Salvador Allende, el ídolo derrocado


11S Mientras los FACHAS celebran su AUTOATENTADO los ROJOS conmemoramos la muerte de un luchador 

Hoy se cumplen 11 años del ataque a las torres gemelas de Nueva York. 11 años del 11-S. Nadie duda de la magnitud de los ataques y de lo que representa un atentado contra población civil. 

Nadie niega el dolor de la muerte de tantas personas en aquel fatídico día.

Lo que no podemos dejar de lado es la intransigencia de los medios de comunicación para colocarnos una y otra vez el aniversario, las imágenes, y demás sucesos acontecidos el 11 de septiembre de 2001. Los medios de comunicación intentan a fuerza de repetición que grabemos esa fecha como un día histórico, un día que, reconozcamoslo, representa la política occidental de los últimos años.
En pocas palabras, “nos intentan vender la moto” y justificar las acciones de los EE.UU. en países como Irak o Afganistán. Se que suena duro pero cada uno recoge lo que siembra…

Nos recuerdan cada año esa fecha y sin embargo omiten o informan de pasada otras noticias de magnitud internacional. Dando ejemplos el caso del conflicto en Palestina. ¿Por qué tengo que informarme de las últimas noticias sobre los palestinos en canales o webs como Aljazeera? ¿Es que los canales españoles no reciben esas noticias?

Noam Chomsky

Si que las reciben, lo que ocurre es que para la publicación de artículos los medios de comunicación tienen un filtro político fuertemente interrelacionado con las empresas anunciantes de noticias sobre lo que pueden o no pueden informar; y el conflicto en Oriente Medio es muy polémico para ellos.

¿Quién controla ese filtro? Las grandes empresas presionadas y “presionantes” de gobiernos que pagan a los medios. Es decir, una información retransmitida de forma desafortunada se traduce en pérdidas para la entidad comunicativa.  Se que suena conspiranoico pero lamentablemente el mundo funciona así. Ya es hora de sacar la verdad a la luz e intentar cambiar las cosas. Esto no es una invención, ya lo dijo Noam Chomsky, lingüista y experto en comunicación alrededor de años 80 en sus ” 10 estrategias de manipulación mediática” (http://www.educacionmediatica.es/?p=1495)

Julio Anguita Opina que el 11-S fue un auto atentado

Salvador Allende, el ídolo derrocado de su pedestal de cobre

La caída de Allende estaba dictada desde que osó poner en cuestión el credo neoliberal de EEUU y occidente; La propiedad empresarial. 

Allende antepuso el derecho de los pueblos a gestionar sus recursos frente al poder corporativo de las grandes empresas.

