lejano, y que no es más que un “sueño”, y efectivamente así puede ser, pero depende en gran parte de nosotros que estas nuevas formas de hacer las cosas puedan desarrollarse o en cambio permanecer pasivos en este mismo paradigma destructor en el que nos encontramos

Yo por mi parte estoy dando los pasos para aportar mi grano de arena a que se afiancen estos nuevos modelos, por ejemplo he cambiado mi contrato de la electricidad para que me suministre una cooperativa  pequeña que comercializa electricidad, que además tiene algunas pequeñas instalaciones de producción por energías renovables, y de la que me he hecho socio, ignoro si es la más adecuada en todos los sentidos, pero al menos quiero probar a no tener un “cordón umbilical” energético y económico con los oligopolios de siempre; y darle la oportunidad a los “pequeños”

En general creo que hemos de cambiar de mentalidad, considerar que si nuestros vecinos se benefician de nuestras actividades , de alguna manera, como ocurre en las primitivas “economías de circulación de regalos” nos acabamos beneficiando nosotros, ahora bien si nuestro criterio es única y exclusivamente el céntimo, si, por ejemplo compramos las manzanas de Chile (y no tengo nada contra Chile ni los chilenos) en lugar de las de nuestra zona, porque el kilo sale 20 céntimos más barato, en realidad a los únicos que beneficiamos es a aquellos que gestionan los grandes flujos financieros y contribuimos a la larga, a destruir nuestro futuro, que es el mismo que el de nuestros vecinos que cultivan manzanas, ¿o hay que explicar mucho esto?. 


El ejemplo es bastante infantil, pero creo puede servir para ilustrar de lo que hablo

Por describir otra experiencia personal, el teléfono, la TV e internet las tengo contratadas con una empresa local, con gente, dueños y empleados, a las que conozco sus caras, los veo ir de compras, los encuentro en los bares, los puedo saludar o discutir con ellos, y salvo que cierren o cambien radicalmente de forma de operar, no voy a cambiar de compañía por algún Mb más de ancho de banda o un par de euros al mes menos y contratar con una empresa que cotiza en bolsa, que se gestiona desde la City de Londres y cuyos contactos telefónicos los recibo de una señorita que se encuentra en un cubículo a 10.000 Km de distancia. 


Sé que la gran infraestructura de base está en manos del oligopolio, pero al menos NO del todo y espero que no por siempre

Igualmente, respecto a las entidades financieras, aún no lo he hecho con mis modestos ahorros, en parte por la ausencia de oficinas en mi localidad, pero pretendo tener ingresado mi dinero en entidades de banca ética, pero me frena el no poder hablar “cara a cara” con las personas responsables, que es como a mí me gusta hacer este tipo de cosas

Animo a todos a tomar este tipo de acciones, a integrarse en cooperativas, a comportarse coherentemente como consumidores, a apoyar a los pequeños en detrimento de los grandes, a ahondar en el “reparto”, a apoyas a los productores próximos (prójimos) porque sólo en la proximidad circulan los “regalos”

Todos deberíamos sostener las iniciativas como aquellas que están demandando con urgencia el Balance Neto desde muchos ámbitos, aunque la verdad es que han tenido muy poco eco popular, como puede verse en el número de firmas recaudado por esta iniciativa


Mis planes son las de tener una instalación de auto-consumo eléctrico fotovoltaico cuando se clarifique la normativa de Balance Neto si es que el gobierno la aprueba algún día y no perdemos antes nuestros ahorros por un “affair” como el de Chipre

Creo que a estas alturas nadie debería creerse que votando a tal o cual partido las cosas pueden cambiar de forma fundamental si no cambiamos nosotros nuestra forma de pensar y sobretodo de actuar, y respecto a las “revoluciones”, ya han asaltado los Palacios de Invierno en demasiadas ocasiones hombres con el corazón de zares, y eso no ha arreglado ni va a arreglar nada, suele empeorarlo, pues nada sustituirá a la propia responsabilidad en todo lo que ocurre

OFF-TOPIC:

No tiene relación con este articulo pero voy a aprovechar para hablar de un hecho relevante, como auguraba en mi post sobre “Un mar de cemento llamado China” la economía de China está frenándose aceleradamente, con crecimientos del PIB por debajo del 7,5%, por el progresivo agotamiento de su modelo económico :


Y esto, tal y como aventuraba en el post antes mencionado sobre China, está teniendo un fuerte impacto en la demanda de productos energéticos (como el petróleo) y creo esto explica las bajadas del precio del petróleo que hemos visto en el último trimestre, que ha pasado de algo más de 115$ a alrededor de los 100$, llegando a estar a 95$

Estimo que es bastante probable que se acentúe la caída del PIB de China, como indican todos los indicadores disponibles, por lo que los precios energéticos es probable que bajen algo más aún (tampoco creo que bajen muy por debajo de 90$ por que habrá control de oferta), y esto es también extensible al resto de materias primas, debido al fin del Super-Ciclo de “Commodities” con origen en China en los últimos 10 – 12 años

En cualquier caso estas bajadas de los precios energéticos no las veremos en España pues serán absorbidas por el incremento de márgenes por parte de los oligopolios y por las recaudaciones (exacciones) fiscales por parte del gobierno