Salvador Allende, el ídolo derrocado de su pedestal de cobre

1 fotos gafas

“Yo no salgo vivo de aquí”, fue la sentencia lapidaria que enunció Salvador Allende emboscado en el palacio de la Moneda el 11 de Septiembre de 1973 cuando se produjo el golpe de estado que como predijo acabó con su vida. 
Se cumplen 40 años del momento en el que sus gafas negras de pasta se partieron en el bombardeo que el palacio presidencial sufrió para acabar con Allende y quebrar el mandato democrático que el pueblo de Chile le había concedido tres años antes.
Los recursos nacionales y Mosadeqh
En el siglo XX para salir vivo de unas elecciones democráticas era preceptivo no afectar a los intereses coloniales y empresariales de las grandes potencias. 
Algo por ejemplo que no acabó de entender Mohammed Mosadeqh, presidente de Irán
El presidente persa, elegido en 1951 fue derrocado el 19 de agosto 1953 por un golpe de estado promovido por la CIA y el MI6 en la denominada operación TPAJAX tras la nacionalización de la industria petrolífera británica por parte de Mossadeqh.
El control del petroleo estaba dominado por la compañía del petróleo anglo-persa (APOC) desde el año 1913. Las medidas de Mossadeqh devolviendo a control iraní la gestión de sus propios recursos no fueron bien vistas por el gobierno británico ni el de EEUU y derrocaron al presidente Iraní con un golpe que puso al frente del estado al Sha, Reza Pahlevi.
La caída de Allende estaba dictada desde que osó poner en cuestión el credo neoliberal de EEUU y occidente; La propiedad empresarial. Allende antepuso el derecho de los pueblos a gestionar sus recursos frente al poder corporativo de las grandes empresas.
Nacionalización del Cobre
Cuando en 1970 ganó las elecciones la Unidad Popular liderada por Salvador Allende, el control del cobre del país era de dos compañías extranjeras, la Anaconda Copper Mining y la Kennecott Copper
Según el propio Allende en una entrevista con una delegación de mineros canadienses ambas empresas con una inversión de 50 millones de dólares habían sacado del país más de 4.000 millones de dólares en medio siglo con una inversión mínima en el país. 
Esto se producía porque ambas empresas tenían dos filiales manufactureras por lo que no realizaban labores secundarias con el cobre extraído en Chile, había un mínimo retorno de inversión en Chile
Además, se produjo un brusco recorte en empleo a pesar de que la producción aumentaba de forma exponencial desde los años 50.
Una canción de Quilapayún evidenciaba el problema de los recursos chilenos, No era Chile quien bebía de su savía, no eran los mineros.
La situación mísera y precaria de los mineros chilenos de las empresas trasnacionales que operaban en el Norte Chico, región minera de Chile, era muy favorecedora para las mineras que tenían un coste laboral ocho veces menor en Chile que en EEUU a pesar de que la productividad de ambos era similar.
Salvador Allende se propuso acabar con los abusos de estas empresas mineras trasnacionales y, a pesar de una campaña furibunda de la derecha del país auspiciada y financiada por EEUU para instaurar el miedo,
la nacionalización del cobre fue una realidad el 11 de Julio de 1971 con la promulgación de la Ley 15.740
“El cobre se pone poncho y espuelas” dijo Salvador Allende.

La CIA y EEUU contra Salvador Allende
Richard Nixon y Henry Kissinger no podían permitir este ataque contra la propiedad empresarial. Ambos ya habían conspirado contra Salvador Allende en 1970 en las elecciones, como se pudo comprobar tras la desclasificación del memorándum sobre Chile dirigido a Kissinger en diciembre de 1970. 
Para ello llegaron incluso a reunirse con Agustín Edwards, director del diario El Mercurio, para instaurar una campaña de bajo perfil contra Salvador Allende. 
Viendo que el plan no funcionó como debía y tras la nacionalización del Cobre, el plan de EEUU para acabar con Salvador Allende fue más allá.
Lo denominaron Proyecto FUBELT.
Los documentos desclasificados el 11 de Septiembre de 1998 mostraron que Richard Nixon y el premio nobel de la Paz, Henry Kissinger, montaron un proyecto de operaciones encubiertas desde el año 1970 para derrocar a Salvador Allende por cualquier medio.
Un cable enviado el 15 de Octubre de 1970 por Thomas Karamessines, director adjunto de planificación de la CIA, al jefe de dicha organización en Santiago ordenaba que Salvador Allende debía ser derrocado mediante un golpe de Estado.
En agosto de 1973 un cable con una biografía del General Augusto Pinochet llegó a la base de operaciones de la CIA desde Chile
La operación de EEUU para derrocar a Salvador Allende finalizó con éxito el 11 de Septiembre de 1973, cuando los militares comandados por Augusto Pinochet dieron un golpe de estado que acabó con la democracia socialista de Salvador Allende Goosens.
Tras el golpe de estado y la instauración del régimen de Augusto Pinochet un informe remitido a la CIA por Patrick Ryan, oficial de inteligencia naval, relataba de manera positiva el curso del golpe de estado llegando a denominarlo “Nuestro día D”. No dejando ninguna duda de la implicación activa de EEUU en el golpe de estado que derrocó a Salvador Allende.
Desnacionalización del Cobre
Con la llegada al poder de Augusto Pinochet y su régimen de terror vinieron también unas políticas de tabula rasa de todas las medidas instauradas por el gobierno democrático de Salvador Allende. 
Cualquier medida que tuviera algún viso 
de socialismo, igualdad y justicia social, fue derogada.
La medida número 15 del programa con que la Unidad Popular se presentó a las elecciones incluía la entrega de medio litro de leche diario para cada niño en las escuelas. 
Esta medida fue eliminada por Pinochet cuando llegó al poder a imagen y semejanza de lo que hizo Margaret Thatcher en 1970 al suprimir la leche gratuita para los niños entre 7 y 11 años.
El colectivo de arte chileno CADA realizó una acción artística de protesta en 1979 criticando la supresión del suministro de leche por parte del régimen pinochetista. 
La obra llamada Para no morir de hambre en el arte tomaba la entrega de leche como elemento simbólico del hambre y la política en Chile.
Las medidas liberalizadoras, y desreguladoras de la política económica de Pinochet se dieron en todos los ámbitos, y por supuesto, también en el motor económico de Chile. 
La minería del Cobre.
En 1976 el general Augusto Pinochet unificó todas las empresas nacionalizadas que operaban en cada mina. 
La empresa resultante fue la Codelco-Chile
Posteriormente en 1981 se promulgó la ley orgánica constitucional de concesiones mineras, que de facto establecía la privatización ya que trasladó la gestión de las minas a empresas concesionarias en una figura denominada “concesión plena”.
Con la ley de 1981 el circulo se cerró y la propiedad 
de los recursos mineros de Chile volvió a las empresas
 trasnacionales en detrimento del pueblo chileno.

El pecado de Salvador Allende
Salvador Allende fue el primer marxista que consiguió el poder mediante unas elecciones democráticas, no precisó de la revolución para conseguir gobernar, y una vez gobernó quiso conseguir el poder mediante la revolución. 
Se enfrentó a empresas trasnacionales y corporaciones empresariales del bando capitalista en unos años en los que la guerra fría y el enfrentamiento entre bandos no tenía como prioridad el respeto a las reglas democráticas. Salvador Allende alcanzó el poder con las reglas que sólo un bando le interpuso, las aceptó y ganó. 
Pero no fue suficiente para que el arbitro que pone las reglas aceptara el resultado.
Allende fue derrocado 
por poner en cuestión el dogma capitalista, 
la propiedad empresarial es intocable. 
La expropiación y la nacionalización de los bienes 
de empresas e intereses de las grandes potencias 
no ha sido en el pasado ni es en el presente 
algo tolerado por los actores supranacionales.
Allende como Mossadeqh realizaron las políticas con las que concurrieron y ganaron sus elecciones. Equivocadas o acertadas tenían el legítimo sello de la democracia y la libertad.
 Ese respeto a la democracia y las libertades de sus adversarios quedó patente en la portada del Diario ABC el día posterior al golpe de estado en Chile. 
El texto que acompañaba 
la imagen de Salvador Allende
con el titular “Cae Allende” 
es definitorio.
“Contra el caos creciente, contra la vía al socialismo que ha arruinado al pueblo chileno, contra la amenaza de una dictadura marxista, contra el desastre absoluto social, económico y político del país; 
En defensa de la paz, del orden, de la ley, de la libertad, de las conquistas sociales de los trabajadores, del dialogo y la convivencia normales se ha alzado el ejercito de Chile, columna vertebral de la nación y única posibilidad de salvación, hoy, para el entrañable país hermano, merecedor de mejor suerte. 
Ojalá que los militares, una vez cumplida su misión quirúrgica de urgencia, devuelvan a Chile al normal ejercicio de la democracia dentro de las líneas constitucionales de aquel Estado hispanoamericano”.

EL PRECIO DE LA TRANQUILIDAD
o el SILENCIO de los CORDEROS
 




EL PRECIO DE LA TRANQUILIDAD

Publicado: junio 20, 2013 

¿Será el hombre moderno capaz de luchar contra su tendencia a ser pasivo, a permanecer en silencio? Tucídidesdecía que: Es la libertad o la tranquilidad. Tienes que elegir. Serás libre o estarás tranquilo. No puedes tener ambas cosas”.
Cornelius Castoriadis, filósofo griego, 1990. 
Cueste lo que cueste, pase lo que pase, yo intentaré sacar de la miseria a mi pueblo y darles a todos el mayor bienestar posible, basándome en los modernos cánones de la democracia
Jacobo Árbenz Guzmán, presidente de Guatemala, 1951 – 1954.
 “La propaganda fue en Chile la más socorrida de las acciones encubiertas. Era barata
 Informe del Comité Church del Senado de los Estados Unidos. 
Lo más importante es la guerra psicológica en el interior de Chile. No tiene sentido tratar de prender fuego al mundo si Chile es un remanso de paz. 
El combustible necesario debe provenir del interior del país. 
En consecuencia, el puesto santiaguino debe hacer uso de cualquier estratagema, por estrafalaria que parezca, para crear esa resistencia interna
Cablegrama secreto del cuartel general de la CIA, 27 de septiembre de 1970.
 Imagen
La tranquilidad en Chile vino de la mano de un golpe de estado y una dura represión con miles de asesinados y desaparecidos. 
En defensa de la “patria” y al grito de “libertad y democracia” la derecha chilena empujada por EEUU derrocó el gobierno democrático de Salvador Allende. 
Desde antes que éste fuera investido presidente la suerte estaba echada. 
Richard Nixon no tuvo reparos con su habitual desparpajo en decirlo, en reunión del Consejo de Seguridad Nacional, el 6 de noviembre de 1970: 
Nuestra principal preocupación en Chile es la posibilidad de que [Allende] se consolide, y que su imagen ante el mundo sea su éxito… Haremos chillar a la economía chilena. 
Y la economía de Chile chilló. 
Más tarde, Nixon también nos deleitaría con estas palabras: ¡Qué hijo de puta!¡Qué hijo de puta…! […] Me refiero a ese hijo de puta de Allende. Vamos a aplastarlo”. 
Y Allende sería aplastado.
El delito más claro de Allende y el que le condenó fue una política orientada a la independencia y la soberanía del pueblo chileno. 
El aumento del salario de los trabajadores, la reforma agraria y educativa, la nacionalización de las telelecomunicaciones, la banca o el cobre ponían en riesgo los intereses de las corporaciones estadounidenses y de la clase alta chilena al servicio de éstas. 
A partir de entonces las acciones estadounidenses se centraron según mostraron lascomunicaciones secretas de la CIA y el gobierno en crear un clima propicio para el golpe (militar)” mediante el bloqueo económico internacional: … 
ImagenHaremos cuanto esté en nuestras manos para condenar al país y a sus habitantes a las privaciones y la pobreza más absolutas; el sabotaje, el boicot productivo, la especulación y acumulación de alimentos con el objetivo declarado de crear una “gran demanda de mercancías alimenticias”
un Parlamento que hizo imposible la gestión del presidente constitucional, unas huelgas patronales financiadas con decenas de millones de dólares estadounidenses, líderes sindicales que fomentaron huelgas y acabaron siendo presidentes del sindicato único de la dictadura, etc. 
Pero lo peor de todo fue el terrorismo. 
El terrorismo de estado. El terrorismo, las violaciones y las torturas. 
A pesar de preguntarse: ¿Supone Allende una amenaza mortal para Estados Unidos? Resulta difícil sostenerlo, y correr el riesgo de “… repetir los mismos errores que cometimos en 1959 y 1960, cuando llevamos a Fidel Castro a la esfera soviética”.
ImagenEl programa de Allende y su Unidad Popular nunca estuvo bien visto por los poderes económicos de Estados Unidos. 
En 1964, según probó elComité Church del Senado, que analizó los informes secretos de la CIA, varias organizaciones del gobierno estadounidense se dedicaron a provocar “una campaña de pavor” mediante “un amplio uso de la prensa, la radio, el cine, panfletos, carteles, […], artículos de diario. […] 
Asimismo, se recurrió a la«desinformación» y la «propaganda negra»” durante la campaña electoral para imposibilitar el triunfo de Salvador Allende. 
Más tarde, las organizaciones de la CIA continuarían apoyando al diario chileno El Mercurio” que desempeñó “un papel significativo en la preparación del escenario para el golpe del 11 de septiembre de 1973 […]. 
Tanto el gobierno de Estados Unidos, como la ITT canalizaron dinero a manos de individuos asociados al diario”.
Desde el primer momento la opción del gobierno de EEUU fue dar un golpe de estado: “… El objetivo firme y vigente es el de derrocar a Allende por medio de un golpe de estado” o “… ¡intentar asesinar a Allende!”. 
ImagenLa misión ordenada por el gobierno a los agentes estadounidenses era “estimular el malestar social y otros acontecimientos capaces de provocar acciones militares”. 
Había que crear el “caos” para abortar la toma de posesión deAllende aun a riesgo provocar un “derramamiento de sangre”, una “guerra civil” y una “matanza […] considerable”. 
Cuando los estadounidenses pudieron comprobar que el ejército chileno no daría ningún golpe de estado, queera “imposible una acción militar en ese momento” no cejaron en su propósito porque “sólo el caos económico o el surgimiento de serios disturbios civiles [podrían] alterar la postura de los militares”. 
La exigencia era entonces “incrementar el nivel de terrorismo [del grupo fascistaPatria y Libertad] en Santiago […]. 
El objetivo de esta actividad es el de provocar un contraataque por parte de la Unidad Popular y disturbios callejeros” con el objetivo de evitar la toma de posesión deAllende.
A los pocos días los servicios secretos estadounidenses apoyados por el grupo fascista que financiaban “Patria y Libertad” asesinaban  en un atentado al jefe del ejército, general René Schneider, partidario de la defensa de laConstitución. 
En opinión de la CIA el asesinato había conseguido su objetivo: “ahora Chile está sumido en el clima ideal para un golpe de estado”. 
ImagenA pesar de todo el gobierno de Allende tomó posesión y en las elecciones municipales de abril de 1971 lograba un apoyo del 50%, casi 14 puntos más que en septiembre del año anterior. 
Pero el terror y el terrorismo no desaparecieron. 
En 1973, otro ataque terrorista, un francotirador, acababa con la vida del edecán presidencial, el capitán de navío Arturo Araya Peeters, el último enlace constitucionalista del presidente con el ejército chileno. 
El jefe del ejército, general Carlos Prats, partidario de la Constitución y del régimen democrático se veía obligado a dimitir y, más tarde, a exiliarse enArgentina donde sería asesinado por un coche bomba puesto por la CIA y la DINAtranscurrido un año del golpe de estado.
AsaltoMoneda
Ante esta situación el presidente Salvador Allende estaba decidido a poner su cargo a disposición del pueblo chileno convocando un plebiscito sobre su persona y las reformas en curso. 
Este plebiscito, esta votación democrática, nunca pudo llevarse a cabo porque un golpe militar, el segundo en un intervalo de pocos meses, acababa con la vida de Allende y la democracia chilena. 
El miedo a que los chilenos pudieran ratificar la gestión de Allende en esas complicadas circunstancias aceleró la sedición de parte del ejército que llevaba tiempo preparando el golpe de estado. 
Curiosamente, se asistía nuevamente a cómo la instauración de la “libertad” socaba todas sus garantías y se llevaba por delante los Derechos Humanos. 
Se pueden hacer múltiples paralelismos con lo acontecido en Chile en 1973 y lo ocurrido en decenas de casos más donde el cambio social fue parado a golpe de asesinatos.
GolpeChile
La Guatemala de 1954 bajo el gobierno de Jacobo Árbenz con un programa de corte nacionalista y socialdemócrata tenía la intención de realizar una reforma agraria y educativa, construir infraestructuras, nacionalizar los recursos naturales en manos de corporaciones extranjeras, industrializar el país, mejorar las condiciones de los trabajadores, etc.
Pero la búsqueda de la justicia y el bienestar para su pueblo y la independencia económica chocó con los intereses de la United Fruit Company y los terratenientes locales. La campaña orquestada contra él fue terrible, el fantasma del comunismo resurgió. 
Los intereses económicos se vistieron de libertad. El sueño de progreso y avance social de Guatemala fue un amargo despertar de bombardeos aéreos, violaciones, asesinatos, aldeas quemadas, desplazados y torturas. 
Los trabajadores, campesinos, maestros y estudiantes que votaron por Árbenzencontrarían la muerte o sucesivas dictaduras y regímenes autoritarios promovidos por los Estados Unidos.
ArbenzMural
Nada nuevo había ocurrido en Iberoamérica. 
Se seguía el mismo patrón que había asolado durante décadas la región:injerencia, desestabilización, terrorismo, torturas, violaciones de los derechos humanos y golpes de estado, cuando no invasiones militares. 
Todos ellos ampliamente documentados en los informes de los servicios secretos. Gobernar para las transnacionales estadounidenses. 
Esto es lo que han hecho los mandatarios chilenos, guatemaltecos u otros muchos. 
Tiene más poder el embajador estadounidense que sus ministros. Es el presupuesto militar estadounidense el que sustenta a las oligarquías locales. 
El que mantiene una estructura social jerarquizada, clasista y tremendamente desigual. Es una transacciónPoder a cambio de convertirse en una colonia o semicolonia. 
Es el paradigma del libre mercado. 
Exportar recursos naturales a cambio de ninguna compensación para su pueblopero cuantiosos emolumentos para su oligarquía rentista, absentista y corrupta, e importar las manufacturas de las grandes potencias industriales.
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Más tarde la propaganda continuaría su labor haciendo creer que el golpe de estado fue algo inevitabledebido a la desastrosa gestión socialista de Allende. 
Simplemente, es algo totalmente falso cuando el mismo Allende estaba dispuesto a poner su cargo y su gestión a disposición del pueblo chileno mediante un plebiscito. 
Menos de una década después vendría el colapso de la economía chilena con las políticas privatizadoras y el libre mercado impuestos por el gobierno y sus asesores estadounidenses. 
El paro que con Allende era del 4,3% ascendía al 22% diez años después de su muerte, los salarios de los trabajadores chilenos cayeron un 40% con los militares “salvapatrias”, la pobreza pasó del 20% con Allende en el gobierno al 40% cuandoPinochet abandonó el poder 17 años más tarde. 
Todo lo que se privatizó, ante la quiebra financiera generalizada, tuvo que nacionalizarse. 
El hambre, más fuerte que el miedo – como nos cuenta Greg Palast –, sacó a la gente a la calle. 
El gobierno militar dio marcha atrás y tuvo que implementar un plan Keynesiano tras el colapso del PIB que cayó un 19% en sólo dos años.
Todo un milagro económico el Chile desregularizado.
FriedmanPinochet
Sin embargo, el precio que se pagó por obtener tranquilidad absoluta y orden valió la pena. Los intereses de las corporaciones transnacionales están garantizados en la Constitución chilena redactada por el gobierno militar. 
La oligarquía chilena es más rica de lo que nunca fue. 
A cambio el pueblo de Chile renuncia al cobre o al agua. 
Renuncia a beneficiarse de sus recursos. 
Los trabajadores tienen jornadas de 12 horas por poco más del salario mínimobajo la protección de un código del trabajo heredado de la criminal dictadura. 
Las medidas espurias nos cuentan que la inflación está sostenida, aunque el poder adquisitivo de la población sea muy reducido o que la renta per cápita asciende a 20.000 dólares, aunque más del 90% de los chilenos cobre poco más de 720 dólares al mes.
 Es el precio de la exacerbada desigualdad.
Finalmente, tras una ardua lucha. La libertad se impuso…
       Pinochet
Nota:
Para conocer el cinismo, la catadura moral y la bajeza de ciertos “gobernantes democráticos” es imprescindible pararnos a leer la carta de condolencias que le envióRichard Nixon al presidente en funciones de Chile, Eduardo Frei Montalva, tras el mismo ordenar el asesinato del general René Schneider:
Estimado Sr. Presidente:
El estremecedor atentado contra la vida del general Schneider constituye una mancha en las páginas de la historia contemporánea. Quisiera transmitirle el pesar que me produce el hecho de que en su país haya tenido lugar tan repugnante acontecimiento. …
Postdata:
Para finalizar quiero recordar el último comunicado de Salvador Allende por radio desde La Moneda mientras el golpe de estado contra su gobierno se estaba produciendo y era consciente de su suerte final:
NixonSuerteSeguramente esta es la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes… 
Mis palabras no tienen amargura, sino decepción, y serán ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron… 
Ante estos hechos, sólo me cabe decirle a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo.
Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen… ni con la fuerza. 
La historia es nuestra y la hacen los pueblos… Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos, mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal a la lealtad de los trabajadores.
El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. 
El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.
AllendeMitínTrabajadores de mi patria: tengo fe en Chile y su destino. 
Superarán otros hombres este momento gris y amargo, donde la traición pretende imponerse. 
Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.
¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!
Éstas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano. 

Tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.

http://lavozdebida.wordpress.com/

XQ OTRO MUNDO ES POSIBLE

Saludos y hasta la VICTORIA SIEMPRE…. ARMAK de ODELOT



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